Un tonto le dice a otro: -Tengo un perro que dice papá y mamá. -Psé... ¡Pues yo tengo una lata que dice conservas de Galicia!
Dos tipos muy tontos se presentan en una agencia de detectives para pedir trabajo. Entra el primero y se sienta frente al examinador. -A ver, ¿cuánto son uno y uno? -¡Once! -Dígame un día de la semana que incluya las letras m y a. -¡Mañana! -¿Quién mató a J.F. Kennedy? -Hum... ¿podría darme un par de días para averiguarlo? -Sí, por supuesto. Cuando sale de la entrevista, su amigo le pregunta: -¿Qué tal, cómo te ha ido? -¡Genial, el trabajo ya es mío: me han asignado el primer caso!
¿Sabes por qué había puesto el granjero una brújula en el gallinero? ¡Para descubrir donde estaba el pollo norte y dónde el pollo Sur!
Se encuentran dos vampiros y uno le dice al otro: -Oye, ¿tú cómo te llamas? -Vampi. -¿Vampi qué más? -Vamp-rito. ¿Y tú? -Otto. -¿Otto qué más? -Otto vampirito...
-Miguelín, ¿dónde está tu hermano? -Lo he metido en la nevera. -Pero ¿no ves que ahí cogerá frío? -¡No te preocupes, he cerrado bien la puerta para que no tenga corriente!
Un loco está dando vueltas a un árbol, perseguido por un perro que quiere morderle. Llega un médico y le dice al loco: -¡Cuidado, que el perro te morderá! -¡No se preocupe! -responde el loco-. ¡le llevo dos vueltas de ventaja!
Suena el teléfono en casa de los López. La señora López descuelga y exclama: -No... no... noooo, ¡no me lo digas!, no puede ser... es increíble... Guarda silencio un instante, escucha y vuelve a decir: -Oh, no... noooo, ¡no me lo digas!, no puede ser... es increíble... Y al fin cuelga. El señor López, intrigado, le pregunta -¿Qué ha pasado? Y la señora López le responde: -¡¡¡No lo sé, al final no me lo ha dicho!!!
El jefe llama a la oficina desde su casa, y habla con su secretaria. -Buenos días, señorita Casilda; ¿ha llamado algún imbécil esta mañana? -No, señor Bermúdez -le responde ella-, ¡usted es el primero!
Un hombre muy tacaño le dice a su hermano: -Por favor, necesito que me prestes un poco de atención... -Hum -masculla el otro-, vale, te la prestaré, ¡pero con un diez por ciento de interés!
¿Cuál es el colmo de una luciérgana tacaña? ¡Volar a oscuras para gastar menos!
Dos perros hambrientos se detienen ante la puerta de un restaurante que exhibe el siguiente cartel: Prohibida la entrada a los animales. Ambos se miran, dudan un instante y al fin entran, mientras uno de ellos le comenta al otro: -¡Disimula, que no descubran que sabemos leer!
Un señor va a la Agencia Tributaria y se echa a llorar. -¡Apiádese de mí, tengo diez bocas que alimentar! El funcionario de Hacienda le replica: -Hummm... pues a mí aquí me sale que usted solo tiene esposa y un hijo... -Es verdad, esposa... un hijo... más un perro... dos gatos... un hámster... ¡¡¡y cuatro peces de colores!!!
Pepito se encuentra a un amigo y le dice: -¡Si me das diez euros, te enseñaré un truco que no falla nunca, es infalible y te harás rico! Y su amigo le responde: -Ah, ¿diez euros, dices? ¡Tómalos! ¿En qué consiste el truco? -¡Se hace así! -le explica Pepito- Buscas a otro, y le dices: Si me das diez euros, te enseñaré un truco que no falla nunca...
A su regreso de un largo viaje, un señor le pregunta a su esposa: -Querida, ¿diste de comer a los peces de colores? -Sí -responda ella-... Pero, ahora que lo pienso... ¡se me olvidó darles de beber!
Pepito le dice a su madre: -¡Uf, vaya suerte he tenido de no haber nacido en Inglaterra! -¿Por qué? -le pregunta la mujer. -¡Porque no sé ni una palabra de inglés!
¿Por qué los gatos han aprendido a ver en la oscuridad? ¡Porque no alcanzan al interruptor de la luz! ¿Cómo se llama el pez encargado de enseñar historia a los alevines? ¡El historión!
Tras muchos años al frente de una tienda de animales, el propietario no puede seguir manteniendo el negocio y decide vender todas las mascotas en una subasta pública. Un señor que asiste a la subasta se fija en un loro y decide conseguirlo. La subasta resulta muy dura pues desde el otro lado de la sala le igualan las pujas constantemente, pero finalmente se hace con el loro, eso sí, muy caro. Se dirige al vendedor y le pregunta: -¿Está seguro de que el loro habla? -Sí, claro, ¿quién se cree que estuvo pujando todo el rato?
Un paciente acude por primera vez a la consulta de un médico. El doctor comienza con las preguntas habituales: -¿Qué tal anda de apetito? -¡Bien! ¡Tengo un hambre de lobo! -¿Y de sueño? ¿Duerme bien? -¡Estupendamente! ¡Como un lirón! -¿Y trabaja mucho? -¡Como un mulo! -¿Bebe mucha agua? -Más que un camello. -Pues entonces, ¿no cree que lo mejor sería que lo visitase un veterinario?
A ver, Pepito, di el nombre de un gran descubridor. -Usted, profesor. -¿Yo? -Sí, porque siempre descubre que no me sé las preguntas.
La madre de Ricardito le pregunta cómo le ha ido el examen de historia, y él responde: -Huy, mamá, creo que el profesor se ha quedado muy impresionado. -¿Ah sí? ¿Por qué? -Porque cada vez que yo respondía, él alzaba la vista al cielo y decía: Increíble.