El calentador desaparecido en la visita

Era un joven cura que le tocó destinado a un pequeño pueblo. Como joven que era venía cargado de fuerza y de ideales. Le tocó ir a ver al diácono del pueblo vecino y para su sorpresa tenía un joven criada a su cargo, la cual por qué no decirlo, estaba de muy buen ver. Le preguntó: -¿Y Don Antón, usted y la chica se comportan correctamente? -Por supuesto, es una buena cristiana. El joven cura se fue, y de allí a unos días dijo la criada: -Don Antón, no encuentro el calentador, parece que desapareció justo cuando la visita del joven cura. Don Antón llamó por teléfono: -Mira Antoñito, yo no insinúo que tu te lo llevaras pero nos ocurre esto con el calentador. -Querido Don Antón, yo no insinúo que usted haga nada con la criada, pero si durmiera en su cama alguna vez, seguro que hubiera encontrado el calentador.

La señora y el niño maleducado

Era un niño que viene llorando porque una señora le ha pegado. Va la madre ver que ha pasado y dice la señora: -Es un maleducado, me ha llamado vieja. -¿Y cree que pegándole va a rejuvenecer?

La feria del burro que ríe

Esto era una feria de ganado donde había un tipo junto a un burro que hablaba y prometía mil euros para quién hiciera reír al burro. La gente hacía cola para probar suerte pero ninguno lo conseguía hasta que finalmente apareció un hombre bajito que parecía medio tonto y logró hacerlo reír tras decirle algo al oído. Tras los aplausos el tipo le pagó. Al día siguiente el mismo panorama pero el cartel ahora decía que se concedía el premio de mil euros a quién hiciera llorar al burro. También apareció el hombre bajito y también logró hacerlo llorar tras susurrarle algo. El tipo no pudo más y le preguntó: -¿Qué le has dicho al burro ayer? -Le dije que la tenía más grande que él. -Vaya, y ¿hoy? -Se la enseñé.

El regalo de aniversario

-El año pasado tuvimos que celebrar el aniversario de nuestro matrimonio y como le tenía que regalar algo a mi mujer, ¡adivina que le regale! -Ni idea, sorpréndeme. -Una tumba jaja. No veas que bronca me cayó. Pues este año me viene con el cuento de celebrarlo otra vez, y me preguntó que le regalaría. -¿Y qué le vas a regalar? -Nada, si todavía no usó lo que regalé el año pasado.

El llavero solitario en el escenario

Se abre el telón y se ve simplemente un llavero en medio del escenario. En el segundo acto se vuelve a ver el mismo llavero solo. Tercer, cuarto y quinto acto igual. ¿Cómo se llama la película? El llavero solitario.

La pareja española en la aduana de Nueva York

Era una pareja de españoles que va a Nueva York, y donde el marido hablaba el inglés y ella no. En la aduana el empleado les pregunta: -Buenos días y bienvenidos. ¿Podrían entregarme la documentación? La mujer que no entendía nada pregunta: -Mi amor, ¿qué ha dicho? -Me ha pedido los papeles. -¿Tienen algo que declarar? -No, absolutamente nada. La mujer pregunta y el marido le traduce algo molesto. -¿De dónde vienen ustedes? -Somos españoles. La mujer: -Cariño, ¿qué ha dicho? -Pregunta de donde venimos. -¡España! Yo estuve unos días allí hace tiempo. Magnífico país, con muy buen clima y rica comida. Conocí a una mujer insoportable, no me dejaba en paz, muy pesada, me interrumpía, hablaba y hablaba y en la cama fatal. -¿Qué ha dicho cielo? -Dice que te conoce.

Esteban y la hora de la siesta

Eran las 12 del mediodía y la mujer le dice al perezoso que estaba en la cama: -Esteban, levántate, ¡que se te va a hacer tarde para dormir la siesta!

Visita al amigo atropellado por un tren

Van 2 amigos a visitar a un tercero al hospital, donde había ingresado tras el atropello por parte de un tren. En recepción preguntan a la enfermera: -¿Cómo se encuentra? ¿En qué habitación está? -Está en las habitaciones 111, 112, 113 y 114.

La rubia infla el coche por el tubo de escape

Esto era una rubia que iba en coche y de repente se ve envuelta en una terrible granizada que deja el coche lleno de abolladuras. Lo lleva al taller y el muy vacilón del mecánico le dice: -Tranquila guapa, esto si tienes tiempo en casa soplas por el tubo de escape y en nada se infla y se le van las abolladuras. La rubia hace lo que le mandan pero no consigue nada. En esto que llega otra rubia y le dice: -¡Pero qué haces mujer! -Nada, tratando de quitarle las abolladuras inflando el coche. -Jaja, así no consigues nada amiga, tienes que cerrarle las ventanillas o se te escapará el aire.

El señor que halaga a la chica

Llega un señor a una barra y allí hay una chica a la que no tarda mucho en hablarle: -Hola muchacha, que guapa se ve al llevar 2 o 3 copas. -Pero si no estoy tomando nada -Yo sí.

Jesucristo como nuevo médico de la Seguridad Social

Pusieron como nuevo médico de la Seguridad Social a Jesucristo, y en esto que le llega un paciente que se queja: -No puedo caminar. -Levántate y anda. -Pero es que... -¡Levántate y anda! Tras el grito el paciente se va andando, pero muy enfadado de la consulta, y entonces los demás le preguntan: -¿Qué pasó, que tal con el nuevo médico? -Como todos, ni me ha mirado siquiera.

El camionero que no abre la boca en el dentista

Va un camionero al dentista pero cuando se le acerca el médico no quiere abrir la boca. -A ver hombre, enséñeme esa muela, tranquilícese. A ver, le voy a dar un poco de whisky, tome un poco de esta botella a ver si le pasa el miedo. El camionero se bebe toda la botella y el médico dice: -A ver ahora, ¿ya se encuentra más valiente? -Pues sí... ¡A ver quién es el guapo que me toca ahora mi muela!

El señor con problemas al ir al baño

Era un señor que tenía problemas al ir al baño. Cuando iba a mear le dolía así que fue al urólogo quien lo examinó y le dice: -Usted tiene una enfermedad de transmisión sexual. -Anda ya doctor, si yo siempre tomo muchas precauciones. -No me engaño. ¿Qué precauciones suele tomar usted? -Siempre doy nombre y dirección falsos.

El inspector y el fontanero millonario

Un inspector de Hacienda está revisando la declaración de la renta de un contribuyente: -Bueno, veamos, ¿tiene coche? -No 2, tengo un Mercedes y un BMW para mi mujer. -Bien. ¿Tiene una residencia? -En realidad 2. Un chalet en el campo y otro a pie de playa. -Entiendo. ¿Tiene barco? -Por supuesto, uno a motor y luego el velero. -Pregunta final: ¿A qué se dedica? -Soy fontanero. -¿Me está vacilando? ¿Me quiere hacer creer que tiene 2 coches, 2 casas y 2 barcos? ¡Y un cuerno! -No, dos...

Alfredo se confiesa sobre su pipilín

Finalmente tocó ir a confesarse y el joven Alfredo dijo: -Perdone Padre, pero tengo que reconocer y confesar que de vez en cuando me toco el pipilín. -Hijo mío, por Dios, ¿cuál es tu edad? -Tengo veintisiete años. -Hombre, a tu edad y con esas cosas. ¡Ya va siendo hora de que toques la polla!

La apuesta por el suicida del edificio

Estaban dos amigos tomando en un bar. En eso comienzan las noticias de la noche, en las que muestran a un suicida en el borde del techo de un edificio de 15 pisos. Uno de los amigos dice: -Te apuesto 1000 euros a que el tipo no se lanza. -¡Hecho! En esto se ve por la televisión que el tipo se lanza y se hace puré en el piso, por lo que el primero amigo saca los mil euros y se los da al otro. Pero este dice: -No te molestes, en realidad, ya lo había visto en las noticias de las 6. -Pues yo también, pero no creí que se lanzaría de nuevo.

El fiscal y la cara del acusado

En un juicio dice el fiscal: -Miren la mirada tuerta al acusado, su frente estrecha, sus ojos hundidos, su apariencia siniestra. Y el acusado interrumpe: -Pero bueno, ¿me van a juzgar por asesino o por feo?

Papá, ¿cuánto cuesta casarse?

-Papá, papá, ¿cuánto cuesta casarse? -No tengo ni idea hijo, todavía no he acabado de pagar las consecuencias.

David presume de haber andado a los 10 meses

Le dice David a otro niño: -Yo siempre he sido muy listo: con 10 meses ya andaba. -¿Y a eso lo llamas ser listo? Yo tengo doce años y todavía me llevan en brazos.

El loco Adelino pregunta por el té

El loco Adelino le pregunta a un amigo loco: -¿Te gusta el té? -No lo soporto. Se me atragantan las bolsas en la garganta.