Las reglas modernas de la diplomacia

Reglas modernas de la diplomacia: Cuando un diplomático te responde afirmativamente, quiere decir tal vez. Si dice quizá, quiere decir no. Si dice no es ruso.

El sombrero de 60 euros

La esposa enseña a su marido un sombrero nuevo que acaba de comprar. ¿Es bonito verdad? Me costó 60 euros. -¿60 euros? ¡Esto me parece un crimen! -Pues que el crimen recaiga sobre mi cabeza.

La criada gallega y el policía

La señora le dice a la criada gallega: -Tira el agua a la calle, pero cuidado de no mojar a nadie. La criada vuelve. -Ya está señora. -¿No mojaste a ninguna señora ni a ningún caballero? -No señora, tan solo mojé totalmente a un policía.

El centinela asustadizo dispara

Un centinela asustadizo ve de noche un bulto que avanza hacia él, toma el fusil, apunta, dispara y después pregunta: -¡Alto! ¿Quién vivía?

Flores y arroz en el cementerio

Un señor acaba de poner flores sobre la tumba de su amada. Ve a un chino que está colocando un plato de arroz en una tumba cercana, y le dice en tono burlón: -Me gustaría saber a qué hora subirá su amigo a comerse el arroz. -A la misma hora que subirá su amada a oler las flores.

Reclamación por el bastón demasiado largo

Compró un bastón, y al día siguiente fue a reclamar a la tienda. -Me queda demasiado largo. Quiero que le corte la empuñadura. -Será mejor que le cortemos el bajo. -¡No señor! ¿No ve que de donde sobra es de arriba?

Sueños con un toro que lo persigue

-Todas las noches sueño que me persigue un toro. -Tome esta medicina y desaparecerá la pesadilla. Pero la pesadilla no desaparece, y el medico le dice: -Como nada surte efecto, me temo que tendrá usted que aprender a torear.

Náufrago se esconde al ver un barco

El náufrago en una isla desierta se entera por la radio de cómo van las cosas en el mundo civilizado. -¡Barco a la vista! ¡Dios mío! ¿dónde me esconderé para que no me vean?

El momento más difícil de un actor

Entre actores: -¿Cuál fue el momento más difícil de tu carrera? -Al principio. -¿Por qué? -Porque tardé mucho en acostumbrarme a pasar hambre.

Emoción al disparar a una pantera

-¡Qué emocionante debe ser disparar contra una pantera y ver que cae muerta! -Sí, pero mucho más emocionante es disparar contra la pantera y ver que no cae muerta y se viene hacia ti.

La mujer que come huevos estrellados

Consulta del psiquiatra: -Doctor, mi marido cree que estoy loca porque me gusta los huevos estrellados. -Eso no tiene nada de raro. Yo también los como. -¿De veras, doctor? ¿Cómo los prefiere, blandos o almidonados? -No, a mí me gustan envueltos en celofán.

Preso por robar un pan

-¡Es ridículo lo que hacen conmigo! -decía un preso. -Me metieron en la cárcel por robar un pan, y ahora me lo traen gratis todos los días.

El saludo del puño cerrado en la calle

Un señor va por la calle con el puño cerrado por encima de la cabeza. Otro le pregunta: -Dispense. ¿A qué partido político pertenece ese saludo? El hombre levanta la cabeza y exclama: -¡Vaya!¡Ya me robaron otra vez el paraguas!

Aventura de un asiduo al hipódromo

Un asiduo del hipódromo contaba su última aventura. -Fíjate que me acerqué tanto a la salida de la carrera que iba a empezar, que de repente un jinete despistado se me subió encima y me obligó a correr a latigazos. -¿Y qué hiciste? -Quedé en segundo lugar.

San Pedro y el muro del infierno

San Pedro estaba enfadado con Satanás y le habla: -Te has cargado la barrera entre cielo e infierno. Ahora o reparas el muro o te demando -¿Una demanda?, ¡ja, ja! Me da la risa, ¿no ves que todos los abogados están de mi lado?

La única forma de ganar dinero honradamente

Entre comerciantes: -Sólo hay una manera de ganar dinero honradamente. -¿Ah sí? ¿Y cuál es? -Ya suponía yo que tú no la conocías.

Promesas de ropa y teatro en el matrimonio

Marido a mujer: -Antes de casarnos, prometiste que cuidarías de mi ropa. -Y tú prometiste que me llevarías al teatro una vez a la semana. El hombre desvía la mirada y comenta a media voz: -Ya veo, sólo fueron promesas de campaña electoral.

El acusado niega haber robado calcetines

-Acuso a este hombre -dice el fiscal en el juicio- de haber matado a su hermana, robado unos calcetines, asaltado un tren y dinamitado un avión. -¡Falso, falso! -protesta el acusado-. ¡Yo nunca he robado calcetines!

Marido que se sigue portando igual

-Yo afirmo que ningún hombre, después de casado, se porta con su mujer como lo hacía antes de casado. -No estoy de acuerdo, porque yo me sigo portando igual. Verás. Cuando éramos novios, yo me pasaba horas enteras frente a su casa, viendo su sombra entre las cortinas y sin atreverme a entrar. Ahora, al cabo de seis años de casados, vuelvo a hacer exactamente lo mismo.

Pregunta a una señorita sobre ser hombre

-Señorita, ¿a usted le hubiera gustado ser hombre? -Nunca he pensado en eso, ¿y usted?