Furioso, un marido sujeta al amante de su mujer por el cuello y le grita: -¡En la cama con mi esposa! ¡Eso no me gusta nada! -Francamente, a mí tampoco. El marido, rojo de ira, chilla. -¡Se lo voy a hacer pagar! -Ya he pagado, ¡y bastante más de lo que ella valía!
Había una pareja de mediana edad que tenían dos hermosas hijas adolescentes. La pareja decide intentar una última vez por el hijo varón que siempre quisieron. Después de intentarlo por meses la esposa finalmente quedó embarazada y dio a luz un saludable varoncito 9 meses más tarde. El jubiloso padre corrió a la clínica a conocer a su nuevo hijo. Al mirarlo se horrorizó ya que el niño era el bebé más feo que había visto en su vida. Fue a ver a su esposa y le dijo que no había manera de que él fuera el padre de ese niño. -Mira las 2 hermosas hijas que hice anteriormente, luego la miró desconfiado y le preguntó ¿me has engañado? La esposa sonrió dulcemente y le dijo: -Esta vez no mi amor.
Una muchacha tirolesa se casa con un montañero poco educado. Y ésta decide que sus modales deben mejorar. Durante toda la fiesta que sigue a la ceremonia nupcial, está pisando los pies a su esposa continuamente, con el fin de que le repita cómo debe comportarse. Cuando todo termina, se van a la cama. El palurdo se mete debajo de las sábanas, y se queda un momento en silencio, dudando sobre lo que debe hacer. Al final, se dirige a su mujercita diciendo: -Por favor, ¿me prestarías un rato tu cosito?
La mañana siguiente de la noche de bodas el esposo se acerca a la ventana y exclama: -¡Qué día más bueno! Y la esposa suspira: -Sí, en efecto: ¡pero yo preferiría que siguieras buscando las bondades aquí dentro!
Una monja y un filósofo debaten sobre el pecado. Monja: -Quién duerme no puede pecar. Filósofo: -Quien peca antes duerme mejor.
En el confesionario: -Padre, he cometido el pecado de la carne. -Es grave, hijo mío. ¿Cuántas veces? -¡Padre, yo he venido a confesarme, y no a fanfarronear!
Durante una clase la maestra hace algunas preguntas a un alumno: -¿Qué es tu padre, Carlitos? -Cura, señorita. -¿Cura? -Sí, señorita. -¿Y tu mamá? -Monja. -Ah... Colgaron los hábitos, ¿no? -¡No señorita! Sólo se los subieron un poquito.
María se va a confesar: -¡Padre, padre ...! ¡Qué horrible! ¡Qué vergüenza! -¿Qué pasa, hija mía? -Juan... ayer por la noche... ¡Me violó! -¿Contra tu voluntad, hija mía? -No, ¡contra la pared ...!
-Papá, papá, ¿qué es un colega? -Es un señor que hace las mismas cosas que otro. -Oye, pues entonces el repartidor de butano es un colega tuyo, porque hace con mamá las mismas cosas que tú.
Pepito pregunta a su madre: -Oye, mamá, las negras destiñen? -No, hijo mío, ¿Cómo van a desteñir? -Es que el otro día papá dijo a sus amigos que había estado con una negra y que se había puesto morado.
Pepito acaba de propinar una tremenda bofetada a su hermanita, por lo que ésta grita como una loca. La madre viene corriendo. -Pero, hijo, ¿no te da vergüenza pegar a tu hermanita? -¡Ha hecho trampas! Jugábamos a Adán y Eva... ¡Y en lugar de tentarme con la manzana... se la ha comido ella sola
Un señor que va por la calle se encuentra a una señora y le dice: -Señorita, ¿sí o no?. -¿En su piso o en el mío caballero? -¡Si vamos a empezar a discutir, será mejor que lo dejemos!
Una mujer se encuentra a su amiga bien vestida con un abrigo de visón, y recuerda que se ha casado 3 veces con maridos ricos. -Pero querida, ¿de donde has sacado ese visón tan fantástico? Y pensar que lo he luchado durante años para tener uno igual... -Querida -contesta la otra, con los hombres no debes luchar nunca ...
Juez: Queda condenada a una multa de 100 euros por prostitución. Ramera: Su señoría, ¿no puede concederme un par de horas para reunir esa suma?
Dos amigas rubias de viaje en París están charlando: -Cuando estamos juntas siempre hablamos de sexo. ¿Te das cuenta? ¿No podríamos hablar de otra cosa? -¿Cuál? -Bueno, ¿qué te parece si hablásemos de política? -De acuerdo, lo intentaré. Oye, ¿cuántas veces a la semana crees tú que lo hará el señor presidente?
Un coronel del ejército pasea por Londres en una tarde de sol. De pronto, reconoce a un paseante. Se saludan calurosamente, y el hombre confiesa estar sin trabajo. -Espléndido, viejo amigo -exclama el coronel-. Necesito un criado, ¿te va bien el trabajo? El hombre se pone muy contento, y el coronel le dice que puede empezar al día siguiente. Tendrá que despertarle a las ocho en punto. El nuevo criado entra a la hora convenida, sacude al coronel en el hombro hasta que le despierta y, después, se dirige al otro lado de la cama. Descubre allí a la mujer de su señor, que duerme tranquilamente, y le chilla al oído: -¡Arriba, mujerzuela, ya va siendo hora de que regreses a tu pueblo.
Llega un hombre a la consulta del doctor y le pregunta: -Y bien doctor, ¿cómo me encuentra? El doctor lo examina y le dice: -Tiene el hígado destrozado, sus pulmones no sirven, artritis hasta el tuétano y de paso taquicardia. El hombre al escuchar todo eso sale muy triste del consultorio, y en eso va pasando una carroza fúnebre y el hombre le hace señas y le grita: -¡Taxi!
Después de mucho examinar, el doctor le dice al paciente: -Señor, lo que usted tiene, es que está muy estresado, por lo que le recomiendo tome unas vacaciones, salga a algún lugar, como a la playa. A lo que el paciente le responde: -Me parece una idea excelente, y ahora, ¿por qué no se lo sugiere al director de la cárcel?
Un señor mayor que llama al doctor a las tantas de la mañana y le pide que venga a mirarlo. Llega el doctor a su casa y se pone a examinarlo al detalle, y mientras lo hace se le va poniendo mala cara. Entonces al fin habla. -Si hace el favor, llame ahora a los hijos, al abogado y a poder ser también al notario. El señor todo preocupado le pregunta: -¿Estoy muy mal no, doctor? ¿Ya viene mi hora? El doctor contesta: -¡Que bah! ¡Lo que ocurre es que yo paso de ser el único idiota al que molestan las tantas de la mañana!
Me contaba la gallina: cuánto quiero a mis polluelos. -Cómo no los vas a querer -le dije yo-, ¡si cada uno te ha costado un huevo!