Tres amigos esperan para volar

Tres amigos que no han viajado nunca en avión están en el aeropuerto esperando a embarcar para irse de vacaciones. -¿A qué velocidad creéis que irá nuestro avión? -pregunta el primero. -¡Yo creo que a 300 kilómetros por hora! -dice el segundo. -¡Pues yo digo que alcanza los 600 kilómetros por hora! aventura el tercero. -¡Anda ya! -exclama el más inexperto de los tres-. ¡¡¡Ni que fuera volando!!!

Media docena de huevos calentitos

Un cliente entra a comprar en un colmado. -Quisiera media docena de huevos. El dependiente le despacha los huevos y comenta: -¡Está de suerte señor, me los acaba de traer el granjero; aún están calentitos! -¡Ah, no -dice el cliente-, yo los quiero frescos!

El beduino vuelve de sus vacaciones

A su regreso de las vacaciones estivales, un beduino se encuentra con un amigo en mitad del árido desierto. -¿Qué tal te han ido las vacaciones? -le pregunta el amigo. -¡Han sido fabulosas! -exclama el beduino con entusiasmo-. ¡No dejó de llover ni un solo instante en quince días!

La báscula que dice el horóscopo

Una señora entra con un marido en una farmacia porque ella quiere pesarse y le han dicho que allí tienen una báscula de última generación: ¡hasta dice el horóscopo! La señora sube a la báscula y se oye un ruidito: ¡bzzzzzzzzzz! A continuación sale un papel por una ranura. El marido lo coge y lee en voz alta: -La báscula dice que eres muy atractiva, inteligente, razonable, sensible, dulce y divertida... Entonces le da la vuelta al papel y protesta: -¡Caray, esta máquina también se equivoca con el peso!

El señor compra guantes para su bóxer

Un señor entra en una tienda de deportes y le pide al dependiente unos guantes de boxeo. El dependiente le trae los guantes de boxeo. El dependiente le trae los guantes, se lo queda mirando y le pregunta: -¿Son para usted? -Qué va, son para mi perro -responde el señor-, es que tengo un bóxer, ¿sabe?

La anciana que cumplía cien años

Un reportero entrevista a una señora muy anciana el día que cumple cien años. -Dígame, señora, ¿cuál es el secreto de su longevidad? Ella le responde con una sonrisa pícara: -Todo consiste en no tener prisa...

Dos jinetes presumiendo de sus caballos

Están dos jinetes presumiendo de sus respectivos caballos. Y uno le dice al otro: -Mi caballo es súper inteligente. Cuando le digo ¡Hop, hop!, él salta el obstáculo. Y el otro le responde: -Eso no es nada, el mío, cuando le digo: ¡Hip, hip!, me responde ¡Hurra!

El conductor pregunta cómo ir al hospital

Un conductor conduce un flamante deportivo a toda velocidad, derrapa, frena en seco levantando una gran nube de polvo y le pregunta a un campesino: -Eh, tú... sí, tú... ¿Cómo se va al hospital? El campesino esboza una sonrisa y le dice: -¿Ves esa curva cerrada que hay en la carretera, ahí abajo? ¡Pues si quieres ir derecho al hospital, cuando llegues allí, sigue recto!

El urbanita pregunta por las dos vacas

Un urbanita está dando un paseo por el campo. En un camino se cruza con un campesino que lleva dos vacas, una blanca y una negra. Picado por la curiosidad, el hombre le pregunta al campesino: - A ver si me saca de dudas, buen hombre: ¿cuánta leche producen sus vacas en un día? -La blanca da unos diez litros al día. -¿Y la negra? -¡También! -¿Cuántas horas pastan al día? -La blanca, unas cinco horas. -¿Y la negra? -¡También! -¿Cuánto pesan? -La blanca, un quintal y medio. -¿Y la negra? -¡También! -¿Cuánto heno comen? -La blanca, ocho kilos al día. -¿Y la negra? -¡También! -¿Cuánto te costaron? -La blanca, treinta mil euros. -¿Y la negra? -¡También! El hombre, desconcertado, le dice: -Disculpe, ¿por qué, cada vez que le hago una pregunta, usted sólo habla de la vaca blanca? -Porque la vaca blanca es mía. -¿Y la negra? -¡También!

Limpieza del ordenador con agua y jabón

Un tipo entra quejándose en una tienda de informática: -¡Desde que limpié el ordenador, ya no funciona! -¿Cómo lo ha limpiado? -le pregunta la dependienta. -¡Con agua y jabón, por supuesto! La dependienta le explica, horrorizada: -¡Ha sido el agua lo que lo ha estropeado! ¡No debe usarla nunca! -¿Está segura? Yo diría que lo que lo ha destrozado no ha sido el agua y el jabón... ¡sino el centrifugado!

El hijo prefiere estropearlo solo

Un chico muy joven está instalando un programa en su ordenador. -¿Quieres que te dé un consejo? -le dice su padre. -Gracias, papá, pero no, ¡prefiero estropearlo yo solo!

El pingüino y el teclado mojado

¿Por qué no puedes permitirle a un pingüino que utilice tu ordenador? Porque siempre está mojado, ¡y con tanto goteo podría estropearte el teclado!

Cruzando un elefante con un disco duro

-¿Qué pasa cuando cruzas un elefante y un disco duro? -¡Que tienes un disco duro con una memoria... de elefante!

El calendario y sus días contados

López le pregunta a Martinez: -¿Sabes por qué el calendario siempre está triste? -No, ¿por qué? -Está clarísimo: ¡porque tiene los días... contados!

La mosca muerta en la sopa del restaurante

Pedro y Pablo están cenando en un restaurante. Pedro encuentra una mosca en la sopa. Pablo llama al camarero. -Camarero, hemos encontrado una mosca muerta en la sopa. Y el camarero responde, sin inmutarse: -¿Muerta? ¿Cómo es posible? Si cuando salió de la cocina... ¡aún estaba viva!

Max y Moritz en el museo de arte moderno

Max y Moritz están visitando un museo de arte moderno y conversan. -He de confesarte que no entiendo un pimiento de arte moderno -reconoce Max. Moritz, dándoselas de experto, le responde: -Te daré un consejo que te será de gran utilidad: si es algo que cuelga de la pared, es un cuadro. En cambio, si puedes mirártelo por los cuatro lados, ¡entonces es una escultura.

El vaquero pequeño y el caballo verde

Un vaquero del Oeste bajito y enclenque se apea del caballo, lo ato y entra en un saloon. Va a la barra, pide una sopa y conversa con otros vaqueros. Al cabo de un rato sale, y vuelve a entrar hecho una furia: -¿Quién ha pintado mi caballo de verde? De entre los clientes surge un vaquero de dos metros de alto, musculoso y con cara de pocos amigos. -He sido yo, ¿pasa algo? El otro aún se vuelve más pequeño de lo que era, empalidece y responde con un hilo de voz: -Hum, solo quería decirle que la primera mano ya está seca, así que ya puede darle la segunda...

El café que no deja dormir

Alberto y Pablo están en el bar. -Pablo, ¡te invito a un café! -No, gracias amigo, es que el café no me deja dormir -le responde Alberto. -¡Pero si son las nueve de la mañana! -En efecto... ¡y estoy a punto de entrar en la oficina!

El sueño frustrado de ser médico

-¡A mí siempre me habría gustado ser médico! -dice Max. -¿Con esta cara que tienes? -le responde Moritz-. ¡A lo sumo habrías podido llega a veterinario! -¡Sí, hombre, y qué más! -le replica Max-. A ti te habría gustado que yo fuera veterinario para curarte gratis...

La radio que cayó desde la ventana

Max le explica a Moritz: -¡Pasaba por debajo de una ventana y me ha caído una radio en la cabeza! -¡Pobrecillo! ¿Te ha dolido mucho? -le pregunta Moritz. -¡¡¡No, qué va, por suerte en ese momento estaba sonando música ligera!!!