s Chistes malos — Página 70 | Chistes Cortos Buenos

Los churros de Joaquín

-¡Joaquín!, ¿no te da vergüenza? ¡Te has comido todos los churros y no has dejado nada para tu hermana. -Claro que sí mamá, me los comí por eso, pensaba que podía llegar de un momento a otro.

Concurso del hombre más sucio

Estaban tres hombres en un concurso en el cual se buscaba al hombre mas sucio. Va el primero y saca un frasco lleno de mocos donde guardaba los suyos. El jurado se impresionó, pero no tanto como al ver al segundo que llevó un calcetín que había usado durante 3 meses seguidos. Va el tercero, coge el frasco y se come los mocos, y después se limpia la boca con el calcetín.

Dos amigos se reencuentran en el tren

Eran dos amigos que no se veían en 20 años y van en un tren con sus mujeres y tras tomar unas copas deciden intercambiar las parejas. Al día siguiente: -¿Qué tal con mi mujer? -Muy bien, ¿y tu con la mía? -Bueno, no te ofendas, es un poco fría. -Claro, la llevamos a enterrar a Zaragoza.

Swipper choca con un pollito y se disculpa

Era el zorro Swipper que como sabeis habla en inglés, e iba despistado. De repente choca con un pollito y dice Swipper: -I'm sorry -I'm pollito

El amigo que descubrió la infidelidad

El amigo no salía de su asombro y el colega le dijo: -Ya basta, ¿qué es lo que te irrita tanto? -Estoy muy cabreado tío. No te lo vas a creer pero... ¡tu mujer nos está engañando!

Presumiendo de coche deportivo recién estrenado

Era un tipo con un coche deportivo recién estrenado que presume delante de su colega. -Ven, vamos a dar un voltio. El tipo empieza a subir marchas, primera, segunda, tercera... El otro impresionado: -Pues si que acelera rápido, ¡qué pasada! -Eso no es nada, ¡mira como pongo la R de rápido!

James Bond conoce a Manolo en el bosque

Se cae un avión en un bosque gallego donde van diversos personajes, algunos de relevancia entre los cuales se encuentra James Bond. Se buscan la vida y de pronto encuentran a un aldeano. Bond habla el primero y se presenta: -Hey, soy Bond, James Bond. -Y yo soy Manolo, Ma Nolo.

El jugador firma en plena transmisión

Estaban transmitiendo por televisión un partido de fútbol, y uno de los jugadores estampa su firma por la cámara; entonces al otro lado un señor que lo estaba viendo, dice: - ¡Uy, cómo me volvieron el televisor!

Primer día de escuela tras las vacaciones

Primer día de escuela. La profesora le pregunta a su niño: -¿Y tú, guapo, qué has hecho durante las vacaciones? -Nada del otro mundo. En cualquier caso, ¡nada que merezca ser escrito en una redacción!

El pajarillo y el plano

Un pajarillo se posa en el expositor de un quiosco y le dice al vendedor de periódicos: -¿Podría darme un plano de la ciudad? El vendedor le pregunta divertido: -¿Es que acaso quieres hacer turismo? -No -le responde el pajarillo-, ¡quiero hacerme el nido!

Dos sardinas en Nueva York

Dos sardinas están nadando en el puerto de Nueva York, y una le propone a la otra pasar un fun de semana en Manhattan. -Pero ¡está demasiado lejos! -¿Y si tomamos el metro? -¡Ni hablar, no quiero que vayamos apretujadas como personas en lata!

Las ratas y el nombre del cachorro

Dos ratas muy simplonas se encuentran en en bar. Una de ellas acaba de adoptar un cachorro de perro. -¿Qué tal, cómo va todo? -le pregunta una a la otra. -¡Muy bien, gracias! -Por cierto, ¿encontraste un nombre para tu cachorro? -Sí, ya lo creo, seguí tu consejo y consulté las Páginas Amarillas. -¿Ah sí? Creo que te dije que mirases el listín alfabético... -¡Acabáramos! ¡Ya decía yo que Ferretería no era un nombre muy apropiado!

El pastel de pescado del restaurante

Un señor entra en un restaurante. Pide una porción de pastel de pescado, prueba un poco y llama al camarero. -¡Camarero, este pastel es repugnante! -¡Pero señor... si precisamente es nuestra especialidad! ¡Hace años que lo servimos! -¿Años? ¡Entonces no me extraña que esté pasado!

Lo que dirían esos felinos

Un señor que está mirando una jaula en el zoo comenta: -Quién sabe qué dirían esos guepardos si pudieran hablar... Un empleado que pasa por su lado y lo oye, exclama: -¿Estos de aquí? Pues seguramente dirían: No somos guepardos, somos panteras.

Puercoespines en lo alto de la colina

Dos puercoespines que jamás habían salido del bosquecillo donde vivían deciden ir a explorar y suben hasta una pequeña colina cercana. Una vez en lo alto, divisan una extensión de espesos matorrales con grandes espinas. -¡Aaah! -exclama uno de ellos. -¿Qué pasa? -pregunta el otro. -¿Es que no lo estás viendo? ¡Nos han invadido los marcianos!

Anselmo mete un cerdo en su habitación

Un campesino que se llama Anselmo se encuentra con su amigo José. -¡Hola José! ¿Sabes? Me he comprado un cerdo. -Pero si no tienes espacio para guardarlo. -Ah, no hay problema, lo pondré en mi habitación. -¿Con lo mal que huele? -Bueno, ya se acostumbrará.

Miedo al deporte de las espadas

-Me da miedo ese deporte de las espadas... -¿Esgrima? -No no, ya te dije, es más bien miedo.

La operación del oído de don Andrés

Hombre, don Andrés, me alegro de verle ¿le salió bien lo de la operación? Me han dicho que tenía problemas en el oído -Gracias, mi hijo está contento con el nuevo trabajo.

El violinista y los leones en África

El violinista más famoso del mundo acaba una de sus actuaciones entre grandes aplausos. Una admiradora se le acerca y le dice: -El sonido de su violín es tan maravilloso que estoy segura de que podría amansar a las fieras. El violinista siente curiosidad por saber si realmente su música tiene esa virtud, así que decide pasar sus vacaciones en una reserva de fauna en África. Los guardas de la reserva están muy preocupados, pero el violinista insiste tanto que al final obtiene una autorización. Empieza a tocar el violín ante una manada de leones y, en efecto, lo escuchan con placer y se muestran dóciles. Todos menos uno, que de repente le salta encima y lo devora. El resto de los leones rugen de indignación: -Pero ¿qué has hecho? ¡Ese violinista tocaba de maravilla! Y el león les responde: -¿Qué decís? ¡No os oigo! ¿Podríais hablarme más fuerte?

La arañita en la pizza de la playa

Un turista pide una pizza en un bar de la playa, y cuando se la traen exclama: -¡Camarero, hay una arañita en mi pizza! El camarero, que es muy guasón, le responde: -¡No se preocupe, señor, enseguida le traigo una más gorda!