En un saloon, un vaquero le dice a su amigo: -¿Sabes que el sheriff ha muerto de un ataque? -¿De corazón? -No, de indios.
A un paciente muy enfermo lo llevan al hospital y el doctor Tilla le dice: -Usted está muy mal. Hay que operar. Y la operación es muy complicada, de cada diez pacientes se salva uno. -¡No me asuste doctor! -Tranquilo, hoy ya se han muerto nueve.
Un virtuoso pianista anónimo va a dar un concierto en en la Ópera de Viena. El público aplaude a su entrada y luego se dispone a tocar cuando uno del público grita: -¡Vivan los vascos! Termina el concierto y le preguntan cómo sabía que era vasco, a lo que él contesta: -Pues muy sencillo, mientras que los demás pianistas acercan la silla al piano, este vasco acercó el piano a la silla.
-Mi amor, ¿qué me vas a regalar por mi cumple? -¿Ves ese coche que está allí! -¡Sííí! -Bueno, pues una licuadora del mismo color.
Era un gallego discutiendo con su motocicleta: -¡Enciéndete!, ¡enciéndete te digo! Bueno, pues mientras no te enciendas no te echo gasolina.
En un pueblo gallego encontraron un esqueleto en un armario del siglo XV. Tras la investigación se concluyó que fue de un gallego jugando al escondite.
-A ver Pepito, ¿qué es la fe? -Es el misterio teológico que nos impulsa a creer en lo que nos dicen los curas.
Dos niños en la escuela hacen un dictado. Dice la maestra: -Mi mamá, fue a comprar huevos... -¿Tú cómo pusiste huevo, con h o sin ella?, -pregunta uno al otro. -¡Yo para no confundirme he puesto cojones!
Era uno medio gili que le promete a su hija un viaje en avioneta: -¿Cuánto me cobra por dar un paseo de una hora? -300€. -Uff, eso es mucho dinero. ¿Y si solo es media hora?... -Por media hora, 150€ -¿150€? ¿No tiene nada más barato? -Pues mire, podemos hacer un trato. Si usted se sube a la avioneta y es capaz de no gritar durante todo el vuelo, se lo dejo gratis. -¡Trato hecho! Se suben en la avioneta y el piloto venga a hacer malabarismos, caídas en picado, el avión boca abajo, y el gili sin escucharse. Por fin se cansa el piloto y aterriza. -Oiga, ¡me tiene usted asombrado! Mira que hice cosas peligrosas pero usted no gritó para nada. -Si quiere que le diga la verdad, estuve a punto de gritar cuando se cayó mi hija.
Una pareja de tontos llega a casa tras la boda, por supuesto sin tener ni idea que es eso de hacer el amor, así que el marido llama por teléfono y le pregunta a su padre qué es lo que tiene que debe de hacer, y el padre le dice: -Tú tranquilo hombre, es fácil, sólo debes de meter esa cosa con la que juegas a menudo en el lugar donde tu mujer hace pipí. -¡Todo bien papá, entendido!. Y entonces tiró la consola al retrete.
-Maestro, ¿es malo emborracharse? -¡Hippp!, mi pequeño saltamontes.
Un hombre le dice a su amigo: -Ahora que usted tiene una gran fortuna, acuérdese de sus amigos de los tiempos de pobreza. -Es que cuando era pobre no tenía muchos amigos...
Iban Tenedor y Cuchillo por la calle. Cuchillo divisa a Cuchara por la acera de enfrente. Entonces le dice a Tenedor: -Oye, ¿no es Cuchara aquella que está cruzando la avenida? Y entonces le grita: ¡Cuchara! Cuchara! Pero Cuchara sigue su camino sin volverse. Cuchillo le dice a Tenedor: -Parece que no es-cuchara.
-Maestro, ¿cómo se llama al que mata a sus padres? -Huérfano, mi pequeño saltamontes.
En pleno examen de historia en una escuela para adultos. -¡A ver! Aquél que está cerca de la puerta. -¿Quién perdió la batalla de Waterloo? -No lo sé. -¿Cuándo ocurrió la batalla de Trafalgar? -¿Trafal... qué? No sé nada de eso. -Entonces, ¿qué hizo usted anoche en vez de estudiar? -Estuve jugando a las cartas con mis amigos. -¡Muy bonito hombre! No sé a qué viene usted aquí. -Vengo a poner unas bombillas. Soy el electricista.
Llega el marido a casa, a las doce de la noche, completamente borracho. Va caminando de un lado a otro y apenas puede mantenerse en pie. La esposa lo recibe en la puerta, al borde de la histeria, y le grita: -¡Paco! ¡Tú a mí me vas a enterrar del susto! Y Paco responde: -Sí, vengo yo como para cavar agujeros...
Había unos mosquitos que se creían superman. Los mosquitos picaban mucho a un señor, que un día se cansó de tanto que le picaban y los roció con insecticida. Cuando caían antes de morir gritaban: -¡Kriptonita!
Pepito, que duerme al lado de sus padres, se cae al suelo desde la cama. Sus padres continúan divirtiéndose demasiado, sin dejar de hacer el amor. Pepito se levanta, tocándose la dolorida cabeza y protestando: -¡Qué absurdo... Venga a hacer nuevos hijos y ya quieren matar al viejo!
Un joven antes de casarse visita a un médico para conseguir un certificado de buena salud. El galeno lo revista todo y escribe un certificado: S.S.P.M. El joven le muestra el papel a su novia, y explica: -ESto quiere decir: Sano... sanote... para... marido. Y los dos se casan. Al poco tiempo, la esposa va a al médico con el certificado de su marido, y protesta: -Doctor, ¿Cómo le puede dar un certificado S.S.P.M. a un hombre que no sirve para nada? -Pero, estimada señora, no es culpa mía si han interpretado mal las iniciales de este certificado: S.S.P.M. quiere decir: Sólo... sirve... para... mear
El ama de cría está sentada en el parque con su amorcito, el cabo de artillería. Desde el cochecito, el pequeño observa al ama y, mientras el joven apasionado extiende la mano para tocar un pecho de la hermosa chavala, exclama: -¡Eh, tú, quita las manos de mi merienda!