Gustaf sigue al hombre que llora

Mientras camina hacia el cementerio Gustaf ve a un hombre llorando, le sigue para consolarle. Pero, cuando los dos llegan ante el puesto de flores prefiere no decirle nada, aunque no se separa del sujeto desconsolado. Así los dos se detienen antes una tumba, y el hombre rompe a gemir preguntando histéricamente: -¿Por qué te tuviste que morir? ¿Por qué te tuviste que morir? ¿Por qué? Como Gustaf es un individuo de buen corazón, decide consolarle y le pregunta: -Me disgusta verle tan desesperado. ¿Verdad que el difunto era familiar suyo? El hombre deja de llorar, durante un momento, y replica: -¡Si no lo he visto en mi vida... Pero era el primer marido de mi mujer!

El hombre confiesa su simpatía al cura

El hombre se dispuso a confesarle al cura sus pecados: -Padre, confieso que he sentido mucha simpatía por esa joven. -¿Simpatía? ¿Cuántas veces?

El artillero pide permiso extraordinario

-Capitán, solicito un permiso extraordinario -dice el artillero. -¿Por qué motivo? -pregunta el jefe. -¡Porque mi mujer va a tener un hijo! -Permiso denegado. ¡El manual debería haberle enseñado que la presencia de un artillero es necesaria para disparar el proyectil, pero no para encontrarse en su punto de destino!

El oficial y el marinero en la barbería

Un oficial y un marinero se encuentran en la barbería. El peluquero le pregunta al oficial si le tiene que perfumar; pero éste le contesta. -No, porque mi mujer dirá que he estado en una casa de citas. Más tarde, el peluquero hace la misma pregunta al marinero. Y éste contesta muy seguro: -A mí puede perfumarme, amigo, ¡porque mi mujer no sabe qué perfume hay en las casas de citas!

Dos curas hablan sobre curas casados

Dos curas charlan en una iglesia. -¿Tú crees que antes de morirnos veremos curas casados? -No. Nosotros no, pero seguramente que los verán nuestros hijos.

Juan va al médico por el hígado

Juan va al médico y le dice que se tiene que mirar el hígado... Antes de la prueba, le aconseja que beba solo leche. Unas semanas después, el especialista pregunta a Juan qué tal le va y este le contesta. -Un poco mejor, ¡Pero ahora entiendo porque los lactantes están llorando siempre!

Llegar a casa y hacer las paces

Un tipo que tenía continuas peleas con su mujer. Cuando vuelve a casa por la noche, decide hacer las paces. La encuentra inclinada en la bañera, lavándose. Y la toma con dulzura por los senos, la besa en el cuello... ¡Y ella comienza a llorar! -¿Qué te pasa? -pregunta él-. ¿Te disgusta aún lo que nos hemos dicho esta mañana? -No es eso -responde ella-. Es que la cuerda de tender se ha roto y he tenido que lavar otra vez toda la colada; el niño tiene el sarampión; y ahora tú llegas a casa borracho...

El mujeriego llega al infierno

Un hombre muy mujeriego y muy borracho, se muere y se va al infierno. Allí Satanás lo mete en un habitación llena de porrones y mujeres desnudas, con una cama en medio. El hombre alucinado al ver este sorprendentemente espectáculo exclama: -¡Caramba, vaya con el infierno, pero si esto es lo mío! con el paso de los años, se muere un amigo de éste, de iguales características. Al verle, encuentra muy deprimido al primero de ellos. El recién llegado se acerca y le dice: -Pero, ¿qué pasa? Pepe, ¿si esto es lo nuestro? -Calla, desgraciado, eso es lo que pensaba yo; pero, ¿no te has dado cuenta que ni las mujeres ni los porrones tienen agujero?

El perro consejero sexual

Después de escuchar numerosas quejas de los vecinos, el hombre accede a capar a su perro, ya que ha preñado a todas las hembras de los alrededores. Días más tarde, le preguntan si el perro se ha tranquilizado. -Pues no, lo único que ha cambiado es que ahora ejerce como consejero sexual.

Eva le hace una escena a Adán

En el Paraíso, Eva le estaba organizando un escándalo a Adán porque todas las noches llegaba tarde a casa. -No comprendo tus escenas de celos. Si aquí no hay nadie con quien te pueda engañar. Sólo estamos tú y yo... Aquella misma noche, mientras Adán dormía, Eva le contó minuciosamente, una por una, todas sus costillas.

El libro y el diccionario se saludan

-¿Qué le dijo un libro al diccionario? -Yo soy de pocas palabras. -¿Y qué le contestó el diccionario? -En cambio a mi hasta me sobran palabrotas.

El vehículo a pedales para el espacio

Un sabio inventor: -He inventado un vehículo para viajar a los planetas y a las estrellas. Es muy económico, funciona a base de pedales. -¿Y cómo se maneja? -Igual que una bicicleta, sólo que en vez de pedalear hacia adelante, se pedalea hacia arriba.

El actor vanidoso y la chica

Un actor, muy vanidoso, piropea a una chica. Esta le dice de pronto: -Me parece que le he visto en alguna parte. -¿En el cine, quizá? -Eso es, vendiendo entradas en la taquilla, ¿o es acomodador?

El borracho en Alcohólicos Anónimos

Un borracho va a Alcohólicos Anónimos y y le preguntan: -¿Vino solo? -No... con hielo por favor.

El alumno pregunta al maestro Chan

-Maestro Chan, por qué todos los japoneses nos parecemos? -Yo no soy el Maestro Chan.

Dos pececitos hablan de su papá

-Un pececito le pregunta a otro pececito: -Y tú papá que hace. -Nada.

La diferencia entre elefante y hormiga

Jaimito le dice a su amigo: cual es la diferencia entre un elefante y una hormiga, no sé, en que los dos empiezan con ache, ¿como? Bueno es que el elefante que yo dijo se llama Hugo.

Los representantes de los PIIGS en la cafetería

Eran los representantes de los PIIGS, uno de Portugal, otro de Irlanda, otro de Italia, otro de Grecia y finalmente el español. Entran a la cafetería y el barman alemán muy intuitivo dijo: 4 vasos de agua, supongo.

El leproso que perdió su nariz con el viento

-Mira, tengo tu nariz -¡Dámela, que se me ha caído con el viento! -Pero que poco sentido del humor tenéis los leprosos de hoy en día.

Mujeres y semáforos por la noche

¿En qué podrían parecerse las mujeres a los semáforos? En que una vez que cae la noche, por la calle, no se les respeta