En un manicomio, el doctor le está explicando las diversas locuras de los enfermos al nuevo vigilante. -Ése se cree Superman, éste se cree Napoleón, aquél se cree un balón de futbol, y aquél que lleva atado un cepillo de dientes a un cordel, está convencido de que está paseando a un perro. El vigilante, que los quiere ir conociendo personalmente, habla un poco con cada uno de los locos y al llegar al del perro, le pregunta: -¿De qué raza es? -¿El qué? -pregunta el loco de mal humor- ¿Por qué todo el mundo me pregunta lo mismo? ¿No ve que esto es un cordel y un cepillo de dientes? ¿Acaso usted está loco? -Perdone, yo... Sí, claro, tiene usted razón, que tontería la mía -se disculpa el vigilante con el loco y se aleja. Cuando el loco lo pierde de vista, murmura y le da un tirón al cordel diciendo: -Vamos, Sultán, que ya hemos engañado a otro.
Un borracho iba por la calle con las orejas llenas de ampollas. -¿Qué ha pasado, Pedro? -le preguntó un amigo. -Mi mujer dejó la plancha caliente junto al teléfono.
Un niño vuelve de la escuela y al entrar en casa la madre se da cuenta que tiene un ojo amoratado, echando sangre y por la nariz, con varios rasguños en la cara y con la ropa toda sucia; señal de que el niño había participado en una pelea. Mientras al madre le curaba las heridas, el niño dijo: -¡Qué manera de pelear, mamá! cuando desafié a Juan la semana pasada y le dije que podía escoger las armas... ¡Caramba! Jamás pensé que iba a escoger a su hermano mayor.
Un niño de cinco añitos fue a conocer al bebé recién nacido de su vecino y después de observar la carita arrugada y rojiza del bebé, por un largo tiempo, dice con tono de seriedad: -Ahora comprendo por qué su mamá lo llevaba escondido debajo de la ropa.
Una viejecita cruzaba todos los días la frontera en una bicicleta, cargada con un saquito de arena Al guardia de frontera no le tardaron en entrarle sospechas y le preguntó a la viejecita: -¿Qué lleva en ese saco? -Sólo arena, señor. El guardia vació el saco, y vio que sólo contenía arena. Intrigado, un día le dijo a la viajera: -Prometo no detenerla, ni decir nada en comisaría, pero por favor dígame: ¿Lleva contrabando o no? -Sí -respondió la anciana. -¿Qué lleva? -Bicicletas.
Un borracho entró en una cafetería gritando: -¡Feliz navidad y próspero año nuevo a todos! Un cliente que estaba al lado todo perplejo le dice: -¡Por Dios hombre! En pleno verano, usted está mal de la cabeza. -¡Oh no, en casa me van a matar, jamás llegué tan tarde!
Dos locos miran su reloj, y uno le dice al otro: -Es mediodía. -No señor, es medianoche. Después de discutir deciden preguntárselo al director del manicomio. -Señor director, díganos por favor si es mediodía o medianoche. -No lo sé, no tengo calendario.
Hay un borracho en medio de la calle y aparece un policía y le dice: -¡Eh tú, levántate hombre! ¿No ves que estás interrumpiendo el tráfico? Y el borracho dice: -Es que todas las casas me dan vueltas y estoy esperando que pase la mía para meterme en ella.
Un camarero le dice a un cliente: -Buenas noches, ¿qué desea? -Déme dos botellas de vino. -¿Para usted? -Sí, necesito beber ahora mismo para olvidar. -Pues, si bebe para olvidar, tendrá que pagarme por adelantado.
RIIING!!! RIIING!!! -Buenas, ¿tAhí lavan la ropa? -No. -¡Uyyyy. qué cochinos!
Una madre, al tratar de explicarle a su hija el significado de la palabra milagro, le dice: -Imagínate que te caes por las escaleras y no te sucede nada. ¿Qué sería eso? -Eso sería tener suerte, mami. -Imagínate que te vuelves a caer por las escaleras y tampoco te lastimas. ¿Sigue siendo buena suerte? -No, mami, eso sería muy buena suerte. -Pero, ¿y si te vuelves a caer una tercera vez por las escaleras y no te pasa nada? -Bueno mami, eso ya sería cuestión de práctica.
Había dos hermanos, uno de 5 añitos y otro de diez años, que estaban jugando: -Te doy 5 € si dejas que te rompa tres huevos en la cabeza -le dice el hermano mayor a su hermanito. -¿Me lo prometes? -preguntó el hermano dudoso. -¡Te lo prometo! -respondió el hermano mayor. Muerto de risa, el hermano mayor, rompió los dos primeros huevos en la cabeza de de su hermanito. Mientras el hermanito permanecía quieto por un corto tiempo, para que el líquido del huevo no le ensuciara la ropita, le pregunta a su hermano mayor: -¿Qué pasa con el tercer huevo? Y el hermano mayor le responde: -Ni que fuera tonto, ese me cuesta 5 €.
El niño de un banquero dice: -Mi padre se sienta en un sillón grande y cómodo, no hace nada y gana 3.000 € por hora. El nieto de un abogado dice: -Mi abuelo sólo habla con la gente y gana 5.000 € por hora. El sobrino de un sacerdote dice: -Mi tío habla 20 minutos, una vez a la semana, y cuatro personas tienen que ayudarle a recoger el dinero.
RIIING!!! RIIING!!! -¿Hablo con la Sociedad Protectora de Animales? -Sí. -¡Ggrrr... Miau, Miau,... protéjame!
RIIING!!! RIIING!!! -¿Es el 912 365 789? -¿No ha acertado ni uno?
RIIING!!! RIIING!!! -¿Es la empresa de teléfonos? -Sí. -Pues tiren del cable, que aquí sobra mucho.
Iban Tenedor y Cuchillo por la calle. Cuchillo divisa a Cuchara por la acera de enfrente. Entonces le dice a Tenedor: -Oye, ¿no es Cuchara aquella que está cruzando la avenida? Y entonces le grita: ¡Cuchara! Cuchara! Pero Cuchara sigue su camino sin volverse. Cuchillo le dice a Tenedor: -Parece que no es-cuchara.
Un niño ve cómo su madre se maquilla: -Mami, ¿para qué haces eso? -Para estar más guapa, hijo mío. El niño se queda esperando hasta que la madre termina y entonces, con cara de desilusión, le dice: -¡Qué pena, el experimento no ha salido bien!
Un padre y su hija están en el ballet, y a la niña le dice: -Oye papá, mira a esas bailarinas. ¿Por qué les hacen andar de puntillas? Deberías escogerlas más altas
En la plaza de toros: -¡Déjenme solo! ¡Déjenme solo...! -Maestro, si está usted solo. -¡Y qué demonios hace ese toro ahí!