Pintar la cocina de amarillo

Entre dos jóvenes señoras: -Deberías pintar la cocina de amarillo, parecería más amplia. -Pues voy a seguir tu consejo, porque si supieras cuánto necesito un poco más de espacio.

Dos amigos caminan por la calle

Dos amigos van juntos por la calle, y dice uno: -¡Qué guapa es la mujer que viene detrás! -¿Cómo puedes saberlo si no la has mirado? -Me basta con las miradas que la echan los hombres que vienen de frente

El sombrero nuevo de la esposa

La esposa le enseña al marido su nuevo sombrero. -¿Qué te parece? -¡Nunca pasará de moda! Ella dice encantada: -¿Tú crees? -Sí, aunque pasen los años siempre será igual de ridículo.

Insultos que parecen indirectas

Un hombre violento y fuerte está insultando a otro gallego pequeño y tímido: -¡Usted es un estúpido, un puerco, un imbécil! Aprovechando una pausa del agresor, el ofendido protesta: -Bueno, bueno,, ya basta de indirectas.

Los cubiertos del camarero

El camarero al cliente: -Tenemos cubierto de 6 euros y otro de 5 euros. -¿Y qué diferencia hay? -1 euro.

El colmo de una jirafa

-¿A que no sabes cuál es el colmo de una jirafa? -Tener anginas

Traducir la obra modernista al castellano

Un escritor modernista escribió una obra cuyo texto era muy elevado, lleno de palabras raras y con expresiones extremadamente complicadas. Al llevárselo a su editor, le dice: -Y quiero que mi libro, aparte de ser publicado, sea traducido al francés, al inglés y al alemán. El editor, después de haber leído un capítulo, pregunta: -¿No sería mejor que empezáramos por traducirlo al castellano?

El amigo no felicita a los novios

A uno que se iba a casar le dice su amigo: -No puedo felicitarte ni a ti ni a tu novia. A ti, porque no conozco a la novia, y a la novia, porque te conozco a ti.

El biógrafo y el gran maestro

Un escritor de escasa valía, se decía experto en biografías, fue al encuentro de un gran maestro, diciéndole: -Maestro cuando usted muera, yo escribiré su biografía. Y el sabio respondió: -Hace bien en decírmelo, porque esto será un estímulo más para seguir viviendo.

La esposa del capitán pasó por la puerta

-Mi capitán, su esposa acaba de pasar en su coche por la puerta. -¿Y qué? A cada instante pasa un coche por la puerta. -Sí, pero es que esta vez estaba la puerta cerrada.

El bobo que organiza la fiesta

-¿Qué es un bobo? -El que organiza una fiesta. -¿Y un listo? -El que se divierte en ella

El médico y la segunda opinión

Médico a paciente después del reconocimiento: -Ya le he dicho lo que pienso, pero en fin, si quiere usted otra opinión... vuelva mañana.

Emoción al disparar a una pantera

-¡Qué emocionante debe ser disparar contra una pantera y ver que cae muerta! -Sí, pero mucho más emocionante es disparar contra la pantera y ver que no cae muerta y se viene hacia ti.

Marido que se sigue portando igual

-Yo afirmo que ningún hombre, después de casado, se porta con su mujer como lo hacía antes de casado. -No estoy de acuerdo, porque yo me sigo portando igual. Verás. Cuando éramos novios, yo me pasaba horas enteras frente a su casa, viendo su sombra entre las cortinas y sin atreverme a entrar. Ahora, al cabo de seis años de casados, vuelvo a hacer exactamente lo mismo.

El freno que no necesita patente

-He inventado un freno formidable, permite que un coche que vaya a cien pueda frenar en medio metro. -¿Y lo has patentado? -No, porque me exigen que presente otro invento para que el conductor no salga despedido por la ventanilla.

El cazador que quiere un conejo

Cazador a campesino: -¿Me puede usted vender un conejo? -No tengo conejos, pero si quiere salchichas... ¿Y a quién le hago creer que he cazado salchichas?

Solteros contra casados

-Me pregunto quienes duran más años, si los solteros o los casados -Yo creo que más o menos da lo mismo, ahora bien, a los casados puede que se les haga más largo.

La culpa nunca es nuestra

- En el mundo ocurren muchas cosas malas, pero nosotros nunca tenemos la culpa, porque cuando somos jóvenes culpamos a nuestros mayores, y cuando ya somos maduros culpamos a nuestros hijos.

Visita al consultorio del oculista

Un hombre llega al consultorio de un oculista y, después de examinarlo todo bien, el facultativo le dice: -Estimado cliente, usted tiene hemorroides. -¿Por qué no me mira el otro a ver si tengo cataratas?

El jefe pilla al obrero en el baño

El jefe que caza al obrero en el baño ojeando una revista de chicas. - ¿Para esto te pago, para que vengas a ojear revistas? - No jefe, para nada, esto lo hago gratis