Beduinos hablando de sus vacaciones

A su regreso de las vacaciones estivales, un beduino se encuentra con un amigo en mitad del árido desierto. -¿Qué tal te han ido las vacaciones? -le pregunta el amigo. -¡Han sido fabulosas! -exclama el beduido con entusiasmo-. ¡No dejó de llover ni un solo instante en quince días!

El señor devuelve un gallo

Un señor entra en una tienda de animales. -Vengo a devolverle el gallo que le compré. -¿Lo quiere de otra raza? -No, no es por eso. Yo quiero uno que cante a eso de las seis de la mañana. ¡Y este me despierta todos los días a las cinco!

El premio al animal más raro

Un amigo le cuenta a otro: -¿Sabías que National Geographic ofrece un premio de diez mil euros a quien presente el animal más raro del mundo? -¡Es genial! ¿Nos apuntamos? -Tú no te preocupes por nada... ¡Quedamos en la puerta, te presento, ganas y nos repartimos el premio!

Los chistes del cerdito y el perro

¿Sabes qué le pide un cerdito a los Reyes Magos? ¡La WIIII! ¿Sabes qué hace un perro con un taladro? ¡Ta-ladrando!

Dos serpientes en el Amazonas

Dos serpientes se encuentran en los límites de la selva amazónica. La primera está exhausta, y la otra, al verla en aquel estado, le pregunta: -Amiga, pareces muy cansada. ¿Qué estás haciendo aquí? -Espero a que aquel perezoso atraviese el sendero. -¿Y hace mucho que esperas? -¡Ufff! ¡Solo te diré que empezó a cruzar el camino hace dos mudas!

Las tres leonas y la gacela

Tres leonas están cazando en la sabana. Comienzan a acercarse lentamente a una gacela, muy lentamente, sin hacer el menor ruido... Pero, de pronto, la gacela levanta la cabeza, olfatea el aire y sale corriendo. Las tres leonas se miran unas a otras, decepcionadas, y una de ellas pregunta: -A ver, ¿quién ha sido?

El elefante encuentra a la elefanta

¿Cómo encuentra un elefante a una elefanta que está oculta entre los arbustos? -La encuentra... ¡sumamente atractiva!

Tres ladrones en el conducto de aire

Tres ladrones pretenden robar un banco de máxima seguridad. Para ello, excavan un túnel que les permite acceder al conducto del aire acondicionado. El jefe de los ladrones decide entrar el primero. Entra, resbala, y un vigilante del banco que oye el ruido pregunta: -¿Quién anda ahí? El ladrón responde: -¡Miiiaaauuuuu! -y sigue su camino. El segundo también resbala en el mismo punto, el vigilante oye el ruido y pregunta: ¿Quién anda ahí? El segundo ladrón responde: -¡Miiiaaauuuuu! -y sigue su camino. Finalmente va el tercero, que también resbala, y el vigilante, al oír el ruido, pregunta: -¿Quién anda ahí? Pero esta vez, el tercer ladrón responde: -¡Tranquilo, soy otro gato, soy otro gato!

El niño, los mosquitos y la luciérnaga

Una noche de verano, un niño le dice a su padre: -¡Papá, papá, los mosquitos me quieren picar! Y el padre le responde: -¡Pues apaga la luz! Al cabo de un rato, entra una luciérnaga por la ventana, el niño se levanta asustado y corre a decirle a su padre: -¡Papá, papá, como apagué la luz, ahora los mosquitos me atacan con linternas!

Dos gatos negros y la escalera

Dos gatos negros pasean por la calle. En un momento dado se topan con una escalera apoya en la pared, y uno de los gatos da un largo rodeo para evitar pasar por debajo. El otro gato se lo queda mirando y exclama: -Es increíble: ¡un gato negro supersticioso! -Perdona, pero yo no soy supersticioso -le replica el primer gato-. ¿O acaso no sabes que ser supersticioso trae mala suerte?

El perro que parece un gato

-Tu perro parece un gato. -Es que es un gato. -¡Pues parece un perro! ¿Qué hacen tres pandas subidos a un árbol? ¡Esperan al cuarto para poder jugar las cartas!

El granjero enamorado de Inés

Dos granjeros están hablando y uno le dice al otro: -Ay, ya sabes que estoy muy enamorado de Inés, pero no sé si nunca conseguiré que se enamore de mí... Y el otro le responde: -Pero, vamos a ver: tú tienes cien vacas y trescientas ovejas, ¿no? -Sí, pero ¿qué tiene que ver eso? -¡Pues que ya tienes mucho ganado!

El perro en el telégrafo

Un perro entra en una oficina de telégrafos, coge una hoja en blanco y escribe: guau, guau, guau, guau, guau, guau, guau. El telegrafista mira el papel y le dice al perro: -Hmmm... Son solo nueve palabras. Podría usted enviar otro guau por el mismo precio. A lo que el perro responde, partiéndose de risa: -¡Pero es que eso no tendría ningún sentido!

El explorador llega al oasis

Un explorador en ruta por el desierto del Sahara está muerto de sed. Tras un gran esfuerzo llega a un oasis, logra arrastrarse con la lengua fuera hasta el pozo y hunde la cabeza en el agua. Cuando ya ha saciado su sed, exclama la mar de feliz: -¡Viva, el agua tiene sabor a cloro! ¡Por fin he llegado a la civilización!

El gondolero y el turista americano

Un gondolero veneciano llega a su casa hecho polvo y se lamenta ante su mujer: -¡Ay, si supieras qué me ha pasado! Un turista americano me ha pagado quinientos euros para que lo paseara todo el día en góndola. -Ah, pues muy bien, ¿no? -¿Bien, dices? ¡El tío quería hacer esquí náutico!

El turista no puede dormir en Sevilla

La habitación donde pernota un turista que está de vacaciones en Sevilla da a una plaza frecuentada por juerguistas que están de fiesta toda la noche. A la mañana siguiente, el recepcionista del hotel le pregunta: -¿Cómo ha dormido el señor? -¡Fatal! -se lamenta el cliente-. ¡No he podido pegar un ojo en toda la noche! -¡Hombre, entonces ha sido culpa suya! ¡Para dormir hay que pegar los dos ojos!

Caperucita visita a su abuelita

Caperucita Roja va a visitar a su abuelita, sin saber que el lobo ya ha dado buena cuenta de ella... -Abuelita, qué ojos tan grandes tienes... -Es para verte mejor. Caperucita mira a su abuelita de nuevo y le dice: -Abuelita, qué orejas tan grandes tienes... -Es para escucharte mejor. Caperucita vuelve a insistir: -Abuelita, qué nariz tan grande tienes... -Es para olerte mejor. Y una vez más, Caperucita vuelve a la carga: -Abuelita, qué boca tan grande tienes... Al final, el lobo, harto de tanta pregunta exclama: -A ver, niña, ¿tú a qué has venido, a visitarme o a criticarme?

La profesora y el animal con coma

-Profesora, ¿sabría decirme si hay algún animal que coma con la cola? -¡Ninguno, estoy segura! -¿Ah sí? ¡Pues yo nunca he visto a ningún animal que se quite la coma antes de comer!

Las jirafas y el ballet de las ardillas

¿Sabes qué tienen las jirafas que no tienen otros animales hembra? ¡Jirafitas! ¿Sabes cuál es el ballet favorito de las ardillas? ¡El Cascanueces!

El tacaño vuelve de vacaciones

A su regreso de las vacaciones, un tipo muy tacaño se encuentra un amigo. -¿Qué, cómo te han ido las vacaciones? -le pregunta el amigo. -El tiempo, horrible, y la pensión era una porquería. El mar quedaba lejísimos, la playa apestaba y la habitación era minúscula. Lo mejor de todo, las toallas... -¿Y eso? -pregunta, sorprendido, el amigo. -Eran espléndidas -dice el avaro-, de un excepcional tejido esponjoso, de primera calidad, muy gruesos. ¡Eran tan gruesas que me costó muchísimo cerrar la maleta!