En un bar el camarero: -Qué tomas? -Tienes alitas? -Si. -Pues tráeme una cerveza volando.
Le digo a mi abuela : Comprate una tablet para poder charlar con tus amigas . Y al día siguiente se compra una ouija
-¿Cómo se denomina a una mujer que tiene medio cerebro? -Prodigio -¿En qué se parecen las mujeres y los zapatos? -En que ambos aflojan con el tiempo o con alcohol
-¡Al fin lo he encontrado! Me ama de verdad, me quiere, me respeta y es fiel. ¡No puedo ser más dichosa! -Qué callado lo tenías Mercedes. ¿Y quién es el afortunado? -Yacky, mi nuevo perrito lindo.
Un niño está cavando un gran agujero en el jardín de su casa. El vecino lo ve y le pregunta: -¿Qué estás haciendo, guapo? -Estoy cavando una tumba para enterrar a mi pececito, que se murió ayer. -Pero ¿por qué excavas un agujero tan grande para un pez tan chiquitín? -¡Es que resulta que mi pececito está dentro del canalla de tu gato!
Una niña le pregunta a su madre: -Mamá, ¿cómo conociste a papá? -Puse un anuncio en una revista. -¿Ah, sí? ¿Y cuánto te costó el anuncio? -Diez euros. -¡Claro, por ese precio tampoco podías aspirar a gran cosa!
¿Sabes cómo lo hace un elefante para subir a un árbol de veinte metros? Pues se sube a uno de treinta... ¡y salta!
Un niño llega a casa con las notas de fin de curso. -¡Papá, papá, te traigo buenas noticias! ¿Recuerdas que me prometiste cincuenta euros si aprobaba el curso? El padre asiente, emocionado: -¡Pues ya puedes estar contento, porque vas a ahorrarte un montón de dinero!
Un señor que se ha ido de vacaciones a la montaña está de muy mal humor porque llueve todo el santo día. -Oiga -le dice al dueño del hotel-, ¿aquí siempre llueve? Y el hotelero le responde, imperturbable: -Depende, no siempre... ¡En invierno más bien nieva!
Un señor entra en una tienda de animales. -Vengo a devolverle el gallo que le compré. -¿Lo quiere de otra raza? -No, no es por eso. Yo quiero uno que cante a eso de las seis de la mañana. ¡Y este me despierta todos los días a las cinco!
¿Sabes qué tienen las jirafas que no tienen otros animales hembra? ¡Jirafitas! ¿Sabes cuál es el ballet favorito de las ardillas? ¡El Cascanueces!
Un hombre entra en una ferretería y le pregunta al dependiente: -¿Tiene clavos? -No, no tengo. -¿Y pintura? -Pues tampoco tengo. -¿Y un serrucho? -Mire señor, si he de serle sincero, no tenemos de nada. -¡Caramba! ¿Y por qué no cierre de una vez? -¡Porque tampoco nos quedan candados!
-¡Doctor, este año por Pascua no hemos conseguido ni un solo huevo de chocolate de mi gallina! -Pero hombre, ¿cómo quiere que le dé huevos de chocolate? ¡Eso es imposible! -¡Pues por Navidad nos hizo unos turrones buenísimos!
Un hombre va al circo en busca de trabajo y el director le pregunta: -A ver, ¿cuál es su especialidad? -Yo sé imitar a los pájaros. -¡Bah! ¡Eso lo sabe hacer todo el mundo! -Ah... vale... En ese caso, no le haré perder más tiempo. ¡Y el hombre se va volando!
Un hombre que llevaba años visitando al psiquiatra porque estaba convencido de que era un perro vuelve a la consulta. -¡Felicidades -le dice el psiquiatra-, ya está curado! El paciente suspira aliviado y exclama: -¡Qué bien, estoy tan contento que no puedo dejar de mover el rabo!
Estaban un día jugando un partido de fútbol los animales terrestres contra los animales marinos. Acaba el tiempo reglamentario con empate a cero. En la prórroga tampoco hay goles y van a los penaltis. De repente, el tiburón dice: -Esto lo tenemos ganado, ¿no veis que nuestro portero es el pulpo, que tiene ocho patas? Y le responde el pulpo: -Yo no estaría tan seguro, el primero que lanza... ¡es el ciempiés!
-Doctor, quiero hacerme la vasectomía. -Es una decisión muy seria, lo ha consultado con su mujer e hijos? -Sí, 17 síes y 2 abstenciones.
¿A qué se dedican las moscas en verano? ¡A hacer el moscón! ¿Cuál es el colmo de un loro? ¡Tener un hijo repetidor!
Un veterinario no se siente muy bien y decide ir a la consulta de un médico. El doctor comienza a hacerle mil preguntas sin tan siquiera mirarlo y toma notas y más notas sobre sus síntomas, las enfermedades pasadas, alergias, intolerancias, todo su historial clínico anterior desde su nacimiento hasta la actualidad... En un momento dado el veterinario, que ya ha perdido la paciencia, interrumpe al médico. -Disculpe, doctor, pero ¿no podría hacer como hago yo con mis pacientes? ¡Los examino, les miro los dientes, las patas, hago un diagnóstico y los curo! -Claro, claro -asiente el médico con una risita-, pero entonces, si el tratamiento no funciona, tendré que sacrificarle...