s Chistes malos — Página 58 | Chistes Cortos Buenos

El plural de bicicleta

En la escuela, la profesora pregunta: -Pepito, dime el plural de bicicleta. -Tandem

El hijo arranca el tractor plantado

Un campesino gallego le dice a su hijo: -Arranca el tractor, zagal -Pero, ¿dónde lo has plantado, padre?

La mujer pequeñita y su boca

La mujer era realmente pequeñita, y su boca también. Por ejemplo en vez de decir tres, decía uno, uno y uno. Tampoco podía comer más nada que espaguetis.

Lo que venden en la pescadería equina

¿Qué es lo que venden en una pescadería equina? Caballitos de mar

Dos ancianas multadas en descapotable

Eran dos ancianas en un coche descapotable de camino por la carretera 180, que toman el desvío hacia la carretera 5, pero un coche de tráfico la para. -Señoras, las tengo que multar porque no se pude conducir a menos de la velocidad mínima que es la mitad de la máxima, que en este caso es de 80 Km/h. Ir a 5 Km/h es una temeridad. Por cierto, como tienen el pelo tan alborotado. -Perdone agente, es que veníamos de la carretera 180.

Juan, Pedro y el termo en el estadio

Están dos tipos, Juan y Pedro, los cuales están a punto de ir al estadio a ver un partido. Juan alista un termo con comida y se van. Cuando llegan al estadio ya está muy lleno, entonces ponen a Juan en sol y a Pedro en sombra, totalmente al lado opuesto. Luego de un rato Pedro tiene hambre y Juan tiene el termo. Entonces se pon en pie y grita: -¡Juan y la comida! Y un señor que está a la par le presta unos binoculares y se pone a buscarlo. Cuando lo encuentra dice: -Juan y la comida.

El reloj averiado del loco Adelino

El loco Adelino se encuentra con un amigo y le dice: -Tengo un reloj que hace cinco años que no me funciona. -Pues tíralo. -¿Por qué voy a tirarlo? Dos veces al día me da la hora exacta.

David quiere jugar con el vecino

Le pregunta David a su madre: -Mami, ¿puedo salir a jugar al futbol con el hijo de nuestro vecino? -No, sabes que ese niño no me gusta. -Entonces, ¿puedo salir a pegarme con él?

La suegra se va a Sevilla

La suegra me dice el otro día: -Mañana me voy a Sevilla. -¿Con este calor? Si ayer estaban a cuarenta grados a la sombra. -¿Y quién me obliga a mi a estar en la sombra?

La botella al árbitro en el campo

En un campo de fútbol, David le pregunta a su padre: -Papá, ¿por qué los espectadores le gritan groserías a aquel chico? -Porque le ha tirado una botella al árbitro. -Pero si ni siquiera le ha tocado. -Por eso, hijo mío, por eso.

Llamada equivocada al 555 55 55

-Oiga, ¿es el 555 55 55? -No, se equivoca. -Pues yo he marcado bien. -Pues seré yo, que he descolgado mal.

Copas vacías en el fin de año

En un evento de fin de año, entra un criado con una bandeja en la que había seis copas de cava llenas y seis vacías. -¿Para quién son estas copas vacías? -pregunta un invitado. -Para los que no quieran tomar nada.

Caperucita vuelve a casa con su madre

La madre de Caperucita le dice a su hija: -Caperucita, ve a casa de la abuelita a llevarle una cestita, con un pastel y una jarrita de miel. Pero sobre todo, cuidado con el lobo. Cuando Caperucita regresa, le pregunta la madre: -¿Qué tal el viaje, Caperucita? -Señora de Feroz.

El niño al que llaman mafioso en clase

Le dice un niño muy bestia a su madre: -Mamá, hay un niño en clase que me llama mafioso. -No te preocupes. Mañana iré a hablar con él. -Vale, pero que parezca un accidente.

La compra de cien pollitos cada día

Un tío va a una tienda de pájaros y pregunta: -Oiga, ¿tiene pollitos? -Sí. -Mire, querría cien. Le venden cien pollitos y, al día siguiente, vuelve y pide cien pollitos más. Al tercer día, vuelve a entrar y pregunta: -¿Les quedan más pollitos? -Sí. -Es que quisiera cien pollitos más. -¿Está montando una granja? -No. Es que se me mueren. Ya no sé si los planto bien, o es que los riego demasiado.

Las manzanas y las peras en clase

La señorita Pepita pregunta en clase: -A ver, Martina, ¿cuántas son tres manzanas más cuatro manzanas? -Con manzanas no se lo puedo decir, profe, porque yo he aprendido a contar peras.

Los pantalones de lana pura

Un cliente le pregunta al dependiente Vicente: -Oiga, señor vendedor, ¿estos pantalones son de lana pura? -Hombre... los botones, no

El puenting en el pueblo gallego

Eran 2 americanos que deciden hacer negocio en un pueblo de gallegos instalando un equipo de puenting. Con todo listo, muchos gallegos se acercan para ver la demostración de la nueva atracción. El primero salta, da con el tope de la cuerda y luego regresa arriba, aunque traía unos cortes y arañazos. El amigo quiso cogerlo pero no pudo y vuelve abajo. La cuerda elástica hace el trabajo y tras bajar vuelve a subir, esta vez con unos buenos chichones y sangrando. El amigo quiere cogerlo pero se le vuelve a escapar. Se repite la operación y esta vez lo coge, pero el tipo tenía un estado lamentable, huesos rotos, muchas sangre, medio inconsciente... -¿Pero qué ha pasado, la cuerda iba demasiado larga? Casi no daba hablado pero contesta: -No..., no..., la cuerda... estaba bien pero... ¿que coño es una piñata?

La oferta de año nuevo en el gimnasio

-¿Es ahí el gimnasio? -Si -¿Tienen alguna oferta para año nuevo? -Sí, tenemos un abono de 1 día con 3 selfies gratis. -Pues ese.

Monje Shao-lin con esposa

-Maestro, ¿un monje Shao-lin puede tener esposa? -No. Pero consuélate, tampoco puede tener suegra, mi pequeño saltamontes.