Un saltador de altura cae mal en uno de sus saltos y se le sale la clavícula. Va al fisioterapeuta y le dice: -Doctor, tengo un hueso fuera. -Ah, ¡pues hágale pasar, hombre!
Una señora le dice a otra: -¡Que sepa que mi gato acaba de dejar inconsciente a su perro de un golpe! -No me creo nada... ¡Si mi perro es una dóberman! -¡Ya, pero resulta que mi gato es hidráulico!
Una joven e inexperta bailarina baila ante su profesor un pasaje de la Muerte del Cisne. Cuando ha terminado, intranquila, le preguntan al profesor: -¿Qué tal lo he hecho? El profesor sacude la cabeza y dice: -Pobre animal...
Una araña pide sopa de primero, se la traen, la inspecciona y le dice emocionada al camarero: -¡¡¡Camarero, hay una mosca en mi sopa, felicite encarecidamente al chef!!!
Un señor va a un restaurante, se acomoda, dispuesto a almorzar, cuando de pronto ve una cucaracha paseándose por debajo de la mesa. -¡Camarero, camarero! ¡Hay una cucaracha debajo de la mesa! -¡Tranquilo! -le dice el camarero-. ¡Lo que ha pasado es que nos hemos dejado abierta la puerta de la cocina!
El jefe de estación le pregunta al guardagujas: -A ver, ¿qué harías si vieras dos trenes avanzando en direcciones opuestas y que están a punto de chocar? -Haría señales con las banderas y trataría de cambiarlos de vía. -¿Y si no tuvieras banderas ni pudieses desviarlos? -Llamaría a mi primo. -¡Pero si tu primo no entiende nada de ferrocarriles! -¡Ya. pero nunca ha visto chocar dos trenes!
Después de que el dietista le haya impuesto una dieta, un loco salta por encima de un plato de macarrones. El dietista, al enterarse, le pregunta: -Pero ¿qué hace? Y el loco le responde: -Lo que usted me dijo, que me saltara un plato, ¿no?
Un inspector visita un manicomio y le llama la atención un loco que está imitando una moto: -¡BRRRRROMMM! El inspector llama al director del manicomio y le dice: -Haga el favor de decirle a ese paciente que se calle. -¿Por qué? -pregunta el director-, ¿le molesta el ruido que hace? -¡¡¡No, es el humo lo que me molesta!!!
Un loco se está tomado un café en un bar. -Deme un terrón de azúcar -le pide al camarero. -¡Pero si ya le he dado diez! -protesta el empleado. -¿Y qué culpa tengo yo si se funden cuando los echo en la taza de café?
Un loco está aprendiendo a conducir. El profesor le insiste en que, sobre todo, mire atentamente antes de cruzar la calle para asegurarse de que no pasa ningún coche. El loco avanza y... ¡pam! El profesor le dice: -¿Qué ha pasado? ¿No te había dicho que mirases si venía otro coche? -Sí, y así lo he hecho, pero no pasaba ningún coche, ¡era un camión!
La maestra le pregunta a un alumno que es un poco memo: -A ver, dime cuánto suman siete más siete. El alumno memo dice: -¡Quince! -¡Te has equivocado! -exclama la profesora. -Sí, pero ¿a que me he acercado?
Un cretino circula por un callejón oscuro cuando un ladrón lo atraca. El tío se defiende con todas sus fuerzas, pero al final se rinde. El ladrón hurga en sus bolsillos, y aunque sólo encuentra cinco euros, exclama: -¡Es muy poco, pero ya me doy por satisfecho! Y entonces, el cretino se echa a reír y le dice: -Pues qué bien, ¿así que te contentas con cinco euros? ¡Por un momento pensé que querías robarme los diez mil euros que llevo escondidos en el calcetín derecho!
Un hombre muy, muy, muy tacaño naufraga en una isla desierta. Llega medio muerto a la playa, y en cuanto se recupera un poco, coge una hoja de platanero, la clava en un árbol y escribe con un pedazo de carbon: Playa privada. ¡Entrada: 1 euro!
¿Qué hace un pececillo de colores en una pecera llena de agua mineral? ¡Darse un hidromasaje!
-¿Te has enterado? ¡Han puesto una farola nueva en la esquina de esta calle? -¡Fantástico! ¿Qué te parece si la inauguramos? Están dos sardinas en el mar y, de repente, se les cruza un submarino por delante, y una le dice a la otra: -¡Mira, humanos en lata!
-¿Cuándo piensa arrancar de nuevo este autobús? ¡Ya llevamos más de media hora sin movernos! -protesta un pasajero. -Es que el conductor es una persona muy educada -le explica el señor que está a su lado. -¿Y eso qué tiene que ver? -Pues que ha visto una señora mayor de pie y le ha cedido su asiento.
Un tipo muy sucio le explica a su amigo: -Yo sólo lavo el coche una vez al año. Además, lo primero que lavo siempre es la matrícula. -Ah sí, ¿y por qué? -le pregunta el otro. -¡¡¡Para estar seguro de que es el mío!!!
Un señor toma un tren nocturno y le pide al revisor que lo despierte cuando lleguen a su estación de destino. Se duerme, y cuando por la mañana se despierta, se percata de que se ha pasado un montón de estaciones. Furioso, llama al revisor y le exige una explicación. -Señor -le dice el revisor-, pues si usted está enfadado, imagínese cómo debe de estar el otro viajero al que confundí e hice bajar en su lugar.
El capitán del barco ordena: -¡Lanzad el ancla! -¡Pero, capitán, si aún está nueva!
Un señor está parado en la calle junto a un perro, y otro señor que pasa le pregunta: -Oiga, ¿su perro muerde? -¡Qué va, es más manso que un cordero! El hombre se agacha para acariciarlo y el perro le suelta un buen mordisco. -¿No me había dicho que su perro no mordía? ¡Menudo bocado me ha arreado! -Le aseguro que mi perro no muerde... ¡pero es que este no es mi perro!