Empujones en el tranvía

El pasajero de un tranvía, en hora punta, se echa a gritar: -Oiga, ¿cómo quiere que se lo repita? ¡¿Quiere hacer el favor de no empujar de ese modo?! El otro protesta: -Entonces, ¿cómo quiere que le empuje? ¡Primero lo he hecho con el codo, y usted ha protestado! Después lo he empujado con la espalda, y ha vuelto a protestar. A ver, ¡dígame de una vez cómo le gustan los empujones!

La orden del capitán

El capitán del barco ordena: -¡Lanzad el ancla! -¡Pero, capitán, si aún está nueva!

Dos perros entran al restaurante

Dos perros hambrientos se detienen ante la puerta de un restaurante que exhibe el siguiente cartel: Prohibida la entrada a los animales. Ambos se miran, dudan un instante y al fin entran, mientras uno de ellos le comenta al otro: -¡Disimula, que no descubran que sabemos leer!

Los murciélagos en la cueva

En una cueva oscura y profunda hay tres murciélagos descansando en su habitual posición: cabeza abajo. Sin embargo, el cuarto lo hace cabeza arriba. Una de los murciélagos le pregunta a otro: -Y ese, ¿por qué está cabeza arriba? -¡Elemental: está haciendo gimnasia!

El mosquito y la mosquitera

Un mosquito hambriento le propone a otro: -¿Qué te parece si besamos a la novia? -¡Imposible: lleva una mosquitera en la cabeza!

La tortuga llamada Marina

-¿Esa tortuga es Marina? -Sí. -¡Qué horror! Marina, amiga, ¿quién te ha convertido en tortuga?

La ciudad con más hámsteres

¿Sabes cuál es la ciudad del mundo donde hay más hámsteres? ¡En Hámsterdam!

El perro que no muerde

Un señor está parado en la calle junto a un perro, y otro señor que pasa le pregunta: -Oiga, ¿su perro muerde? -¡Qué va, es más manso que un cordero! El hombre se agacha para acariciarlo y el perro le suelta un buen mordisco. -¿No me había dicho que su perro no mordía? ¡Menudo bocado me ha arreado! -Le aseguro que mi perro no muerde... ¡pero es que este no es mi perro!

Diez bocas que alimentar en Hacienda

Un señor va a la Agencia Tributaria y se echa a llorar. -¡Apiádese de mí, tengo diez bocas que alimentar! El funcionario de Hacienda le replica: -Hummm... pues a mí aquí me sale que usted solo tiene esposa y un hijo... -Es verdad, esposa... un hijo... más un perro... dos gatos... un hámster... ¡¡¡y cuatro peces de colores!!!

Galletitas simuladas para gatos

Un tipo se pasea por la avenida principal de la ciudad, haciendo como que se saca algo de los bolsillos y lo esparce a su alrededor. Un policía se le acerca y lo interroga: -Disculpe, pero... ¿se puede saber qué está haciendo? -¡Hago como que les echo galletitas a los gatos abandonados! -¡Pero si aquí no hay gatos abandonados! -Pues claro, ya lo sé... ¡¡¡Por eso solo lo simulo!!!

La codorniz que se come los guisantes

Un señor entra en un restaurante y pide codorniz asada con guisantes. Cuando le sirven el plato, llama al camarero: -¡Camarero, camarero, camarerooo! ¡Esta codorniz está poco hecha! -¿Está usted seguro? Yo diría que está en su punto -le responde el camarero. El cliente: -¡No está lo bastante hecha, le digo! -¡Pues yo le digo que sí está hecha! -replica el camarero. -¡No está hecha! -insiste el cliente-. Pero ¿es que no lo ve? ¡Si la codorniz se está zampando los guisantes!

La piel arrugada de los elefantes

¿Sabes por qué los elefantes tienen la piel tan arrugada? Hombre, porque llevaría mucho tiempo planchársela. ¿Sabes qué animal hace UUUM? Una vaca andando hacia atrás.

El camión frigorífico en la frontera

En la frontera, un aduanero muy quisquilloso le indica a un camión frigorífico que se detenga. Le pregunta al transportista: -¿Qué mercancía transporta? El transportista responde: -¡Ostras! -Hummm, tendrá que comprobarlo... ¡Ábralas todas!

Zanahorias para la vista

-Oye, ¿tú por qué estás siempre comiendo zanahorias? -Pues porque son buenísimas para la vista. -Y ¿cómo puedes estar tan seguro? -Hombre, ¿tú has visto alguna vez a un conejo con gafas?

El paciente con hambre de lobo

Un paciente acude por primera vez a la consulta de un médico. El doctor comienza con las preguntas habituales: -¿Qué tal anda de apetito? -¡Bien! ¡Tengo un hambre de lobo! -¿Y de sueño? ¿Duerme bien? -¡Estupendamente! ¡Como un lirón! -¿Y trabaja mucho? -¡Como un mulo! -¿Bebe mucha agua? -¡Más que un camello! -Pues entonces, ¿no cree que lo mejor sería que lo visitase un veterinario?

El truco infalible por diez euros

Pepito se encuentra a un amigo y le dice: -¡Si me das diez euros, te enseñaré un truco que no falla nunca, es infalible y te harás rico! Y su amigo le responde: -Ah, ¿diez euros, dices? ¡Tómalos! ¿En qué consiste el truco? -¡Se hace así! -le explica Pepito- Buscas a otro, y le dices: Si me das diez euros, te enseñaré un truco que no falla nunca...

Cuando murió Napoleón

Lección de historia. La profesora le pregunta a Pepito: -A ver, guapo: ¿cuándo murió Napoleón? Y Pepito le responde, sorprendido: -Ah, ¿se ha muerto? ¡Pobrecillo! ¡¡¡No sabía ni que estuviera enfermo!!!

El termómetro por el balcón

Pepito le dice a su padre: -¡Papá, papá, ha bajado el termómetro! -¿Ah sí? ¿Cuánto ha bajado? -Unos diez metros... ¡se me ha caído por el balcón!

El diez en los deberes

-Mamá, mamá, si te dijera que me han puesto un diez en los deberes, ¿qué me darías? -¡Una tarta, Pepito! -¡¡¡Estupendo, mamá, entonces dame media tarta, porque me han puesto un cinco!!!

La tía enfadada con Jaimito

La tía de Jaimito lo está regañando: -Estoy realmente enfadada contigo, sobrino. ¡Yo, a tu edad, no decía mentiras! -¿Ah, no? -responde Jaimito con impertinencia-. ¿Y a qué edad empezaste, tía?