En la frontera, un aduanero muy quisquilloso le indica a un camión frigorífico que se detenga. Le pregunta al transportista: -¿Qué mercancía transporta? El transportista responde: ¡Ostras! -Hummm, tendré que comprobarlo... ¡Ábralas todas!
Se ha abierto una vía de agua en el barco. El capitán comprende que ya es demasiado tarde y que la nave se está hundiendo. Llama al grumete y le dice: -Grumete, cuando has visto que empezaba a entrar agua ¿por qué no me has llamado, pedazo de animal? Y él grumete responde sin pensárselo: -¡Mi capitán, no soy ningún maleducado, yo jamás le llamaría pedazo de animal!
Le dice el paciente al doctor: -Doctor, doctor, toda la tarde no dejo de pensar en 2+1,2+1,2+1, que es ? -Estrés Pepito.
Llega una mamá a la casa y le dice a su hijo: -¡Hijo! te traje un regalo por la navidad -Mama,sabes que yo no confío en la navidad. -Entonces, ¿qué hago con este Iphone 7? -¡Navidad! ¡navidad ! ¡linda navidad!...
Un león hambriento observa desde una rama a un turista que dormita en su todoterreno. Se relame, suspira y comenta: -¡Qué rollo, otra vez carne en lata!
Un señor toma un tren nocturno y le pide al revisor que lo despierte cuando lleguen a su estación de destino. Se duerme, y cuando por la mañana se despierta, se percata de que se ha pasado un montón de estaciones. Furioso, llama al revisor y le exige una explicación. -Señor -le dice el revisor-, pues si usted está enfadado, imagínese cómo debe de estar el otro viajero al que confundí e hice bajar en su lugar.
Redoble de tambor. El presentador anuncia: -¡Señores y señoras, a continuación, el mítico, el excepcional motorista Miguelón Bujías, les ofrecerá un espectáculo sin igual: conducirá una moto con los ojos vendados! Miguelón pasa a toda velocidad ante el público con los ojos vendados. El presentador vuelve: -Y ahora... ¡sin pies! Miguelón levanta los pies de los estribos y pasa como un rayo. Y de nuevo: -Ahora... ¡sin manos! De pronto se oye un gran porrazo. El presentador: -Y para terminar... ¡Miguelón sin dientes!
¿Cómo evitar a un tiburón? 1) No alejarse jamás de la zona de montaña. 2) Bañarse solo... ¡en la bañera de casa! 3) Embadurnarse de crema solar y revolcarse en la arena: los tiburones detestan las croquetas. 4) Frotarse todo el cuerpo con ajo: así, nuestra carne costará más de digerir. 5) Bañarse con una aleta de mentirijilllas atada a la espalda (de este modo lo confundiremos). 6) Meterse siempre en el agua con un amigo o amiga más fuerte que nosotros. 7) En cuanto aparezca gritar: ¡Puaj, puaj, que mal sabor tengo, soy incomestible! (¡Si cuela, cuela!)
Al ver por primera vez a una cebra, un asno se sorprende y piensa: Mira que llega a haber animales raros... Este, sin ir más lejos, se pasea tan tranquilo en pijama por la calle...
¿Sabes cuál es el estilo de música favorito de los conejos? El hip-hop. ¿Sabes por qué los perros prefieren sentarse a la sombra? ¡Para no convertirse en perritos calientes!
¿Sabes por qué el elefante es grande, de color gris y de textura rugosa? Porque si fuera pequeño, blanco y de textura lisa... ¡¡¡sería una peladilla!!!
Una tortuga que acaba de golpearse la cabeza contra un árbol le dice a una amiga: -¡Ojalá no me salga un chichón, o me veré obligada a pasar la noche fuera de casa!
Dos caracoles caminan por la ciudad, y uno le propone al otro: -¿Qué te parece si cruzamos la calle? -¿Estás loco? Es muy peligroso, ¡dentro de media hora pasará el tranvía!
En un gran prado lleno de vacas pastando, unos obreros instalan cables de anta tensión sobre unas torres eléctricas. Una rata forastera que pasa por allí se detiene, observa la actividad de los operarios y se echa a reír, seguida al momento por sus compañeras, que son igual de bobas que ella. -¿Se puede saber qué os hace tanta gracia? -Se preguntan los operarios. -Verás -responde la rata-, es que si ponéis la cerca tan alta, ¡se os escaparán todas las vacas!
En el desierto del Sahara en medio de la nada... Un beduino le pregunta a otro: -¿Qué tal te fue el examen de conducir? -¡Muy mal! ¡Horrible! -¿Qué pasó? -¡Pues que me tocó el recorrido más difícil... Ya sabes, aquel que hay que dar la vuelta a la palmera...
Una señora entra en una papelería y se dirige al dependiente: -¡Quisiera una pluma para mi hijo, que va a cumplir dieciocho años dentro de unos días! El dependiente le muestra una bonita pluma estilográfica y comenta: -Vaya sorpresa se llevará su hijo, ¿eh? -¡No lo sabe usted bien! ¡Él cree que vamos a regalarle un coche!
Una viejecita está cruzando y un motorista la atropella. La pobre, que está muy magullada, se incorpora y empieza a gritar: -¡Es usted un pirata de la carretera! ¿Está ciego o qué? -¿Ciego, yo? -le responde el otro la mar de indignado-. ¡Pero si le he dado de lleno!
Un señor le pregunta a un transeúnte: -Disculpe, ¿podría indicarme cómo puedo ir a la calle de los Maestros Cantores? El transeúnte se queda pensativo y por fin dice: -Verá, es un poco complicado... tome la primera a la derecha, cuando llegue al semáforo vuelva a girar a la derecha, siga recto unos cincuenta metros, a continuación tome la segunda a la izquierda, cruce las tres arcadas, y cuando llegue a la estación suba por el puente; cuando llegue al monumento a la Concordia siga recto hacia delante hasta el río, y una vez en el muelle, ya puede aparcar el coche. -¿Qué coche quiere que aparque? -pregunta el otro-. ¡Pero si voy a pie! -¡Ah, entonces tendría que habérmelo dicho antes! ¡Es la primera calle a la izquierda!
Un hombre que está viajando en tren explica: -¡Yo soy un célebre profesor, y cuando hablo todo el mundo me escucha con la boca abierta! Un señor que está a su lado sonría y le dice: -¡Pues a mí me pasa lo mismo! -Ah, entonces ¿usted también es profesor? -¡No, no, que va! Yo soy... ¡dentista!
Un tipo extremadamente agarrado toma un taxi para ir a casa. De pronto, se da cuenta de qeu el taxi ha pasado por delante de su casa y no se ha detenido. -¡Pare inmediatamente! -le exige al taxista. -¡No puedo -le grita el otro-, se me han roto los frenos! -Pues al menos pare el taxímetro, ¿no?