Dos camellos en el desierto

La caravana avanza lentamente por las ardientes arenas del desierto. Dos camellos se arrastran uno al lado del otro. Uno de ellos mira furtivamente a su alrededor y dice: -No me importa lo que diga la gente, ¡pero yo tengo sed!

El toro viejo y el toro joven

Los días de amor del viejo toro han terminado, desgraciadamente para él. Pero el buen granjero le permite quedarse en el prado con las vacas, a las cuales ya no puede servir. Se compra un toro más joven. El día de la llegada, viendo a su rival, el viejo toro empieza a cocear y a resoplar. -¡Estáte quieto! -le ordena el granjero-. ¡Eres ya demasiado viejo para esta clase de cosas! -Quizá -contesta el toro-, ¡pero, al menos, así podré demostrarle a ese jovencito que no soy una vaca!

La gallina habla de sus polluelos

Me contaba la gallina: cuánto quiero a mis polluelos. -Cómo no los vas a querer -le dije yo-, ¡si cada uno te ha costado un huevo!

El campesino ordeña a la luz

Un campesino ordeña a su vaca a la luz de una lámpara de petróleo. -¡Ay, me estás haciendo daño! -protesta la vaca. -Perdona -se disculpa el campesino-, ni yo mismo sé lo que estoy haciendo. Me he levantado tan temprano... -Es cierto, tienes aspecto de cansado -reconoces benévolamente la vaca-. Bueno te diré lo que debes hacer: cógete sencillamente a mis ubres y yo saltaré arriba y abajo.

La pulga en el concierto filarmónico

Es el primer concierto de la orquesta filarmónica. La pulga ha encontrado un tibio y cómodo refugio en la barba del director, y se acomoda para pasar el largo invierno. Pero, cuando el director agita su batuta y los 126 instrumentos empiezan a tocar, la pulga se asusta y abandona velozmente la barbar, en busca de un refugio más tranquilo. Lo encuentra entre los senos procaces de la tocadora del arpa; pero también aquí, entre los mullidos cojines, el ruido le parece ensordecedor. Así que la pulga baja hasta el fondo, donde encuentra muy relativa tibieza y calma en una espesa floresta. -Aquí pasaré todo el invierno -se dice. Se duerme profundamente, hasta que se vuelve a despertar a causa de una música estrepitosa de un solo instrumento. Sacando la cabeza de su nueva casa, la pulga se da cuenta, ¡milagro de los milagros!, que ha vuelto de nuevo a la barba del director.

Tres ratones borrachos en el bar

Tres ratones entran en un bar, se sientan ante la barra y comienzan a beber en serio. Los tres se emborrachan bien y, en un determinado momento, empiezan a jactarse de su valor. -En cuanto salga de aquí, me iré a hablar a ese idiota que está en la Casa Blanca de su estúpida política -dice el primer ratón. -¡Eso no es nada! -interviene el segundo- yo pienso ir al Kremlin, para decir a esa gentuza lo que pienso de ellos. Ambos miran al tercer ratón, que permanece en silencio y con su aire soñador en los ojos. -Bueno, ¿y tú qué pretendes hacer? -le preguntan. -¡Yo me voy a joder a un gato!

El ventrílocuo en la casa de campo

Un ventrílocuo un día de mucho calor recorre un pueblo. Y al pasar por una casa de campo, se detiene a pedir un vaso de agua. El dueño, un hombre robusto y aún joven, le invita a pasar a la cocina. -Muchas gracias y disculpe la molestia; pero me gustaría hacerle dos preguntas: ¿usted vive solo?; ¿y es que no tiene esposa? -Sí, vivo solo. ¡Pero nom e hable de mujeres, ya que he tenido tan malas experiencias. A la noche estoy tan cansado que caigo en la cama cansado. No las necesito, ¡de verdad! Le acompaña el dueño hasta la salida de la casa de campo. Por el camino el ventrílocuo le gasta unas bromas hablando con el caballo. -¿Cómo te va, amigo? -Hace demasiado calor para la faena diaria -contesta el animal. -¿Cómo... es que usted sabe hablar con los animales? -pregunta el sorprendido campesino. Siguen y se encuentran con una vaca. -¡Cómo me alegra verle en nuestro pueblo! -saluda el animal. El campesino sigue atónito ante cada diálogo. Pero cuando aparece la cabr

Los dos monos para facturar

El embalador le pregunta a la señora que le ha llevado a dos monos para que los meta en una jaula para facturarlos. -¿Los quiere montados? Y ella, distraída, contesta: -No, sólo que se estrechen la mano.

El pavo convence a la gallina

Un pavo convence a una gallina para que le conceda sus gracias, basándose en que los huevos de pavo son muchos más caros que los de gallina. -¿Y yo qué? -replica ésta-. ¿Me ensancho el agujero del culo para venderlos a más precio?

Dos conejos se esconden de los perros

Dos conejos, macho y hembra, se han refugiado en un seto para esconderse de unos perros. Uno pregunta: -¿Qué hacemos: seguimos corriendo o tratamos de aventajarnos en número?

El ganadero y su toro independiente

Un granjero y un ganadero se enorgullecen de sus propiedades. Dice el ganadero: -Yo poseo 300 vacas y un solo toro. -¡Caramba! ¡Eres un hombre verdaderamente independiente! -exclama el granjero envidioso. El ganadero entonces añade: -¡Nunca tan independiente como mi toro!

El gallo que canta demasiado pronto

-Vengo a cambiar el gallo que le compré. -¿Lo quiere de otra raza? -No, no es por eso. Es que quiero uno que cante a eso de las seis de la mañana. Este me hace levantar todos los días a las cinco.

El loro en el gallinero

Una señora cansada de mantener al loro hecho un vago, decide encerrarlo en el gallinero. Pero, con el paso de los días, lo extraña. Marcha al gallinero, abre la puerta, invita al loro a que salga y, después, le ve caminar patiabierto y agotado. Por lo que le pregunta: -Pedrito, ¿qué te ha pasado... ? ¿Por qué caminas así? -¡Qué importa eso! ¡Lo que yo quisiera saber es quién ha sido el idiota que le ha dicho al gallo que también hay gallinas verdes?

La solterona y su perrito

Muchas solteronas tienen un perrito al que adoran, al que quieren muchísimo. Una vez un coche mató en la calle a uno de esos animalitos privilegiados. La dueña llora amargamente, y el conductor le dice: -Señorita, créame que haría todo lo que estuviese en mis manos para reemplazar a su perrito. -¡Gracias, señor, por su oferta, pues la acepto gustosamente!

El perro consejero sexual

Después de escuchar numerosas quejas de los vecinos, el hombre accede a capar a su perro, ya que ha preñado a todas las hembras de los alrededores. Días más tarde, le preguntan si el perro se ha tranquilizado. -Pues no, lo único que ha cambiado es que ahora ejerce como consejero sexual.

Dos gallitos llegan a la ciudad

Dos gallitos de pueblo llegan a la ciudad por primera vez. -¿Qué haremos esta noche? ¿Vamos al cine? -Yo quiero ir a uno de esos bares que tienen asadores al aire libre. El otro casi se desmaya. -Pero ¿qué chiste macabro acabas de contarme? -¡Nada de chistes! Si he venido por primera vez a la ciudad, ¡no voy a privarme de ver a unas chicas desnudas!

La gata que se tragó el ovillo

Se dice que en una ocasión, una viejecita estaba tranquilamente en su casa tejiendo un jersey y, de pronto, su gata se tragó un ovillo de lana. Pasó el tiempo y un día la gata tuvo siete gatitos, ¡todos con jersey!

La tejedora que anda por el aire

-En el aire anda, en el aire mora, ¡ah, cómo trabaja la tejedora! ¿quién es? -¡La araña!

Los gallos cierran los ojos

Dicen que los gallos cierran los ojos al cantar porque se saben de memoria lo que cantan.

El niño y su perro en el cine

Un niño quiere entrar en el cine con su perro y le detienen: -¡Un momento, tú puedes entrar, pero lo perro no! -No sea malo, déjelo pasar. Quiere ver la película porque leyó el libro y le gustó mucho.