La farola nueva y el submarino lleno de humanos

-¿Te has enterado? ¡Han puesto una farola nueva en la esquina de esta calle? -¡Fantástico! ¿Qué te parece si la inauguramos? Están dos sardinas en el mar y, de repente, se les cruza un submarino por delante, y una le dice a la otra: -¡Mira, humanos en lata!

Devolver un loro de porcelana

Un señor compra un loro en una tienda. Al día siguiente al establecimiento con la intención de devolverlo. -¡No hay manera de que hable! -protesta el cliente. -¡No me extraña! -exclama el vendedor-. ¡Este loro es de porcelana y esto es una tienda de decoración.

La cebra con la batería y el gato negro

¿Qué es blanco y negro y hace muchísimo ruido? ¡Una cebra tocando la batería! ¿En qué caso trae mala suerte cruzarse con un gato negro? ¡En caso de que seas un ratón!

La ardilla que no quiere hibernar

Es otoño y los árboles están perdiendo sus hojas. -Espabílate -le dice la ardilla a su marido- y ponte el pijama, que debemos entrar en letargo. -¡No -responde él con terquedad-, este año he decidido que estaré despierto todo el invierno! -¿Y eso por qué? -¡Quiero descubrir quién se encarga de volver a pegar todas las hojas a los árboles!

Colmos de un gato y una jirafa

Aquí 2 chistes sobre colmos de animales, un gato y una jirafa: ¿Cuál es el colmo de un gato intelectual? Tener que cazar únicamente... ¡ratones de biblioteca! ¿Cuál es el colmo de una jirafa? ¡Tener la cabeza en las nubes!

El pingüino albañil y el director de circo

Una mañana cualquiera, un grupo de albañiles entra en la bar que siempre frecuentan. Entre ellos hay un pingüino, con su mono de trabajo, su capazo para el cemento, su cinturón de herramientas... Cuando terminan la jornada en la obra se reencuentran en el bar, y allí coinciden con el director de un circo que dice estar al borde de la ruina y que solo se salvaría si encontrase una atracción única, nunca vista. El dueño del bar le habla del pingüino albañil y se lo presenta. El director del circo, convencido de haber hallado la solución a sus problemas, le dice al pingüino: -¡Te ofrezco un trabajo fantástico! ¡Con el circo ganarás muchísimo dinero, verás mundo, te harás famoso...! -Todo eso está muy bien -le responde el pingüino-, pero lo que no acabo de entender es qué pinta un albañil en un circo...

Dos niños ven un cerdo volando

Dos niños ven de repente un cerdo volando por el cielo, y uno le dice a otro: -Pues cuando mi madre dijo el otro día que el jamón estaba por las nubes... ¡no me imaginaba esto!

La avaricia y las anécdotas que se cuentan

-¿Qué opinión te merecen todas esas anécdotas que se cuentan acerca de tu avaricia? -pregunta un amigo a otro. -¿Sabe qué te digo? -le responde el otro-: Qué se las podrían ahorrar perfectamente...

El agujero en la bodega del vecino

Un hombre llama a la puerta de su vecino, famoso por su tacañería. -Querido vecino, acabo de descubrir que usted ha practicado un agujero en su bodega para poder entrar en la mía y... ¡robarme el carbón! El vecino, haciéndose el sorprendido, le responde. -¡Ah, mira por dónde! ¡Así que se trataba de su bodega! ¡Y yo que me creía que había descubierto una mina de carbón!

El tacaño que regatea por una corbata

Un tipo muy agarrado entra en una tienda y pregunta: -¿Cuánto cuesta una corbata? -Veinte euros. -¡Le ofrezco diez! -¡Que sean doce! -¡Le ofrezco seis! -Vale, se la dejo en ocho euros. -¡Le doy cuatro! -Mire, ¿sabe qué le digo?, ¡que le regalo la corbata! -¡Ah, pues entonces me llevaré dos!

La colecta para la piscina del vecindario

Un tipo muy avaro oye que llaman a la puerta. Una señora dice: -¡Buenos días, estamos haciendo una colecta para la nueva piscina del vecindario! -Ah, yo también quiero contribuir. ¡Espere un momento, que le traeré un cubo de agua lleno a rebosar.

El tacaño en la floristería

Un tipo muy, muy muy tacaño pasa por una floristería, ve un cartel donde pone Díselo con flores y pregunta: -Y un simple murmullo, ¿cuánto me constaría?

El autobús que no arranca por educación

-¿Cuándo piensa arrancar de nuevo este autobús? ¡Ya llevamos más de media hora sin movernos! -protesta un pasajero. -Es que el conductor es una persona muy educada -le explica el señor que está a su lado. -¿Y eso qué tiene que ver? -Pues que ha visto una señora mayor de pie y le ha cedido su asiento.

Astronautas que hablan de las vacaciones en la Luna

Dos astronautas conversan: -Me han dicho que estuviste de vacaciones en la Luna. Cuéntame, ¿fue todo tan bien? -Qué va, fue un desastre, la luna estaba... ¡llena!

La examinadora de conducir y los peatones

Una chica muy joven que está examinándose para obtener el carnet de conducir, exclama: -Vaya con los peatones... y van por donde quieren, no paran de correr delante del coche... Y el examinador, aterrorizado, le responde: -¡Señorita, haga usted el favor de bajarse de la acera!

El hombre que lava el coche una vez al año

Un tipo muy sucio le explica a su amigo: -Yo sólo lavo el coche una vez al año. Además, lo primero que lavo siempre es la matrícula. -Ah sí, ¿y por qué? -le pregunta el otro. -¡¡¡Para estar seguro de que es el mío!!!

El piloto novato sin gasolina llama a la torre

La torre de control del aeródromo recibe el mensaje de una avioneta. -Torre de control, soy un piloto novato, estoy a bordo de una Cesna 565 y me he quedado sin gasolina... -¡Tranquilo, nosotros te guiaremos! Reduce al velocidad al mínimo, controla los instrumentos de navegación, revisa el paracaídas. Mira abajo. ¿Divisas un aeropuerto en los alrededores? -La verdad es que estoy aquí, delante de ustedes, en la pista: yo sólo quería saber dónde podía llenar el depósito.

El elefante miope confunde a una jirafa

Un elefante con problemas de visión se acerca hasta otro que está arrancando las ramas más altas de un árbol con su larga trompa. -Amigo -le dice el elefante miope-, siempre te veo aquí, comiendo, pero me parece que no estás en muy buena forma: ¡estás muy delgado y lleno de manchas! Tendrías que ir a que te visitaran... -Pero ¿qué dices? -le responde el otro-. Si alguien necesita que lo visiten, ese eres tú... ¡no soy un elefante, soy una jirafa!

Las zanahorias y la vista del conejo

-Oye, ¿tú por qué estás siempre comiendo zanahorias? -Pues porque son buenísimas para la vista. -Y ¿cómo puedes estar tan seguro? -Hombre, ¿tu has visto alguna vez a un conejo con gafas?

El aduanero quisquilloso y el camión frigorífico

En la frontera, un aduanero muy quisquilloso le indica a un camión frigorífico que se detenga. Le pregunta al transportista: -¿Qué mercancía transporta? El transportista responde: ¡Ostras! -Hummm, tendré que comprobarlo... ¡Ábralas todas!