La mosca muerta en la sopa del restaurante

Pedro y Pablo están cenando en un restaurante. Pedro encuentra una mosca en la sopa. Pablo llama al camarero. -Camarero, hemos encontrado una mosca muerta en la sopa. Y el camarero responde, sin inmutarse: -¿Muerta? ¿Cómo es posible? Si cuando salió de la cocina... ¡aún estaba viva!

El ratón que no es supersticioso

Un ratón muerto de miedo le grita a otro: -¡Atención! ¡Está a punto de pasar por aquí un gato negro! -¡Ah, no me importa -le responde el otro-, no soy supersticioso!

El pavo y el asno

Un día de mayo, un pavo llega a una granja muy bonita y con muchos animales. El pavo, muy pagado de sí mismo, se pasea por toda la granja y charla con los animales que va encontrando. Al cabo de unos díos se acerca al establo. -Hola, asno. ¿Sabes? Te he estado observando. Te pasas de día trabajando, y, cuando no trabajas, está aquí encerrado en el establo, o el granjero te ata a un carro. ¡No tienes carácter! El asno se quede mirando al pavo y no dice nado. Al día siguiente el pavo vuelve al establo del asno: -¿Lo ves? Hoy también te has pasado el día trabajando y ahora estás atado a una cadena. Deberías rebelarte, pero no tienes carácter. El asno se queda mirando al pavo y no dice nada. Al otro día el pavo se presenta de nuevo en el establo y le dice lo mismo, y así todos los días. Hasta que por fin, tras la enésima provocación del pavo, el asno se vuelve y le dice: -Yo no tengo carácter, pero año que viene estaré aquí. ¡En cambio, tú no te pareces en nada

Dos ratas y las vacas

Dos ratas bobaliconas se encuentran en un parque y una pone a prueba la inteligencia de la otra: -En una granja hay diez vacas, y se escapan todas salvo nueve. ¿Cuántas quedan? -¡Nueve!

La radio que cayó desde la ventana

Max le explica a Moritz: -¡Pasaba por debajo de una ventana y me ha caído una radio en la cabeza! -¡Pobrecillo! ¿Te ha dolido mucho? -le pregunta Moritz. -¡¡¡No, qué va, por suerte en ese momento estaba sonando música ligera!!!

La boda con la gemela y el bigote

Max le dice a Moritz: -¡Me caso dentro de tres días! -¡Caray, qué buena noticia! -dice Moritz-. ¿Es guapa la futura esposa? -Muy guapa. -¿Y es simpática? -¡Muy simpática! ¡Por cierto, es gemela! -¿Ah, sí? ¿Y cómo te las apañarás para no confundirla? -No hay problema: ¡su hermano lleva bigote!

El gato negro que saluda a Moritz

Max y Moritz están dando un paseo por el barrio de éste último. En un momento dado se cruzan con un gato negro, que al verlos maúlla: -¡Buenos días, Moritz! Max se queda patidifuso: -¡Has oído eso! ¡Es increíble! -¿Te parece increíble? -le pregunta Moritz-. Bah, no veo por qué... ¡en este barrio nos conocemos todos!

El paciente que se cree coche de carreras

En el médico. -¡Doctor, doctor, desde que fui a ver el Gran Premio de Fórmula 1 estoy convencido de que soy un coche de carreras! -Entiendo... voy a examinarlo. Para empezar, quiero que abra bien la boca y diga: ¡Broooom... broooom...!

El niño que metió tres goles

Un niño llega a casa muy contento y le dice a su padre: -¡Papá, hoy he jugado un partidazo: he metido tres goles! -¿Ah, sí? ¡Qué bien! ¿Y cómo habéis quedado? -Hemos perdido 2 a 1...

El elefante ascensorista del rascacielos

Un elefante trabaja de ascensorista en un rascacielos. Entra un ratón en el ascensor, y el elefante le pregunta: -¿Qué piso? Y el retón le responde con voz compungida: -¡¡¡Mi colitaaaa!!!

Los perros inteligentes de dos pastores

Dos pastores se encuentran en la montaña y empiezan a hablar de sus perros. -¡Caray, te sorprenderías si vieras cuán inteligente es mi perro! -¿Ah, sí? ¿Y qué sabe haber? -le pregunta el otro pastor. -¡Uf, de todo! Verás, cuando ya oscurece y la ovejas han de ir al establo, las acompaña y las encierra, él solo. Después les da agua y pienso. Por la noche las vigila y, además me lava la ropa y una vez al año encala la casa. El otro pastor lo escucha atentamente, pero de pronto se entristece. -Pues yo tenía un perro... Ni te imaginas cómo era. -¿Ah, sí? ¿Y qué le pasó? -¡Murió electrocutado! -¿Por culpa de un rayo? -No, qué va... ¡estaba arreglando el televisor!

El gorila irrumpe en el té de las inglesas

A las cinco de la tarde, en el porche de una gran mansión colonial de la India, tres señoras inglesas muy elegantes toman el té. De pronto, un gorila surge de entre la jungla, coge a una de las señoras y vuelve a internarse en la maleza con ella. Una de las señoras que se han salvado bebe un sorbito de té, enarca una ceja y murmura, impasible: -¡No sé qué habrá visto en ella!

Dos cabras hambrientas en el desierto

Dos cabras hambrientas vagan por el desierto. De pronto, divisan un rollo de película abandonado en medio de la arena. La primera cabra grita: -¿Has visto? ¡Por fin, algo que comer! Y sin más dilación, devora todos aquellos metros de película en pocos segundos. La otra cabra mira asombrada a su compañera y le pregunta: -Bueno, ¿qué tal estaba? Y ésta le responde con indiferencia: -Bah, qué quieres que te diga... ¡me gustó mucho más el libro!

La receta del conejo en el transatlántico

Una señora viaja a bordo de un inmenso transatlántico. A la hora de la cena le sirven un plato exquisito: conejo con nada y cebollitas. Queda tan entusiasmada que va a hablar con el cocinero para pedirle la receta, y el cocinero, la mar de contento, comienza a explicarle los detalles de la elaboración: -Verá, en primer lugar, tiene que sofreír cincuenta mil cebollitas con quince litros de aceite, añadir 10 litros de nata y medio kilo de sal...

La señora y su primer vuelo en avión

Una señora está a punto de tomar una avión por primera vez. No cabe en sí de la excitación y le pide a la azafata que la acomode en un asiento de ventanilla para no perder detalle. A su lado se sienta un viajante de comercio que ya ha cogido el avión miles de veces. Los motores comienzan a rugir y el avión se mueve. La señora mira por la ventanilla y exclama con entusiasmo: -¡Mire, mire cuánto hemos ascendido en un momento. Allí abajo las personas parecen hormiguitas, ¿lo ve? -¡Señora, el avión aún no ha despegado, seguimos en la tierra... y lo que usted está viendo son hormiguitas de verdad!

Los grillos, las luciérnagas y la carcoma

¿Sabes que es la última cosa que hacen los grillos cuando van a dormir? ¡Apagar las luciérnagas! Una carcoma le dice a su mujer: -Cariño, esta noche te invito a una cena de lujo... ¡Acaban de traer un armario nuevo de caoba!

Las hienas y las noches de tormenta

¿Sabes por qué las hienas se ríen con más ganas en las noches de tormenta? ¡Porque se creen que las están fotografiando con flash!

La mosca, la sopa y la araña

En un restaurante, un cliente llama al camarero y se queja: -¡Camarero, venga a ver esto! ¡Hay una mosca en la sopa! Y el camarero, impasible, le responde: -¡No se preocupe, señor! ya se la comerá la araña... ¡que hay en la ensalada!

Las aceitunas negras con patas

En un bar muy sucio, un cliente le pregunta a otro: -Oye, ¿las aceitunas negras tienen patas? -¡Claro que no! -Ah -dice el otro con cara de resignación-, ¡pues entonces me acabo de comer una cucaracha!

Caperucita encuentra a la Bella Durmiente

Caperucita Roja camina por el bosque y por fin llega a casa de su abuelita. Entra y se encuentra a la Bella Durmiente en la cama de la abuela. -¿Y tú que haces aquí? -le pregunta sorprendida Caperucita. -¡Ay madre! ¿Tú eres Caperucita Roja? -¡Por supuesto que sí! -¡Entonces debo de haberme equivocado de cuento!