Un viajero le dice al jefe de estación: -Felicidades. Es la primera vez en veinte años que el tren es puntual. -Sí, pero es que... es el de ayer.
Un hombre llega a una ventanilla de una estación de tren y dice: -¿Me da un billete de tren? -¿Para dónde? -¿Y a usted qué le importa? ¡No se lo he dicho a mi mujer y se lo voy a decir a usted que no lo conozco de nada!
Un avión se acerca al aeropuerto y el comandante llama a la torre de control solicitando permiso para aterrizar. Desde la torre de control le preguntan: -¿Cuál es su posición? -En la parte de delante, en el asiento de la izquierda.
Preparando una gran fiesta antes de navidad, todos aportan algo. -A ver Juan tú trae un poco de vino, tú Andrés los refrescos para los cubatas, tú Paulo trae el whisky y yo a ver si consigo los pinchos. Dice Pepito: -¿Yo que traigo? -Tú ron -¿De chocolate? -Pepito tu no vienes.
Esta un grupo de animales jugando cuando de pronto va el león y dice: -Tengo hambre , hagamos una merienda. Todos colocaron dinero menos la tortuga y ella dijo: -Como yo no puse yo la compro. Pasaron horas días y la jirafa decía: -Es que la voy a matar, y el león desesperado se la iba a comer. Cuando de pronto allá a lo lejos se veía una sombra y cuando llego le dijo: -¿Eran dulces o salados?
Era un gallego en la mili al que le van a hacer 3 preguntas. Su primo ya las pasó y le explica: -A ver, la primera será que cuántos años tienes, y tú di que 25, porque está de moda. La segunda, que cuánto llevas en la mili, tú responde que dos meses. La tercera que qué te gusta más, los garbanzos o las lentejas y tú di las 2 cosas, porque si dice garbanzos te darán lentejas a diario y si dices lentejas te darán garbanzos. El gallego se lo aprende de memoria y llega el gran día: -¿Cuánto llevas en la mili? Y el gallego dice: -25 años. -¿Cuántos años tienes? Y el gallego muy seguro dice: -2 meses. -¿Tú eres tonto o estás borracho? -Las dos cosas.
Era septiembre y un loco que apuesta con amigos que su Mercedes es capaz de ir a Barcelona en 2 horas. Los amigos aceptan y en las 2 horas prometidas el loco llama por teléfono desde Barcelona. Ganada la apuesta toca la vuelta pero semanas después todavía no había llegado. Finalmente ya en Navidad aparece el loco y le preguntan: -¿Por qué has tardado tanto? -¡A ver si os creeis que mi coche corre igual para adelante que para atrás!
El profesor corrige el examen antes de navidad de Pepito -¿A qué nos referimos cuando hablamos de la Edad Media? -A esa época de la humanidad en que se empieza a perder el pelo y la agilidad.
Era un tipo tonto que se va a cortar el poco pelo que tiene, y que va con unos auriculares puestos. Cuando llega a la peluquería, la peluquera le dice que se quite los cascos, ya que sino no puede cortarle el pelo, obviamente. Per él le contesta que no, que su mamá le ha dicho que si se quita los casos se muere. Entonces, la peluquera le insiste en que se saque los cascos, que no le va a pasar nada, y que sino, no le puede quitar el pelo. Después de un rato de discusión, el tipo se quita los casos, y seguidamente se muere. Entonces, la peluquera asustada y arrepentida de decirle de sacar los cascos, decide mirar qué es lo que escuchaba que era tan importante para la vida de un pelao, y oye: -Inspira, expira, inspira, expira.
Van tres gallegos por el campo y se encuentran un bunker con tres bomba de la guerra civil sin explotar. Deciden llevárselas al alcalde, y cada uno coge una bomba y se van los 3 juntos. El más avispado dice: -¡Anda, que cómo explote una de las bombas! Y dicen los otros: -¡Pues le decimos al alcalde que sólo hemos encontrado dos, y en paz!
Sabiduría china: -La respuesta está en las estrellas..., pero como nadie llega a ellas. -No te dejes llevar por la ilusión del juego..., pero no dejes de comprar boletos. -No acumules riquezas en tu casa..., en el banco dan más intereses.
En un manicomio, el doctor le está explicando las diversas locuras de los enfermos al nuevo vigilante. -Ése se cree Superman, éste se cree Napoleón, aquél se cree un balón de futbol, y aquél que lleva atado un cepillo de dientes a un cordel, está convencido de que está paseando a un perro. El vigilante, que los quiere ir conociendo personalmente, habla un poco con cada uno de los locos y al llegar al del perro, le pregunta: -¿De qué raza es? -¿El qué? -pregunta el loco de mal humor- ¿Por qué todo el mundo me pregunta lo mismo? ¿No ve que esto es un cordel y un cepillo de dientes? ¿Acaso usted está loco? -Perdone, yo... Sí, claro, tiene usted razón, que tontería la mía -se disculpa el vigilante con el loco y se aleja. Cuando el loco lo pierde de vista, murmura y le da un tirón al cordel diciendo: -Vamos, Sultán, que ya hemos engañado a otro.
Dos locos miran su reloj, y uno le dice al otro: -Es mediodía. -No señor, es medianoche. Después de discutir deciden preguntárselo al director del manicomio. -Señor director, díganos por favor si es mediodía o medianoche. -No lo sé, no tengo calendario.
Está un viejo comerciante judío, tirado en la cama, muriéndose y alrededor está toda su familia. -¿Estás aquí, Gladys, mi querida esposa? -Sí, cariño -responde la mujer afligida. Tras un breve silencio, el enfermo prosigue: -¿Y tú Viviana, mi honrada hija? -Sí, papá -contestó Viviana acariciándole la mano. -¿Y tú Alejandro, mi fiel primogénito? ¿Dónde estás? -Aquí, aquí -contesta el hijo. Entonces el viejo hace un gesto de enfado y murmura: -Y si todos están aquí, ¿quién diablos está supervisando la Empresa?
Un curandero encuentra a un viejo amigo y le pregunta acerca de la salud de su familia. -Mi hermano se encuentra muy enfermo -contesta el amigo. -¡Tu hermano no está enfermo -le contradice el curandero-. ¡Él cree estar enfermo! ¡Recuérdalo, lo cree solamente! Un mes más tarde, los dos amigos se encuentran de nuevo, y el curandero pregunta sobre el hermano del amigo. -Está mucho peor. ¡Ahora cree estar muerto!
En un sanatorio de descanso un internado ve llegar a un viejo más que octogenario. -¡Eh, Alejandro!, pero ¿dónde has estado estos últimos ocho años desde que te eclipsaste? ¡Te creía muerto! -No, no. Estuve en la cárcel. -¿En la cárcel? ¿Y por qué? -Un día que salí a comprar tabaco, una muchacha bellísima llegó con un policía. Y señalándome con el dedo, exclamó: -Lo conozco perfectamente, agente, ¡fue él quien me agredió ayer en la calle para violarme. Y yo lo encontré tan lisonjero que no me atreví a desmentirla...
-Mamá -pregunta el siempre sorprendente Pepito-, dime la verdad, ¿a que los niños los trae la cigüeña? -Pues claro Pepito. -Entonces ¿qué haces tú ahí en la cama con papá?
El paciente pregunta si la operación a que se le va a someter es muy peligrosa. -En efecto, lo es. De cada diez pacientes mueren nueve. -¿Cómo? -pregunta la pobre víctima-. ¿No es un porcentaje demasiado alto? -Tranquilícese usted. ¡No hay nada de qué preocuparse! Acaban de morir 9.
La caravana avanza lentamente por las ardientes arenas del desierto. Dos camellos se arrastran uno al lado del otro. Uno de ellos mira furtivamente a su alrededor y dice: -No me importa lo que diga la gente, ¡pero yo tengo sed!
Marido y mujer deciden regalarse con una semana de vacaciones, pero cada uno por su lado. El hombre va al mar, y la mujer a la montaña. Cuando vuelven a encontrarse, se confían sus experiencias. El marido admite haber asistido a una fiesta, en la que la dueña era bellísima y el esposo un borracho. Por lo que, dado que la ocasión hace ladró al más honrado, se encontraron en la cama. Después sigue: -Estaba desnuda, sus ojos eran lánguidos, y yo la miraba. Todo era maravilloso. De repente me acordé de ti. ¡Cogí mi ropa y me marché! Su mujer la mira irónicamente, suspira y confiesa: -¡Qué afortunado has sido tú, querido! A mí no me ha sucedido lo mismo, ¡pobre de mí!, porque cuando quise coger la ropa, para escapar, ¡aquel pedazo de hombre que se encontraba encima de mí no me lo permitió...!