-Pepe, huele a muerto. -¡Pepe...! ¡Peeepeee! -¡PeeeeeePeeeee!
Mientras la enfermera se inclina para apagar la lamparita, el paciente susurra: -Se ha olvidado del beso de las buenas noches. Y ella responde también en un susurro: -Si es eso lo que quiere, le mandaré a la enfermera de noche... ¡Es la que a estas horas se ocupa de los trabajos desagradables!
La maestra de Pepito llama a la madre al colegio y se queja de que el niño no hace más que molestar a sus compañeras de clase: -Las lleva a los rincones más oscuros, las besa y trata de tocarlas -sigue explicando la maestra. -¡Igual que su padre! -contesta la madre-. ¡Estoy verdaderamente contenta de no haberme casado con él!
La maestra: -Vais a nombrar objetos que tengas pelos. Juanito: -La cabeza de papá. -No es muy acertado pero vale. ¿Y tú Robertito? -Una alfombra de pelo. -Muy bien. ¿Y tú Pepito? -Las bolas de billar. -¡Pero no, Pepito! Las bolas de billar no tienen pelo. -Le aseguro yo que sí, señorita. Está usted equivocada. ¡Billar, muéstrale las bolas a la señorita!
Tras casi 50 años de matrimonio, él marido se muere, y apenas pasó tiempo cuando a ella le llega la hora. Estando en el cielo finalmente ella lo encuentra, y muy entusiasmada se acerca y le grita: -¡Al fin! ¡Volvemos a encontrarnos en el camino! El marido contesta: -¡Bueno bueno, para el carro! Que yo sepa lo acordado era: hasta que la muerte nos separe!
La mañana siguiente de la noche de bodas el esposo se acerca a la ventana y exclama: -¡Qué día más bueno! Y la esposa suspira: -Sí, en efecto: ¡pero yo preferiría que siguieras buscando las bondades aquí dentro!
La noche de su aniversario de bodas, el marido se despierta llorando. Cuando su mujer le pregunta la causa, él contesta: -Recuerdo la tarde que tu padre nos pilló haciendo el amor sobre el heno de los corrales, y nos obligó a casarnos bajo la amenaza de llevarme ante el juez. Me hubiesen condenado a veinticinco años de cárcel... ¡Pues ahora que lo pienso... que hoy ya estaría libre!
Un hombre va al médico en muy mal estado, con innumerables golpes en todo el cuerpo, el médico le pregunta la causa: -Le digo doctor, estaba yo tranquilamente parado, cuando de pronto vino una bicicleta y me da un golpe terrible en la espalda. -¡Ah! ya comprendo. -No, no termina todo ahí, me estoy todavía levantando, y de pronto viene un camión, me paga en una de las piernas y caigo nuevamente. PEro no termina todo, me levanto y el avión en vuelo rasante me da con toda el ala en el cuello, y cuando estaba por fin recuperándome pasa el trasantlántico y me golpea de lleno con la quilla en el esternón. -Usted perdona mi incredulidad, pero lo de la bicicleta lo creo, lo del camión puede ser, pero lo del avion y el trasatlántico, ya me parece un poco exagerado. -¿Exagerado? ¡Mire, si no paraban el carrusel a tiempo muero aplastado por la vaca, el caballo y la nave espacial!
Una solterona tiene una lorita que revoluciona a todo el pueblo gritando: -¡Soy una puta, soy una puta! El cura llama a la mujer y le aconseja que le lleve a la lorita, pues él tiene a dos loros que leen la Biblia todo el día. A la mañana siguiente, la mujer lleva a la lorita al cura, y éste la pone en la jaula junto a los otros dos. Luego, cuando los animalitos se han quedado solos, uno de los loros dice a su compañero: -¡Chico, cierra la Biblia! ¡Dios ya ha escuchado nuestras plegarias!
Un soldado mariquita se pasea por el cuartel, y es visto por un sargento que le ordena subir a la torre para comprobar si alguien se acerca. Al rato, el mariquita comienza a chillar desesperado: -¡Sargento! ¡Viene el enemigo! -Siga mirando y dígame en qué plan vienen. -¡Deben venir en plan de ligarnos, porque vienen todos uniformados, con el armamento muy limpio, y tan guapos...!
Después de una larga y tendida sesión amorosa, el joven se da la vuelta, saca un cigarrillo de sus jeans y busca su encendedor. Como no lo encuentra busca en el cajón, encuentra uno y además la foto de un hombre. Se preocupa y pregunta: -¿Es tu esposo? -No tontito. -Tu enamorado ¿entonces? -No pasa nada- dice cariñosamente. -Bueno, ¿quién es él, entonces? -pregunta desconcertado. Serenamente dice la chica: -Soy yo antes de la operación.
En medio del incendio, el jefe de bomberos descubre que faltan 2 hombres. Tras buscarlos finalmente los encuentra en el camión haciéndolo. -¿Pero qué hacéis? -Es que aquí el compañero tenía problemas de asfixia por el humo. -¿Y por qué no le haces el boca a boca? -¿Y cómo cree que empezamos?
Un alumno le pregunta a su compañero, que no es nada aplicado, mientras le acaricia la cabeza: -¿Sabes cuál es la diferencia entre un león y un burro? -No. -Que al león no se le puede acariciar la cabeza, y al burro sí.
Un chaval le cuenta a su amigo: -Cuando caminaba por la selva, de repente me salió un león, el miedo me dominó y eché a correr para librarme de él y, cuando ya casi me alcanzaba, el león se escurría y yo corría y corría, y otra vez ya muy cerca se volvió a escurrir. -¡Si me pasa a mí me cago de miedo! -Anda, ¿por qué crees tú que se escurría el león?
La madre de Pepito va al mercado y se escandaliza con los precios del puesto de frutas. -¡Qué barbaridad!, esto no hay quien lo entienda. -Pues mis precios son los más baratos -exclama la frutera-. ¡Compare, compare! -¿Que compare con qué? -Con los precios que voy a poner la próxima semana
¡Atención, mucha atención!, si se siente cansado por haber comido demasiado en el restaurante, tome lo mejor para el cansancio: ¡Tome un taxi!
Ella acude a la cita y él la recibe asombrado y dice: -Te cité en la puerta de la iglesia porque está cerca el cine... ¡no para que te presentaras vestida de novia!
Entre vagos: -Oye, te doy 200 euros si me das una muestra del colmo de la pereza. -Ponme los 200 euros en mi bolsillo.