Pepito parece divertirse muchísimo en el zoo, especialmente hoy que va con su padre. Mientras se encuentran frente a la jaula de los leones, un repentino gesto de preocupación aparece en su rostro. Su padre le pregunta qué le sucede: -Papá, me estaba preguntando si el león se escapara de la jaula y te devorase... ¿qué autobús tendría que coger yo para regresar a casa?
Fin de año. La maestra realiza diferentes juegos con los niños en la escuela. También se encuentra Jaimito, con una mano en el bolsillo y preguntando: -Maestra, ¿qué tengo en la mano? Tiene cuatro centímetros y una cabeza roja... La señorita se pone furiosa y le echa de clase, después de propinarle una sonora bofetada. -¡No entiendo nada! -gime Jaimito-. ¿Cómo se pone así por un simple cerilla?
Jaimito, de siete años, está enamorado de Rosita, la niña de sus vecinos. Un día dice a su padre que quiere casarse. -¿Y cómo te las apañarás para ganar dinero? -Bueno, cuento con tu asignación semanal, y Rosita tiene casi diez euros en su hucha. -No está mal para empezar. Pero, ¿qué haréis cuando lleguen los niños? Jaimito reflexiona y, después, muy seguro responde: -¡Con no aceptarlos!
La maestra de Pepito llama a la madre al colegio y se queja de que el niño no hace más que molestar a sus compañeras de clase: -Las lleva a los rincones más oscuros, las besa y trata de tocarlas -sigue explicando la maestra. -¡Igual que su padre! -contesta la madre-. ¡Estoy verdaderamente contenta de no haberme casado con él!
Pepito acude un día a casa de su futuro suegro y le formula la ritual pregunta de que quería casarse con su hija. El hombre, no muy convencido, le contesta con el clásico interrogante: -¿Y tú crees que podrás hacerla feliz? -Eso seguro, ¡la tenía que haber visto usted ayer en el cine: cómo gemía!
En la escuela se celebra una fiesta de fin de curso. Disfraces obligatorios: frutas o legumbres. -¿Qué significa ese disfraz todo de rojo, Juanito? -Un tomate, señorita. -Muy bien... Rosita, ¿y tú todo de amarillo? -Una zanahoria, señorita. -Mario va de verde, ¿por qué? -Represento una lechuga, señorita. -Pero, ¡Dios mío! Pepito, qué escándalo... ¿Qué significa eso? Pepito entra completamente desnudo y con una flor en el culo. -Culyflor, señorita...
Una noche Pepito mira por el ojo de la cerradura cómo sus padres hacen el amor. En un momento, llega a oír a su padre cuando mamá está componiendo la posición más erótica: -¡Querida, te voy a hacer un nene! Al día siguiente, cuando el padre entra en casa, Pepito se baja los pantalones, le enseña su colita y dice. -¡Papá, hazme un triciclo...!
La maestra: -Vais a nombrar objetos que tengas pelos. Juanito: -La cabeza de papá. -No es muy acertado pero vale. ¿Y tú Robertito? -Una alfombra de pelo. -Muy bien. ¿Y tú Pepito? -Las bolas de billar. -¡Pero no, Pepito! Las bolas de billar no tienen pelo. -Le aseguro yo que sí, señorita. Está usted equivocada. ¡Billar, muéstrale las bolas a la señorita!
Pepito a su padre: -¡Papá, papá, mira una helicóptera! -¡Es un helicóptero, Pepito, no una helicóptera! -corrige el padre. -¡Vaya vista papá! -exclama Pepito muy feliz-. ¡Eres capaz de distinguirlos desde aquí!
La niña pregunta a su madre: -Mamita, ¿puede una niña de mi edad tener hijos? La mamá reflexiona un momento y, luego, contesta: -Sí, querida, es posible. En Perú una niña con sólo cinco años ha tenido un bebé. Y la niña para sí: -¡Mecachis!
-Mamá -pregunta el siempre sorprendente Pepito-, dime la verdad, ¿a que los niños los trae la cigüeña? -Pues claro Pepito. -Entonces ¿qué haces tú ahí en la cama con papá?
Pepito, que duerme al lado de sus padres, se cae al suelo desde la cama. Sus padres continúan divirtiéndose demasiado, sin dejar de hacer el amor. Pepito se levanta, tocándose la dolorida cabeza y protestando: -¡Qué absurdo... Venga a hacer nuevos hijos y ya quieren matar al viejo!
Pedrito regresa del colegio con los ojos amoratados. -¡Ya te has peleado otra vez! -exclama su madre-. ¿Cuántas veces te he de decir que cuentas hasta diez cuando tengas ganas de pelear? -Sí -se lamenta Pedrito-, ¡pero es que la mamá de Pepito a él le ha dicho que cuente hasta cinco!
En un colegio de un pueblo el maestro está dando clase elemental sobre la fecundación artificial en la zootécnica, pensando que podrá ser útil a los chicos que serán ganaderos el día de mañana. -Entonces, Toño -pregunta el maestro-, ¿cómo se produce la fecundación artificial? -Verá, profesor -contesta Toño-, en la fecundación artificial de las vacas, el veterinario sustituye al toro.
La mamá está regañando a su hija, de 15 años, que lleva una falda cortísima. -¿No te da vergüenza ir así por la calle? -¡No, mamá! -Piensa en las consecuencias. Si tuvieses que agacharte se te verían las bragas... -Ah, si es por eso, no debes preocuparte, ¡nunca llevo bragas!
La joven madre ha tomado toda clase de precauciones para asegurar un ambiente higiénico a su pequeño. Hasta los cuatro meses de edad todos los visitantes han tenido que llevar una mascarilla quirúrgica. Un día le dice a su marido: -Sandro está echando el primer diente, y supongo que debo examinarle muy bien para estar segura. -Bueno, querida, mi madre acostumbraba a meter el dedo en la boca de mis hermanitos pequeños y... Advirtiendo la expresión aterrorizada de su esposa, añade muy deprisa: -¡Bueno, ante se hervía el dedo... !
El médico, después de revisar al paciente, le mira muy preocupado. -He de comunicarle a usted una buena noticia y otra mala. Por favor, dígame primero la mala y, después, la buena. -De acuerdo. La mala: lamentablemente hemos de amputarle las dos piernas; y la buena: su vecino tiene interés en comprarle los zapatos...
Dos médicos examinan a un paciente. -A mí lo que menos me gusta es su hígado. -A mí tampoco me gusta nada -dice el otro doctor. -Coincidimos totalmente -acepta el enfermo-; para mí no hay nada como una botella de vino y un buen filete, ¡el hígado para los gatos!
Un joven antes de casarse visita a un médico para conseguir un certificado de buena salud. El galeno lo revista todo y escribe un certificado: S.S.P.M. El joven le muestra el papel a su novia, y explica: -ESto quiere decir: Sano... sanote... para... marido. Y los dos se casan. Al poco tiempo, la esposa va a al médico con el certificado de su marido, y protesta: -Doctor, ¿Cómo le puede dar un certificado S.S.P.M. a un hombre que no sirve para nada? -Pero, estimada señora, no es culpa mía si han interpretado mal las iniciales de este certificado: S.S.P.M. quiere decir: Sólo... sirve... para... mear
Al consultorio de un médico, especialista en garganta, llega un hombre que se queja de violentos dolores de garganta. -¿Cuál es su profesión? -Músico. -¡Claro! El uso de los instrumentos musicales provoca, a la larga, asmalaringitis o cualquier otra dolencia de las vías respiratorias. Dígame, ¿qué instrumento toca usted? -La guitarra, doctor.