s Chistes malos — Página 46 | Chistes Cortos Buenos

Capturan a El Narigón en Barcelona

Nos informan desde Barcelona de que fue capturado "El Narigón", un ladrón con una nariz tan grande, que a él lo metieron en una celda y a su nariz en otra.

Vendedor a domicilio recibe un portazo

Un vendedor de puerta a puerta llama a una y sale una señora con cara de pocos amigos. -¡No compro nada! Y si lo que vende es para hombres, menos; a mi marido rara vez lo veo. -Lo comprendo, señora, lo comprendo.

El muerto zurdo en el depósito

En el depósito de cadáveres: -¿Alguna característica que perita identificar al muerto? Sí, señor, era zurdo

El cliente que mezcla los platos

En un restaurante un individuo mezcla los diversos platos, revolviéndolo todo con el tenedor y aplastándolo. Cuando el camarero lo ve, le dice: -Dispense, señor, eso que está en el plato, ¿se lo va usted a comer, o ya se lo ha comido?

El prestamista en su lecho

Un prestamista está agonizando y le acercan el crucifijo a los labios. El moribundo coge la cruz, la recorre con los dedos, la mira con ojos vidriosos, la sopesa y murmura: -Doy 20 euros, ni un céntimo más

La visita al señor Cuevas

-¿Está el señor Cuevas? -Sí, pero se ha dormido. Una hora después. -¿Está el señor cuevas? -Sí, está durmiendo. -Oiga, ¿Por qué me dijo que estaba dormido? -Es lo mismo -¿Cómo va a ser lo mismo? ¿Acaso es lo mismo estar fastidiado que estar fastidiando?

La evolución de la profesión del campo

Un hombre de campo a un turista: -No hay duda de que la humanidad progresa. Mis antepasados cultivaron esta tierra, y yo también, pero nuestra profesión ha sido distinta cada vez. Por ejemplo: mi abuelo era labrador, mi padre, campesino y yo agricultor. -¿Y su hijo qué será? -Agrónomo.

El yerno que juega al póquer

El único defecto de mi yerno es que no sabe jugar al póquer. -¿Defecto? Más bien me parece una buena cualidad. -Al contrario, porque no sabe jugar, pero lo malo es que juega.

La venta de casa a Hacienda

Con la subida de precios, un contribuyente dueño de una casa, al enviar el pago a Hacienda, escribió en el dorso: "Les vendo esta casa" y Hacienda le contestó así: "No nos interesa. Los impuestos son muy altos"

Cena de navidad en un restaurante chino

Ayer en la cena de navidad fuimos a un restaurante chino y me dieron la especialidad de la casa. Lástima que ésta era cobrar por adelantado...

La carretilla de los gallegos que pesa menos

¿De qué llenan los gallegos una carretilla para que pese menos? -De agujeros

El tonto y su bigote

Le dice un tonto a otro: -Oye, ¿por qué te has dejado el bigote? -Para saber dónde tengo el labio de arriba.

El campesino despistado y su mujer Paquita

Le dice un campesino muy despistado a su mujer: -Paquita, ¿cómo me ves mejor? ¿Sin sombrero o sin boina?

Reflexión de un niño al despertar

Reflexión de un niño al despertar: -¡Este es un día verdaderamente maravilloso! ¿Quién será el bobo que e lo estropeará?

El flaco y el viento

Era tan delgado que cuando hacía viento, se llenaba los bolsillos de piedras

La hora de salida del ministro

Un ministro tuvo que recibir a un grupo de niños que venían desde otra ciudad y le preguntó a uno: -¿A qué hora habéis salido de vuestra ciudad? -A la necesaria -contestó el niño- para estar aquí en este preciso momento.

El escultor de la mujer perfecta

Un escultor decía: -Para esculpir a la mujer perfecta, voy a tomar los brazos de Sofía Loren, el rostro de Brigitte Bardot, el busto de Gino Lollobrigida y las piernas de Farrah Fawcett. Uno del público exclamó: -Yo me conformo con lo que vaya sobrando.

El sacerdote cierra el sermón

Sacerdote, finalizando el sermón antes de la colecta: -El Señor acepta lo que sea, con tal de que se le dé con buena voluntad, pero también recibe lo que se da a regañadientes.

El marido vago presume de su mujer

En marido es una persona muy vaga que se pasa el día tumbado en la cama o yendo de una silla a otra, sin hacer absolutamente nada, en tanto que la pobre mujer no para de trabajar. Cuando al final de la jornada, después de catorce horas, cae extenuada en un banquito, el hombre la contempla con satisfacción, y señalándola con el dedo a su hijo, le dice con orgullo: -Así me gusta ver a tu madre, descansada y gozando de la vida.

Tan fea que salía en la enciclopedia

Era tan fea, que en las enciclopedias de varios países, venía su retrato para ilustrar la palabra "horrenda"