Pepe y la rana mamadora

Esto era Pepe que en una feria compró una tal Rana Mamadora por tan sólo 50 euros, un espécimen traído del Amazonas que se decidió a probar. Ya en casa y de madrugada, Amadora salió de la cama y sorprendió a Pepe en la cocina preparando un plato junto a la Rana Mamadora. -¿Qué demonios haces Pepe? -¡Qué qué hago Amadora! Sigo probando a la rana y como también sepa cocinar vete preparando las maletas que te vuelves a casa de tu madre.

Pepito quiere una tableta

-Mamá, ¡quiero una tableta! -¿Por qué Pepito? -Porque todos tienen una... -¿Y si todos se tiran a un pozo?, ¿tú te tirarías? -No, me quedaba con sus tabletas...

Manolo y el matrimonio

-Hombre Manolo, ¿cuánto tiempo? Me dijeron que te habías casado. -Sí, sí, ya ves, que cosas... -Entonces, ¿qué tal es eso del matrimonio? Nunca te había imaginado en ese papel jaja -Bueno, a decir verdad en el inicio está bien, pero lo complicado viene luego, justo cuando sales de la iglesia.

El abogado y el cliente divorciado

El abogado de divorcios a uno de sus clientes: -Referente a su caso tengo una noticia buena y otra mala, ¿cuál quiere primero? -La buena, mísmamente. -Pues sepa que su mujer ya no va a pedir la repartición de bienes tras la herencia que a usted le toque recibir. -Anda, que bueno, ¿y la mala? -Dice que se va a casar con su padre.

El regalo de aniversario

-El año pasado tuvimos que celebrar el aniversario de nuestro matrimonio y como le tenía que regalar algo a mi mujer, ¡adivina que le regale! -Ni idea, sorpréndeme. -Una tumba jaja. No veas que bronca me cayó. Pues este año me viene con el cuento de celebrarlo otra vez, y me preguntó que le regalaría. -¿Y qué le vas a regalar? -Nada, si todavía no usó lo que regalé el año pasado.

El tarro que nadie podía abrir

Había un hombre que no podía tener hijos y en esto que fue al médico para ver si podía ayudarlo. El médico, para poder diagnosticar necesitaba ciertas pruebas así que le dio un tarro y lo mandó para casa, con la idea que vuelva al cabo de 5 días y traiga el tarro lleno de semen. En la consulta el paciente confiesa: -Verá doctor Prieto, no hay manera... Ha probado primero con la mano derecha, y nada... Luego con la mano izquierda y peor todavía. Pedí ayuda y mi mujer con las 2 manos, pero no había manera. !Hasta colaboró mi suegra con los dientes! Pero no hubo manera de abrir el tarro.

El gallo blanco en la pelea

Esto era un gallego que fue por primera vez a una pelea de gallos en Mexico. No tenía mucha idea pero se decidió a apostar. Había allí uno que parecía que entendía y le dijo: -¿Usted sabe cual es el gallo bueno? -Sí claro, el gallo bueno es el blanco. El gallego se fue a donde las apuestas y allí invirtió su dinero. Pero la cosa no salió bien porque justamente el gallo blanco acabó destrozado, muerto. El gallego se acercó al mexicano y le dijo: -Pues menos mal que sabía cual es el bueno, menuda paliza, ¿cómo me dice que es el bueno? -Es la verdad, el blanco es el bueno. El malo es el negro, un auténtico asesino.

Buscando a Fernando por su apodo

Era un tipo que se acercó a un pueblo argentino con la intención de buscar a un compañero que hacía mucho que no veía. Se encontró a otro tipo y le dijo: -Por casualidad ¿no sabrá donde vive un tal Fernando Díaz Zaragoza? -La verdad es que no. Mire, aquí todo el mundo tiene su apodo, ¿no sabrá por casualidad su mote? -Creo que lo llamaban el payasito. -¿El payasito? ¡Anda si ese soy yo!

Paciencia en plena misa

En plena misa, un tipo se notaba muy molesto con la gente que tenía cerca, especialmente con 2 niños que no paraban de hacer ruido y moverse. Se le oía murmurar al tipo: -Señor, dame paciencia... ¡Pero dámela ya joder!.

El traje de novia de mamá

La hija empieza a pensar en casarse y se le acerca el padre: -Papi, ¿sabes donde está el traje de novia de mamá para probarlo? -¿Para qué, no estarás embarazada? -¡No! -Pues déjalo en su sitio. No te quedará bien.

Lo que puso Rosa en la esquela

Era un tío que se murió y en la esquela la mujer puso que de gonorrea. Un amigo de la familia le pregunta: -Pero Rosa, Paco murió de diarrea no de gonorrea. -Ya... pero prefiero recordarlo así, como un gran amante y no como la mierda en que se convirtió.

El cliente feo de la agencia matrimonial

Era un tío muy muy feo en una agencia matrimonial. -Quería una mujer que fuera guapa, rica y de buena familia. -Oiga señor, permítame que mujeres así hay pocas y además en tal caso sería una imbécil si se fuera con usted. -Bueno, ese detalle me trae sin cuidado.

La herencia de la abuela en Facebook

Era una señora a la que le va llegando la hora y llama a su nieta para contarle algo en sus últimas palabras: -Mira mi niña, a ti te voy a dejar mi granja, las 3 casas, los 5 coches, toda la maquinaria, los montes y la cantera. -Abuela, no sabía que tenías todo eso. -Sí mi niña, en el juego ese del facebook.

Cuántas veces ríe un gallego

¿Cuantas veces se puede reír un gallego cuando le cuentan un chiste? 3, la primera cuando se lo dicen, la segunda podría ser si se lo explican bien, y luego si hay suerte, cosa que casi nunca ocurre, puede llegar a reírse una tercera vez y al cabo de un buen rato, cuando lo entiende.

La señora presumida y la edad

Era una señora muy presumida que fue a una fiesta y se puso a hablar con un joven. Le dijo finalmente -¿Que edad me echa? -Diría que por la cara parece de 18 años, por el pelo de 17 y por los ojos de 20... -¡Qué halagador! -Un momento señora, que aún me falta sumar.

Los accidentes del leñador Pedro

Pedro y Juan eran dos leñadores que en plena fanea tienen un accidente donde Pedro se corta un brazo. Juan lo lleva al hospital y lleva también el brazo en una bolsa. Al día siguiente encuentra a Pedro todo recuperado y jugando al tenis. ¡Caramba con la tecnología! Al siguiente día otro accidente donde Pedro se corta una pierna. Juan lleva a Pedro y a su pierna al hospital y al día siguiente lo ve jugando al fútbol. ¡Caramba con la tecnología! Otro día sucede que esta vez se corta la cabeza. Juan lleva el cuerpo al hospital y la cabeza metida en la bolsa. Al día siguiente contaba con Juan pero como no venía fue al hospital y le dijeron: -Se hubiera salvado pero un idiota metió la cabeza en una bolsa y se asfixió.

Jorge y Pedro ven a sus mujeres

Jorge y Pedro se conocían del bar y un día salieron a la calle a fumar juntos. Estaban hablando cuando de repente Jorge dice: -Caramba, lo que me faltaba, ahí vienen mi mujer y mi amante juntas. Pedro todo alucinado dice: -Justo yo iba a decir lo mismo...

El letrero de la sastrería nueva

El negocio estaba recién montado pero no arrancaba y se pusieron a evaluar qué había fallado. -¿Pusiste letreros? -Sí. -¿Pusiste ofertas? -Sí. -¿Pusiste propagandas? -Sí. Pues no entiendo bien lo que... ¡Pero serás cenutrio! Sastrería es con s y lo has puesto con c.

Dos ladrones hablan del último robo

Eran dos ladrones que estaban charlando acerca de la faena: -¿Sacaste algo en tu último robo? -No, el tipo que vivía en la casa era un abogado. -Vaya suerte amigo, ¿perdiste algo?

Cuándo miente un abogado

-¿Cuándo un abogado dice mentiras? -Cuando abre los labios