La chica y la muela del dentista

Una hermosa chica, a la que el dentista intenta convencer para que se deje sacar una muela, contesta nerviosa: -Doctor, prefiero mil veces tener un niño... -De acuerdo, como usted prefiera; pero permítame que antes cambie la posición de la silla.

Una buena y una mala noticia

El médico, después de revisar al paciente, le mira muy preocupado. -He de comunicarle a usted una buena noticia y otra mala. Por favor, dígame primero la mala y, después, la buena. -De acuerdo. La mala: lamentablemente hemos de amputarle las dos piernas; y la buena: su vecino tiene interés en comprarle los zapatos...

Dos médicos examinan al paciente

Dos médicos examinan a un paciente. -A mí lo que menos me gusta es su hígado. -A mí tampoco me gusta nada -dice el otro doctor. -Coincidimos totalmente -acepta el enfermo-; para mí no hay nada como una botella de vino y un buen filete, ¡el hígado para los gatos!

Certificado de buena salud S.S.P.M.

Un joven antes de casarse visita a un médico para conseguir un certificado de buena salud. El galeno lo revista todo y escribe un certificado: S.S.P.M. El joven le muestra el papel a su novia, y explica: -ESto quiere decir: Sano... sanote... para... marido. Y los dos se casan. Al poco tiempo, la esposa va a al médico con el certificado de su marido, y protesta: -Doctor, ¿Cómo le puede dar un certificado S.S.P.M. a un hombre que no sirve para nada? -Pero, estimada señora, no es culpa mía si han interpretado mal las iniciales de este certificado: S.S.P.M. quiere decir: Sólo... sirve... para... mear

Dolores de garganta del músico

Al consultorio de un médico, especialista en garganta, llega un hombre que se queja de violentos dolores de garganta. -¿Cuál es su profesión? -Músico. -¡Claro! El uso de los instrumentos musicales provoca, a la larga, asmalaringitis o cualquier otra dolencia de las vías respiratorias. Dígame, ¿qué instrumento toca usted? -La guitarra, doctor.

El viejo y la enfermera

Un viejo libertino ve a una graciosa enfermera en la parada del autobús. Se acerca y le pregunta: -¿No nos conocemos? Ella contesta: -Quizá. A lo mejor ha sido usted un paciente mío. Frotándose mentalmente las manos, él prosigue: -Debe ser eso. ¿En qué hospital trabaja? Y ella responde: -¡En la clínica veterinaria!

Certificado de virginidad de la viuda

-Doctor, vengo a que me dé un certificado de virginidad. -Pero, señora -le replica el médico-. Usted es viuda, y nada menos que por tercera vez. De modo que tendrá que explicarse. -Verá, doctor. La primera vez que me casé fue con un militar de los que siempre atacan por la retaguardia; la segunda, con un abogado que era todo lengua, y la tercera, con un político que, cuando estaba arriba, no hacía nada. Así que ya me contará...

La virgen embarazada en consulta

El médico después de examinar a su paciente: -Señorita, no hay duda: usted está embarazada. -Pero, doctor, ¡eso no es posible! ¡Yo soy virgen, se lo aseguro! El médico se acerca a la ventana, mira el cielo y murmura: -La última vez que ocurrió ese milagro, apareció una estrella en el firmamento.

El porcentaje de la operación

El paciente pregunta si la operación a que se le va a someter es muy peligrosa. -En efecto, lo es. De cada diez pacientes mueren nueve. -¿Cómo? -pregunta la pobre víctima-. ¿No es un porcentaje demasiado alto? -Tranquilícese usted. ¡No hay nada de qué preocuparse! Acaban de morir 9.

El paciente que no hace nada

-Doctor, ¿Usted cree que podré vivir 40 años más? -Depende, ¿usted parrandea con sus amigos? -No, doctor. -¿Bebe? -No, doctor. -¿Fuma? -No, Doctor. -¿Tiene pareja? -No, Doctor. -¿Sale con amigas de farra? -No, Doctor. -¿Y para qué quiere usted vivir 40 años más?

Primera o segunda clase en el sanatorio

Un señor tiene que operarse con la mayor urgencia. En el sanatorio le preguntan: -¿Primera o segunda clase? -¿Cuál es la diferencia? -Mire, señor: en la primera los aparatos y los instrumentos son más modernos y los cirujanos de edad; mientras que en la segunda, los aparatos son viejos y los médicos jóvenes...

La señora con un pecho desigual

Una señora visita al médico. Su pecho derecho es mucho más largo que el izquierdo. El doctor no se puede explicar el fenómeno. -Fíjese, doctor, mi marido tiene la costumbre de poner su mano sobre la derecha cuando se duerme. -Muchos hombres tienen la misma costumbre, señora. -Sí, doctor, ¡pero tenga en cuenta que no todos los matrimonios duermen en camas separadas!

El remedio para las ladillas

-Doctor, ¿conoce usted algo bueno para las ladillas? -Sí, como no... Póngales D.D.T. -No, eso es malo, las mata.

El médico pregunta por el vino

-Doctor, dígame, ¿por qué usted siempre quiere saber qué tipo de vino beben sus pacientes? -pregunta la enfermera sorprendida. -Muy simple, señorita. Según el precio de la marca del vino así hago la factura de mi trabajo.

El médico elogia a la parturienta

-Usted es una mujer maravillosa -dice el médico a la señora después del parto-. ¡Se ha portado usted tan bien que la herida que le causó el niño tendría que cosérsela con hilo de oro! -Muchísimas gracias, doctor. Pero le aconsejaría que utilice alambre de púas: ¡éste es mi octavo hijo ...!

El paciente despierta y ve una barba

El paciente se encuentra en la cama y mira fijamente la barba del médico antes de dormirse para la operación. Cuando despierta, otra vez ve la barba. -Gracias, doctor, que me ha salvado la vida... -Yo no soy el doctor: ¡yo soy San Pedro!

El hombre compra algo en la farmacia

Un hombre entra en una farmacia, pero tiene dificultades a la hora de explicar a la dependienta lo que necesita. Es muy nerviosa y tiene verguenza. La chica comprende, y le pone un paquetito delante de él. -No se preocupe, señor, he entendido enseguida lo que usted deseaba... A la mañana siguiente, aparece otra vez el hombre y le devuelve el paquetito. -Pero, señorita, ¿cómo quiere que con esa goma inflable mejore mi diarrea?

El paciente y el cartel de letras

Un señor decide ir a un especialista en ojos. El señor llega, pasa y comienza la revisión. El médico le dice: -Quiero que mire ese cartel y me diga que letra es. El señor le dice: -Es la a. El médico le dice: -Mire bien, y le vuelve a preguntar. El señor le dice: -Es la a. Por favor, le dice el médico, le dije que se fijara bien. El señor le dice: -Doctor, ya le dije dos veces que es la letra a. El médico se acerca al cartel y dice: -¡Cucha!, verdad, sí era la a.

El diagnóstico del doctor y la carroza

Llega un hombre a la consulta del doctor y le pregunta: -Y bien doctor, ¿cómo me encuentra? El doctor lo examina y le dice: -Tiene el hígado destrozado, sus pulmones no sirven, artritis hasta el tuétano y de paso taquicardia. El hombre al escuchar todo eso sale muy triste del consultorio, y en eso va pasando una carroza fúnebre y el hombre le hace señas y le grita: -¡Taxi!

El doctor recomienda unas vacaciones

Después de mucho examinar, el doctor le dice al paciente: -Señor, lo que usted tiene, es que está muy estresado, por lo que le recomiendo tome unas vacaciones, salga a algún lugar, como a la playa. A lo que el paciente le responde: -Me parece una idea excelente, y ahora, ¿por qué no se lo sugiere al director de la cárcel?