El avaro y la cuenta del taxi

Un señor avaro toma un taxi y le dice al taxista: -¡Al centro de la ciudad! Al llegar pregunta: ¿Qué le debo? Cuarenta euros -responde el taxista. El cliente le da veinte euros. -Le he dicho que son cuarenta. -¿ES que usted no ha venido conmigo?

El whisky doble antes de que llegue

En la barra de un bar. -Un whisky doble antes de que llegue... Después de servirle la copa, el camarero le pregunta: -Antes de que llegue ¿Quién? -El momento de pagar, no tengo ni un euro.

El cliente que no paga la consumición

En una cafetería. -¿Usted qué haría con un tipo que o le pagara su consumición? -pregunta un cliente al camarero. -Le daría un par de patadas en el culo y lo echaría a la calle. -Pues entonces -dice el cliente levantándose y volviéndose de espaldas al camarero- cóbrese.

El gallego y el billete en Nueva York

Un campesino gallego recibe una carta de su hermano, que ha emigrado a tierras americanas: -Ven pronto, el dinero está tirado. El gallego, sin pensarlo mucho se embarca rumbo a Nueva York, y apenas baja del barco ve un billete en el suelo de cien dólares. Se dispone a cogerlo, pero pensándolo mejor dice: -Mi hermano tenía razón, pero no voy a ponerme a trabajar ya desde el primer día.

La señora pide cien euros a su marido

Una señora, le dice a su tacaño marido: -Pedro, dame cien euros, que tengo que comprarle a nuestro hijo ropa nueva para sacarlo de paseo. -Con esto no tengo bastante y no podré sacarlo de paseo. -Pues cómprale una gorra y asómalo por la ventanilla del coche.

La vaca en el jardín del tacaño

En las afueras de la ciudad una señora ve que una vaca ha entrado en su jardín, y se está comiendo sus flores y corre a decírselo a su esposo -que era muy tacaño-. -¡Cariño! Una vaca ha entrado en nuestro jardín y se está comiendo las flores. Y el esposo tacaño, le responde: -Ordéñala enseguida, y después la echas.

Dos comerciantes y sus seguros

Dos comerciantes que estaban de vacaciones en un lujoso Hotel en una isla del Caribe, habían entablado una conversación. Uno de ellos le dice al otro: -Pude venir aquí gracias a mi póliza de seguros. Cobré un millón de euros por un incendio. -Mi caso es parecido -dijo el otro-. A mi me pagaron algo más por las pérdidas sufridas en una inundación. Tras un breve silencio, el primer hombre preguntó: -Bueno, ... ¿y como se hace para provocar una inundación?

La señora gorda en el autobús

Una señora muy, pero muy gorda, sube al autobús y el niño se la queda mirando: -¿Qué miras? ¿Nunca habías visto a una mujer como yo? -Gratis... No...

El niño y los chocolates que caminan

-Mamá, mamá, ¿los chocolates caminan? -No, ¿por qué? -¡Ah! Entonces me comí una cucaracha.

El frío afuera y la madre

-Mamá, mamá... afuera está frío. -Bueno, déjalo pasar entonces.

La abuela fosforescente

Mamá, mamá, ¿la abuela es fosforescente? -No hijo, ¿por qué? -Entonces se está electrocutando.

El niño pide un tambor a Papá Noel

Un niño le dice a su papá: -¿Me podría pedir un tambor para Papá Noel? El papá contesta: -No hijo, porque sino te vas a poner a tocarlo toda la tarde. Y el niño dice: -No papá, si quieres puedo tocarlo de noche.

El maestro y la minifalda

-Maestro, ¿cómo debo vestirme para enseñar cuando llegue a ser maestro? -Con minifalda, mi pequeño saltamontes. -¿Por qué? -Porque será la única manera que enseñes algo.

El maestro y la borrachera

-Maestro, ¿es malo emborracharse? -¡Hippp!, mi pequeño saltamontes.

El maestro y el mundo moderno

-Maestro, ¿cómo se puede evitar el contacto con el mundo moderno? (La sociedad de consumo, los coches, la televisión, ...etc) -Ganando el sueldo mínimo o menos.

Don Juan enfermo y la vaca

El viejo Don Juan está enfermo, y pide a su mujer enfermera un vaso de leche. La mujer ordeña la vaca y añade a la leche una copa de licor para que la bebida sea más reconstituyente. Tras beber, Don Juan, le dice a su mujer: -Querida haz lo que quieras si me muero, pero no te desprendas de una vaca como esta.

Los dos presos y el ladrillo

Había dos presos en una celda y uno le pregunta al otro: -¿Por qué estás en la cárcel? -Por haber robado en nochebuena un banco. Rompí el cristal de la entrada con un ladrillo, cogí todo lo que había y me fui. -¿Y cómo te pillaron? -Es que el día de Navidad volví a recoger el ladrillo. ¡Era nuevo!

El granjero y el inspector

En una granja, aparece un inspector para hacer una revisión: -¿Y puede usted decirme qué da de comer a sus animales de granja? -¡Ah! Pues yo les doy judías, arroz, carne, pollo, verduras... lo mejor de lo mejor. -Pues le vamos a poner una multa grandísima, porque no hay derecho que sus animales coman tanto, mientras en el mundo se mueren miles de niños de hambre. Otro día, aparece un periodista: -¿Podría hacerle una entrevista para nuestra revista de ganadería? -Cómo no. -La primera pregunta: ¿Qué le da usted de comer a sus animales? -¡Ah! Pues lo más barato que encuentro: las sobras de la comida, panes secos, etc. -Pues no sé cómo no le da vergüenza. No hay derecho que alimente tan mal a sus animales... Ya verá lo que vamos a decir de usted... Al día siguiente aparee otro periodista: -¿Podría hacerle una entrevista? -¡Por supuesto! -responde el granjero -¿Qué es lo que le da de comer a sus animales? -Pues mire, yo les doy 10 euros a cada uno y que se compren

El hotel caro en Barcelona

-¡Cuánto te habrás divertido en Barcelona! -No salí de la habitación del Hotel, ni una sola vez. -Pero, ¿por qué? -Es que la habitación costaba carísima y no iba a malgastar el dinero...

El amigo con gran fortuna

Un hombre le dice a su amigo: -Ahora que usted tiene una gran fortuna, acuérdese de sus amigos de los tiempos de pobreza. -Es que cuando era pobre no tenía muchos amigos...