Un visitante está curioseando en una exposición canina, cuando de pronto oye una voz: -¡Señor, señor, cómpreme! Le aseguro que hablo perfectamente español, francés, inglés y alemán. Maravillado, el señor se percata de que quien le está hablando es un perro. Corre a buscar al vendedor, le compra el perro por un módico precio y cuando el can ya es suyo, le dice: -Tal vez usted no lo sepa, pero acaba de venderme un perro de un valor incalculable. -¿Por qué? -le pregunta el vendedor-. ¿Acaso le ha dicho que habla español, francés, inglés y alemán? -Sí, en efecto. -¡será embustero...! No le haga caso. ¡En realidad solo habla español, y con alguna que otra dificultad!
-¿Has visto qué mano más hinchada tengo? Me ha picado una avispa. -¿La has desinfectado? -No me ha dado tiempo: ¡Se ha ido volando a toda prisa!
Un canguro telefonea a su amigo: -¿Qué tal, cómo estás? Hace tiempo que no nos vemos... Si te parece bien, mañana paso por tu casa... ¡total, vivo tan cerca, que puedo plantarme aquí de un salto!
Adivina cual es el refrán favorito de las ranas: En boca abierta entran moscas.
¿Cuál es el caballo que mejor nada de todos? ¡La caballa! ¿Y el más artístico? ¡El caballete! ¿Y el único que no tiene cascos? ¡El caballito de mar!
Esto era un hombre que tenía una gata, pero estaba harto de que le arañara los pies, así que decidió abandonarla. Se la llevó calle abajo y la dejó en un solar. Pero al cabo de un rato de estar en casa, la gata regresó. Así que le pregunta a un amigo: -Oye ¿a ti se te ocurre cómo podría hacerlo para que la gata no regresara a casa? -El problema es que la dejaste demasiado cerca. Mira, lo que tienes que hacer es seguir la misma calle todo recto hasta el final, llegarás a una montaña, la subes, allí verás un río, síguelo unos metros y cruza el puente, luego ve a la derecha y en la siguiente bifucación a la izquierda, otra vez a la derecha, y encontrarás un pequeño claro en el bosque donde puedes dejar a la gata. Después de una semana, el hombre va a casa de su amigo, todo sucio, cansado y hambriento, y su amigo le pregunta: -¿Qué tal? ¿Te fueron bien mis indicaciones? -Hombre, igual te pasaste un poco... ¡si no es por la gata no encuentro el camino de vuelta!
Estaban un día jugando un partido de fútbol los animales terrestres contra los animales marinos. Acaba el tiempo reglamentario con empate a cero. En la prórroga tampoco hay goles y van a los penaltis. De repente, el tiburón dice: -Esto lo tenemos ganado, ¿no veis que nuestro portero es el pulpo, que tiene ocho patas? Y le responde el pulpo: -Yo no estaría tan seguro, el primero que lanza... ¡es el ciempiés!
En una colmena, la abeja reina llama a una de las obreras y le dice: -¡Necesito que vayas urgentemente a comprar miel! Y la obrera le responde: -¡Por supuesto, voy volando! -¿Volando? ¡No, mejor coge la Vespa!
Dos hipopótamos muy muy gordos dialogan en un río. Uno de los dos le dice al otro: -¡El verano ya está al caer, y nosotros con estas pintas! El otro hipopótamo se queda mirando a su amigo y le responde: -¡He dado con la solución a nuestros problemas! -¿Ah, sí? -le dice el amigo-. ¿Y en qué consiste? -Me vestiré de cebra. -¿Yo eso por qué? -¡Porqué las líneas verticales hacen más delgado!
Esto es un oso hormiguero que va al médico y este le pregunta: -Bueno, pues usted dirá: ¿qué es lo que va mal? -Pues verá, doctor, ¡últimamente siento un hormiguero en la tripita!
Mamá asno anima a su hijo a ser diligente, juicioso, obediente, estudioso, bueno, generoso y, por supuesto, el primero de la clase. Todos los días le repite lo mismo: -¡Da siempre lo mejor de ti y ya verás como llegará la recompensa! Un día, el asnito está pensativo, y al final le pregunta a su madre: -Mamá, ¿tú crees que si soy diligente, juicioso, obediente, estudioso, bueno, generoso y, por supuesto, el primero de la clase, algún día llegaré a convertirme en un caballo?
Están dos jinetes presumiendo de sus respectivos caballos. Y uno le dice al otro: -Mi caballo es súper inteligente. Cuando le digo ¡Hop, hop!, él salta el obstáculo. Y el otro le responde: -Eso no es nada, el mío, cuando le digo: ¡Hip, hip!, me responde ¡Hurra!
Dos cangrejos se encuentran en el fondo del mar, y uno de ellos parece tener prisa. El amigo, intrigado por la urgencia del cangrejo, le pregunta: -¿Se puede saber adónde vas con tantas prisas? -¡Se puede saber adónde vas con tantas prisas -¡Es que he quedado con el mecánico y llegó tarde! -¿Y por qué un cangrejo tendría que ir al mecánico? -¡Porque ya estoy harto de circular siempre con la marcha atrás puesta!
-Doctor, quiero hacerme la vasectomía. -Es una decisión muy seria, lo ha consultado con su mujer e hijos? -Sí, 17 síes y 2 abstenciones.
Un conductor conduce un flamante deportivo a toda velocidad, derrapa, frena en seco levantando una gran nube de polvo y le pregunta a un campesino: -Eh, tú... sí, tú... ¿Cómo se va al hospital? El campesino esboza una sonrisa y le dice: -¿Ves esa curva cerrada que hay en la carretera, ahí abajo? ¡Pues si quieres ir derecho al hospital, cuando llegues allí, sigue recto!
Dos cuatreros deciden ir a robar vacas. Uno le dice al otro: -Llevaremos la escopeta, y para poder acercarnos sin que nos vean, nos disfrazaremos de vacas. Se ponen el disfraz y van a robar vas con la escopeta. Al cabo de un rato, de pronto, uno le dice al otro: -¡Hey, dame la escopeta, rápido! -¿Por qué, acaso viene una vaca? -¡No, es un toro, y creo que se ha enamorado de mí!
Un turista observa un gran rebaño de ovejas pastando, se acerca al pastor y le dice: -¡Buenos días! Tiene usted un rebaño muy numeroso. ¿Cuántas ovejas debe de haber en total? -¡Pues la verdad es que no tengo ni idea -le confiesa el pastor-, cada vez que intento contarlas, me acabo durmiendo!
Un hombre de ciudad detiene su Maserati junto a un campesino que hacía autoestop en la carretera acompañado de su vaca. -Usted puede subir, pero la vaca no cabe... -¡No se preocupe por la vaca, ella nos seguirá corriendo! El conductor no da crédito a lo que oye: -Pero ¿cómo quiere que nos siga? El campesino esboza una sonrisa y le dice: -¡Usted arranque, y ya verá! ¡Conozco bien a mi vaca! El conductor pone la primera... La vaca sigue al coche... Pone la segunda... La vaca sigue al coche... El conductor pone la tercera... La vaca sigue al coche... Pone la cuarta... La vaca lo sigue... El conductor, alucinado, acelera, acelera cada vez más. Por fin, mira por el retrovisor y ve que la vaca saca la lengua. Se vuelve hacia el campesino y le dice: -Su vaca ha sacado la lengua, eso significa que ahora sí está cansada. El campesino se da un buen hartón de reír y le replica: -No, hombre no, ¡qué va a estar cansada! ¡Lo que pasa es que usa la lengua como intermitente, le est
Un turista pasa por delante de una casa de campo y ve que el campesino tiene una cesta llena de setas en la entrada. -Caramba, qué buena pinta tienen estas setas... -Ya lo creo, las he cogido esta mañana -le explica el campesino-, en el bosquecillo que hay un poco más arriba de la casa. -Pues me llevaré un par de kilos y se los pagaré mañana. -Ah, no -responde el campesino-, de eso nada, los ha de pagar ahora mismo. Si resulta que son venenosos, ¿quién me los pagará mañana?
Un rebaño de ovejas está pastando en un prado. De pronto empieza a llover. El pastor llama a su hijo y le ordena: -Vamos, espabila y ponlas enseguida a cubierto, ¡no sea que con el agua se encoja la lana!