Adivinanza: ¿Quién era el que decía: vayamos al grano? -El dermatólogo
En una mesa del bar: -¡Mozo! Tráigame un vaso de vino! -¿Blanco, Rosado o Tinto? -¡Sorpréndame! Y en otra mesa de ese bar -¡Mozo! ¡Tráigame un vaso de vino! -¿Blanco, Rosado o Tinto? -¡En ese orden!
Eran dos colegas que se encuentran en la calle y uno estaba un poco delicado, muy magullado. Le pregunta el otro: -¡Qué pasa Pablo, parece que tuviste un accidente? -Sí bueno, el otro día iba a toda mecha con la moto, ¿sabes? y resulta que al final de la calle Barcelona, en la curva está el bajo ese donde pone "se traspasa". ¿Sabes donde te digo? -Sí. -Pues no es verdad, no se traspasa.
¿Por qué Adán fue el hombre más feliz de su tiempo? Porque la mujer no era celosa y porque no tenía suegra.
Un día estaban un santiagueno y un tucumano debatiendo sobre sus pueblos argentinos. El tucumano toma la iniciativa y comienza a denostar al barrio del santiagueno: -Donde vos vivís es una porquería, es un lugar tenebroso, malo y feo. A tal punto de que ni asfalto tienen, son un desastre, ¿o no? -Pero claro que tenemos asfalto, ¡maldito tucumano! -Así que tienen asfalto, y a donde que no se ve? -Lo tenemos debajo de la tierra ¡para que no nos lo roben los tucumanos!
Estaba un loro arriba de un árbol. En eso pasa una abuelita caminando, y el loro le dice: -¡Cara de turra! La abuelita se para, mira al loro y le dice: -¡Loro maleducado! Y entonces el loro le dice: ¡Abuelita linda! Y la abuela dice: -¡Ay, eso si me gusto! A lo que el loro agrega: -Sí, pero ¡con cara de turra!
-¿Sabes cómo sacarle plata a un gili? -No. -¡Dame 10 euros que te explico!
Estaba Pepe y Guillermo en el bar tomando algo y conversando cuando de repente dice Pepe: -¿Sabes lo que sueño últimamente? -No. -Sueño que tengo que ir a la ciudad en bicicleta y de hecho voy y vengo. Por la mañana me levanto y noto un enorme cansancio. -Anda mira. Pues yo sueño que estoy en una habitación con dos chicas muy monas, pero claro, no doy hecho y entonces paso toda la noche en conflicto al no saber que hacer. -Pero tío, ¿por qué no me invitas y yo te ayudo con eso? -Si eso ya lo hago, pero cuando te llamo me dicen que saliste en bicicleta.
Adivinanza: Era uno que protestaba airadamente y se quejaba: -¡Devuélvanme a mi capa! ¿Quién es? -El Ozono.
Eran las 12 del mediodía y la mujer le dice al perezoso que estaba en la cama: -Esteban, levántate, ¡que se te va a hacer tarde para dormir la siesta!
Esto era una amiga rubia que se encuentra a una excompañera del colegio. -¿Cómo te va Carmen? Tanto tiempo. Anda, qué bebé más bonito tienes. -Gracias, se llama Talco. -¿Talco? Que nombre tan original. -Fue cosa de mi madre, que antes de marcharse me dijo que le pusiera talco al bebé.
Va al medico un paciente que sufría de cataratas. Después de los análisis, el doctor sale y le dice: -Mire Sr. Ramirez, le tengo buenas y malas noticias. Las malas son que sus cataratas crecerán y crecerán por varios meses, hasta que quede completamente ciego. Y me temo que es inevitable. -Oh no. ¿Y cuál es la buena? -Que después de eso no sufrirá por amor. -¿Sufrir por amor? ¿Y eso por qué? A lo que el medico responde: -¿Cómo que por que? ¡Si ojos que no ven, corazón que no siente!
Eran 2 amigos que querían montar una fiesta y hablaban de ello en voz alta. Una gorda que estaba al lado escuchó el problema y se ofreció para que fuera en su casa. -Llegó el día y la gente bebió de más a la vez que llegaban los bailes, pero la gorda se quedó en una esquina. Un borracho le dice al otro. -Oye tú, saca a bailar a la gorda. -No, paso. -Sácala tú -le dicen a otro. -No. En estoy que llega otro borracho y le dicen: -Saca a la gorda. -Vale, ahora voy. Entonces el borracho se acerca a ella y le dice: -Oye gorda, vete a tu casa.
-Verás Puri. La semana pasada me lié con un hombre maravilloso. -Ah sí, ¿y quién es? -No lo conoces. Ayer lo conocí en un restaurante y me lo llevé para mi casa. -Oh, ¿y cómo fue? -Pues mira, bien y mal. Bien por todo pero, pero luego me contó que era el marido de una amiga mía y eso me angustió. Incluso voy a terapia. -¿Para sacártelo de la cabeza? -No, para que no me angustie cuando viene a verme.
Pepe fue a tomar el café y se encontró a Andrés que como siempre tenía alguna historia que contar: -No te lo pierdas, ayer menuda pelea. -¿Ah sí, qué pasó? -Nada, que cuando volvía a casa 2 tipos le estaban pegando a otro. Yo no sabía que hacer pero al final intervení.-Anda, ¿y cómo fue? -Pues ya ves, entre los 3 le dimos una buena paliza al otro.
El otro día íbamos por la calle mi amigo Pepe y yo cuando nos cruzamos con un árabe que se fijó en nosotros y nos dijo: -Ustedes ¿son herbanos? -¿Perdón? No, no, no somos hermanos. -Ibrahim sabe, ustedes herbanos ¿verdad? No engañar. -Que no hombre, se lo repito. Como no nos lo quitábamos de encima entonces mi amigo Pepe dijo: -Está bien, sí somos hermanos. -¡Bues no se barecen!
Estaban dos amigos tomando algo en el bar y bromeando cuando uno le dice al otro más en serio: -Paco, mi amigo, me gustaría contarte un secreto, ¿me lo guardas? -Sí, claro, lo que me digas. -Verás, me hacían falta 5 mil euros. -Eso está hecho, yo te lo guardo, así que como si no me hubieras dicho nada.
El amigo no salía de su asombro y el colega le dijo: -Ya basta, ¿qué es lo que te irrita tanto? -Estoy muy cabreado tío. No te lo vas a creer pero... ¡tu mujer nos está engañando!
Esto era una pareja que se van por ahí de tapeo y en un sitio con la caña les dan un generoso pincho de tortilla, que contrastaba con otro pincho mucho más modesto. En esto que uno se decide y toma el más grande, para asombro del otro colega que le replica: -¿Tú no sabes que por educación deberías tomar el más pequeño? -Ah vaya, pues... ¿Y si tú te decides primero cual coges? -Ya te lo digo, el más pequeño. -Estupendo, pues míralo, ahí lo tienes.
Mira tú por donde los 3 colegas se ponen a discutir a ver quién encontraba la cosa más veloz del mundo y salta el colega Manolo: -Los rayos, está claro. Aparece uno y al momento ya cruzo el cielo. Incluso el sonido tarda un rato en llegar. Dice el colega Francisco. -No vas mal pero lo matizaría. En realidad lo más rápido es la luz. También lo ves en casa que le das al interruptor y al momento ya la tienes ahí. El colega Roberto estaba más pensativo y de pronto dice: -Ya lo tengo, lo más rápido es la diarrea. ¿Eso como pude ser? los rayos y la luz son muy rápidos. - La diarrea porque una vez la tuve y menudo aprentón. Salí como un rayo al cuarto de baño ni siquiera pude encender la luz porque ya me había cagado.