La mujer y el beso del vecino José

Una mujer le dice a su marido: -Fíjate en José, nuestro vecino; siempre que entra o sale de casa le da un beso a su esposa. ¿Podrías hacerlo tú también? -Como quieras, pero no sé si a José le hará mucha gracia.

El dolor del dedo roto

-Doctor, me toco aquí y me duele, me toco allí, y también me duele, y si me toco en esta otra parte, me duele también. ¿Qué tengo, doctor? -Pues el dedo roto.

El profesor de piano y las manos sucias

El profesor de piano le dice a Pepito: -¿No te da vergüenza tocar el piano con esas manos tan sucias? -Ah, por eso no debe preocuparse, sólo tocaré las teclas negras.

Zara en la discoteca

En la discoteca: -Hola linda, ¿cómo te llamas? -Zara. -Qué nombre más exótico -Zí.

Pepito y la báscula adivinadora

Pepito va a la estación y ve una báscula que anuncia: Por 2 euros adivinaré quién eres y qué haces aquí. Intrigado, introduce la moneda en la ranura y la báscula dice: -Te llamas Pepito Martínez Roig y has de tomar el tren 345 que sale del andén número 2. A continuación Pepito se disfraza de mujer y vuelve a subirse a la báscula que repite la misma respuesta. Prueba de nuevo disfrazado de camarero y le contesta: Te llamas Pepito Martínez Roig y por hacer tanto el tonto acabas de perder el tren 345 que ya ha salido del andén número 2.

El preso que robó pan

Un preso se queja: -¡No entiendo nada, me metieron en la cárcel por robar pan, y ahora me dan uno cada día.

El cero se encuentra con el ocho

Un cero se encuentra a un ocho, lo mira detenidamente como si lo estuviera analizando y le dice: -Vamos, quítate de una vez el cinturón, ¿no ves que estás haciendo el ridículo?

El precio de una cruz en la joyería

Un hombre entra en una joyería y pregunta: -¿Cuánto vale esa cruz? -Un millón de euros, señor. -¡Es cara! -No, es cruz...

La rosa de plástico de Pedro

Eran 2 chiquillas que cuchicheaban: -Anita, ¿recuerdas a Pedro, el moreno guapo del otro día? -Sí. -Me ha regalado esta rosa y me dijo que vendrá a verme cuando le caigan los pétalos. -Oh, que romántico. Entonces, ¿por qué tan triste? -Es de plástico.

Instrucciones tras el accidente aéreo

Esto era un accidente de avión en el mar, donde milagrosamente todos había sobrevivido, aunque se encontraban a la deriva y con los restos del aparato a punto de hundirse. El capitán al habla: -Pasajeros, escuchen atentamente. Los que sepan nadar colóquense hacia la parte izquierda y los que no a la derecha. Los de la parte izquierda naden hacia la isla más cercana, y los de la parte derecha decirles que nuestra línea aérea les agradece su preferencia, gracias por volar con nosotros.

La rubia espera en la escuela

Una madre rubia espera a su hija frente a la escuela. Llega un señor muy gordo y se sienta a su lado. La mujer le pregunta: -Ah, ¿usted también está esperando un niño? -No señora no, es que ¡estoy muy gordo!

El señor que no nada nada

En la piscina, un hombre que está nadando le pregunta a otro, que está sentado en un banco fuera de la piscina: -¿Y usted no nada nada? Y el otro responde: No, no traje traje.

Pregunta infantil sobre mercenarios

El niño viene con una pregunta a su padre que acaba de llegar del bufete: -Papi, papi, ¿sabes lo que es un mercenario? -Sí, claro. Pues es un señor que se enfrenta a una o varias personas, y da igual en qué país. No tiene ideales y hace su trabajo únicamente por dinero. -Ah, papi, como los abogados.

Kunfú se abre un Facebook

Kunfú abrió una cuenta de Facebook y adivina cual es el estado que se puso. Estoy kunfundido.

El marido le señala un Toyota a su mujer

La mujer no era muy cariñosa y su marido nada romántico y machista. Cuando se acercaba el día de su cumpleaños, de repente, a la mujer le vino la dulzura y dijo: -Cariño, ¿qué me vas a regalar por mi cumple? El marido se quedó pensando 2 segundos, y señalando a un cochazo dijo: -¿Ves ese Toyota al otro lado de la calle? -Sííí -Pues una licuadora de ese color.

El camión sin frenos y el cura

Era un camión que bajaba todo loco cargado de nitroglicerina y a gran velocidad, y la iba aumentando porque de repente el conductor se da cuenta de que va sin frenos. Va derrapando y controlando pero como no lo da controlado decide tirarse pero el cinturón no se abre. Lo corta con una navaja y se tira, el camión explota y casi lo quema, pero finalmente esquiva tirándose por un terraplén. Allí se mataría por la altura pero por suerte queda colgado en de una ramita. El cura que pasaba por allí lo vio todo y lo ayudó a bajarse. Dijo el tipo: -Gracias a Dios que me he salvado. Dice el cura: -Gracias a Dios no, gracias a a ramita porque Dios tenía las intención clara...

El atropello en la calle Juan Florez

-Manolo, hoy me topé con un hombre que me ha dicho de todo, que nada más me vio empezó a despotricar, insultarme, que si borracha y no se que más. -¿Dónde ocurrió eso, dónde te lo topaste? -Pues en la calle Juan Florez, iba en el coche, lo atropellé y luego paso eso.

El viaje en autobús con exceso de velocidad

En el viaje de vuelta en autobús, se aumentó la velocidad y los pasajeros empezaron a quejarse. El ayudante del conductor fue recriminado para que le dijera algo pero sólo respondió: -Tiene mala leche y ¡si lo despierto ahora me mata.!

La azafata y los anuncios del vuelo

El viaje en avión sería más llevadero sobre todo por las intervenciones de la azafata, tan guapa aunque algo pesada. Al salir dijo: -Buenos días pasajeros, abróchense los cinturones que vamos a despegar. Al rato volvió: -Buenos días pasajeros, para primera clase tenemos camarones, para los de segunda pasta con carne. En poco rato volvió: -Buenos días pasajeros, para primera clase tenemos whisky, para los de segunda limonada. En apenas 5 min volvió: -Buenos días pasajeros, fallan los motores, para primera clase tiene mascarillas y chalecos, para segunda gracias por haber volado con nosotros.

El ventrílocuo y el polaco ofendido

Va un polaco al club donde hay una actuación muy especial con un ventrílocuo y su muñeco, que contaba unos chistes muy graciosos. Al polaco le hacen gracia pero de repente cuenta uno de polacos, se molesta y grita: -Oiga, deje a los polacos en paz -Perdón, no quería ofender... -Usted cállese que la cosa va con el enanito que tiene en el hombro.