Una viuda llora la muerte de su esposo y dice: -Me consuela que esté en el cielo. -¿De qué se murió? -pregunta un vecino que se acababa de mudar al edificio. -Se cayó por el balcón. -Pues sí que rebotó fuerte.
El loco Adelino entra en un restaurante y le pide al camarero Tomás: -Una tortilla. -¿La quiere francesa o española? -Me da igual, porque no pienso hablar con ella.
Un hombre visita una exposición de perros, y al pasar ante una de las jaulas oye una voz que dice: -Señor, cómpreme. Sé hablar español, francés, inglés y alemán. El hombre, sin perder un segundo, compra el perro. Una vez pagado, le dice al vendedor: -Tal vez lo ignora, pero acaba de venderme un perro que no tiene precio. -¿Por qué? ¿Porque le ha dicho que habla cuatro idiomas? -Pues sí. ¿Le parece poco? -No se crea ni una sola palabra. Solo habla castellano, y con mucho acento catalán.
Un jeque árabe muy rico se enamora locamente de la hija de un avaro y le dice al padre: -Si me concede la mano de su hija, le doy su peso en oro. -Está bien. Pero deme tres meses de tiempo. -¿Para convencerla? -Para engordarla.
Estaban dos borrachos en fin de año y uno le dice al otro: -Espera Juan, te quiero enseñar una cosa. Y mientras le pone una foto en el móvil de una mujer le dice. -Esta es mi novia, la conocí hace un mes pero hoy no pudo salir y por eso salí yo solo. ¿Qué te parece? -Guau... es... impresiona bastante. -Bueno amigo, gracias pero no es para tanto, es una chica normal. -No en serio, con un poco más de bigote sería igualita a Chaplin
-¿Sabes por qué cada vaca gallega es ordeñada por una única persona? -No, ¿por qué? -Porque son muy modernos y les han puesto un ordeñador personal.
Una cigüeña va volando por el cielo con un pañuelo colgado del pico. Pero en el pañuelo, en vez de llevar a un bebé, lleva a un anciano de ochenta años, que le grita: -¡Reconoce que te has perdido!
Un hombre bajito y triste está en un bar, mirando fijamente un vaso. Entonces entra un camionero que mide dos metros, se acerca al hombre y para gastarle una broma le roba el vaso y se lo bebe de un trago. El hombre se pone a llorar y el camionero le dice: -Tranquilo, hombre, tranquilo, que era una broma. Yo e pago otra limonada y aquí no ha pasado nada. Y el hombre le contesta: -Si no es por eso... Es que hoy ha sido el peor dia de mi vida. Primero, llego tarde al trabajo y me despiden. Después, entro en el aparcamiento y me han robado el coche. Y cuando vuelvo a casa esta se está quemando. Y ahora, que por fin iba a terminar con todo, ¡¡lleguas tú y te bebes mi veneno!!
Estaba Pepito haciendo la comunión y le dice el cura: -Pepito, ¿tú quieres ser cristiano? Pepito se queda pensando y dice: -¡Claro que no!! ¿No ve que quiero ser Messi?
Eran 2 amigos algo catetos que se encuentran y uno dice: -Oye Mariano, ¿tú andas diciendo por aquí que el otro día nos besamos? -Mira tú que casualidad Paco, lo mismo te iba a preguntar yo, ¿fuiste tú no? El primero coge un garrote y grita: -¡Que me parta un rayo si dije algo! Va el segundo, coge un puñal y dice: -¡Por mis muertos que yo nunca dije tal cosa! Los 2 de repente se miran y dicen a la vez: -¿Nos habrán visto?
Un día un gallego va por la calle y se encuentra una lámpara maravillosa. La coge, la frota y sale el genio que dice: -Pide un deseo, pero que sea facilito que tengo prisa. Va el gallego y dice: -Vale, hágame una autopista de aquí a México, para ir más a menudo y con panorámica. -No, te dije que fuera algo fácil, a ver, pide otra cosa. -Ah ya sé, pues hagamos más listos a los gallegos para que nadie se ría de nosotros. El genio con cara de asombro pregunta: -¿De cuántos carriles quieres la autopista?
Se comete un robo en un banco y el comisario dice: -Ha sido una banda de gallegos. -¿Y cómo lo sabe, sin huellas dactilares ni nada? -No ves, han hecho un agujero para entrar y otro para salir.
-Muy bien Pepito. Y en el conjunto de los países, España pertenece a... -¡A los empresarios y a los banqueros!
Esto es que en el Ayuntamiento se ha ido acumulando un montón de papeles, ya no queda sitio en los archivos para registrarlo todo; así que un día deciden tirar algunos papeles inútiles para hacer algo de sitio. Una secretaria no está segura de si unos legajos son útiles o no, le pregunta al alcalde: -Señor alcalde, ¿tiramos también éstos expedientes? -A ver... pues no sé... Bueno, tírelos, pero antes haga una fotocopia, por si acaso.
Un borracho entró en una cafetería gritando: -¡Feliz navidad y próspero año nuevo a todos! Un cliente que estaba al lado todo perplejo le dice: -¡Por Dios hombre! En pleno verano, usted está mal de la cabeza. -¡Oh no, en casa me van a matar, jamás llegué tan tarde!
El niño de un banquero dice: -Mi padre se sienta en un sillón grande y cómodo, no hace nada y gana 3.000 € por hora. El nieto de un abogado dice: -Mi abuelo sólo habla con la gente y gana 5.000 € por hora. El sobrino de un sacerdote dice: -Mi tío habla 20 minutos, una vez a la semana, y cuatro personas tienen que ayudarle a recoger el dinero.
Se rumoréa que Bruce Lee tenía un doble muy bueno, que sin embargo no comía carne. Adivina como se llamaba: Broco Lee
Pepito y su abuelo, que es un poco sordo, caminan por el zoológico. Se detienen delante de la jaula de la hiena. El vigilante está explicando a los visitantes que la hiena come cincuenta kilos de carne por semana. El abuelo se agacha hacia Pepito, para que éste le repita lo que ha dicho el vigilante. -La hiena ridens -sigue el vigilante-, tiene una característica particular: después de comer todo ese alimento, sólo evacúa una vez al mes. Nuevamente el abuelo quiere saber lo que está diciendo el vigilante, y Papito se lo explica. Entonces, el abuelo se queda un poco perplejo y, luego, salta: -Si esa maldita bestia come cincuenta kilos de carne a la semana y caga una sola vez, ¿me quiere explicar ese maldito vigilante qué hace a la hiena reir tanto?
Pepito a su padre: -¡Papá, papá, mira una helicóptera! -¡Es un helicóptero, Pepito, no una helicóptera! -corrige el padre. -¡Vaya vista papá! -exclama Pepito muy feliz-. ¡Eres capaz de distinguirlos desde aquí!
Un pariente le pregunta a Jaimito: -¿Qué quieres como regalo por tu cumpleaños? -¡Unas purgaciones! -¿Y para qué quieres tú unas purgaciones? -pregunta el pariente aterrorizado. -Es que si yo tengo las purgaciones, las tendrá la criada; si las tiene la criada, las cogerá papá; se contagiará mamá; y si se contagia mamá, caerá mi maestro... ¡Y a éste le tengo una rabia!