Dos locos y el puño cerrado

Dos locos se encuentran en el jardín del hospital psiquiátrico; uno de ellos le enseña el puño cerrado al otro y le dice: -¿A que no adivinas qué tengo en la mano? -Humm... ¡un elefante! El del puño cerrado pone cara de fastidio y replica: -Sí, claro, pero... ¿de qué color es?

El atracador del secador de mano

Un atracador muy bobalicón entra en un banco empuñando un secador de mano y grita: -¡Quieto todo el mundo! ¡Al primero que se mueva... lo dejo seco!

La tortuga llamada Marina

-¿Esa tortuga es Marina? -Sí. -¡Qué horror! Marina, amiga, ¿quién te ha convertido en tortuga?

Pepito no responde a la profesora

La profesora está muy enfadada porque Pepito no responde a ninguna de sus preguntas. Al fin, le dice: -Pepito, ¿es que no eres capaz de decir ni una sola cosa? -Pues claro que soy capaz: ¡Ni una sola cosa!

Pepito y los peces que se comen

Pepito le cuenta a su madre: -Mamá, hoy la profesora nos ha explicado que los peces grandes se comen a los más pequeños. ¿Es cierto? -Claro que es cierto, Pepito. -¿Y también se comen a las sardinas? -También, hijo mío. -¿Y cómo lo hacen para abrir la lata?

El profesor pregunta cuántos ojos

El profesor le pregunta al alumno: -A ver, niño, ¿cuántos ojos tenemos? El alumno se toma su tiempo para pensarlo y por fin responde: -¡Cuatro! -Pero, ¿qué dices? ¡Vaya animalada! -grita el profesor. -Pues claro, señor profesor, cuatro: ¡dos usted y dos yo!

El perro guardián que hay que despertar

Un hombre presume ante un amigo: -¡Tengo un perro guardián fantástico! ¡En cuanto oigo el menor ruido, lo despierto y se pone a ladrar!.

Un microbio se encuentra malísimo

Un microbio se encuentra a otro y lo saluda: -Hola, ¿qué tal te va? -Uff, estoy malísimo. -¿Ah si? ¿Qué te pasa? -Tengo un ataque de penicilina.

Clara no sabe cuánto es dos y dos

En clase: -Clara, ¿cuántos son dos y dos? -Pero, señorita ¿cómo es posible que usted no lo sepa?

La redacción del niño millonario

La profesora manda hacer una redacción que lleva por título Qué harías si fueses millonario. Todos los niños se ponen a escribir salvo Pedrito, que permanece sentado mirando las musarañas, con la página en blanco. La profesora le lanza una mirada furiosa y le dice: -Pedrito, ¿por qué no has hecho nada? -¡Porque eso es exactamente lo que haría si fuese millonario!

Los trajes de camuflaje de la tienda

Un señor entra en una tienda de disfraces y pregunta: -¿Tienen trajes de camuflaje? -Sí, pero hace dos meses que los estamos buscando.

El hombre que pide café solo

Un tipo entra en un bar y empieza a gritar: -¡Vamos, todo el mundo fuera, tienen que salir todos ya del bar! El propietario, furioso, le pregunta a qué viene tanto escándalo, y el hombre le responde: -Lo siento, pero el médico me ha dicho que debo de tomar el café solo.

El marido en la sala de partos

-Doctor, doctor, mi mujer está a punto de dar a luz. -¿Es su primer hijo? -No, hombre, no, soy su marido.

La madre manda a Pepito a la cama

-¡Pepito, me estás agotando! ¡Vete ahora mismo a la cama! -dice su madre, agotada. -Pero, mamá, si la que está cansada eres tú, ¿por qué me tengo que ir yo a la cama?

¿Las peras son transparentes, mamá?

-Mamá, mamá, ¿las peras son transparentes? -Claro que no. Entonces he comprado medio kilo de bombillas.

Pepito y la palabra con cinco íes

La profesora le pregunta a Pepito: -A ver, Pepito, ¿sabrías decirme una palabra que tenga cinco íes? -Ufff, eso es dificilísimo. -Muy bien Pepito.

El loco compra tres entradas

Un loco va al cine, compra la entrada y entra en la sala. Al poco rato sale y compra otra entrada. Diez minutos más tarde vuelve a hacer lo mismo. La taquillera, intrigada, le pregunta: -¿Cómo es que ha sacado tres entradas para la misma película? -¡Es que hay un tío que cada vez que entro me la rompe!

Cómo saber si un fantasma es friolero

-¿Cómo se sabe si un fantasma es friolero? -Porque además de la sábana también lleva una manta.

El hijo anotó la matrícula

Está un padre regando el jardín cuando llega el hijo corriendo, sudado: -¡Papá, nos han robado el coche! -¿Al menos has podido ver quién ha sido? -No, pero no te preocupes, he anotado el número de la matrícula.

Casi saca un diez Pepito

-Papá, hoy he estado a punto de sacar un 10. -Ah, qué bien, Pepito, ¿qué te han puesto? ¿un 9? -No, un 1, le han puesto un 10 al niño de al lado.