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Va un tío andando por la calle y ve un cartel en un bar que dice: Caña y polvo a 1 euro. Entra poco convencido de la oferta y el camarero le dice: -Siga recto y Judit te atenderá. El tío todavía desconfía pero finalmente Judit le dice: -Antes de nada me gustaría decirte que no tengo clítoris. -Por eso no te preocupes maja, ponme una Estrella Galicia.
En una cena de empresa de Navidad un hombre se come quince platos, siete postres y encima pide un poco de chocolate con churros para acompañar al café. Después dice: -He comido tanto que , si hoy me caigo de la cama, me caeré por los dos lados.
Un hombre va por el campo y se le aparece un tonto, que le pregunta: -¿Qué llevas en el cesto? -Si lo aciertas, te doy un racimo. -Patatas.
Un esqueleto entra en un bar y dice: -Una limonada y una fregona.
Dos hombres acaban de conocerse en un tren y uno le pregunta al otro: -¿Y usted de dónde es? -De Vic, Barcelona. -Caramba, como mi boli.
Un hombre entra en una oficina de Correos y dice: -Buenas, quería un sello de treinta céntimos. -Tenga. -Gracias. ¿Qué le debo?
¿Sabes por qué las mujeres gallegas tienen los niños de colores? -No, ¿por qué? -Porque en lugar de la píldora, toman lacasitos.
-¿Qué opina de los últimos sucesos del conflicto de Oriente Medio? -Mire usted, a mí no me gusta dejar las cosas a medias.
El doctor advierte a su paciente: -No tiene nada grave, lo que probablemente sucede es que lleva una vida demasiado sedentaria. Salga a la calle y dé largos paseos todos los días. A propósito, ¿qué oficio es el suyo?
La señora vuelve de la iglesia y le cuenta a su marido: -Querido, he ido a confesarme. Le he dicho al Padre que en Semana Santa procuro que no entre en mi cuerpo ni un sólo pedazo de carne... -¿Cómo? ¡Te ruego que me respetes y que hables al señor cura de una forma correcta! ¡Debe usar otras palabras para expresarte!
Un joven soldado escribe su primera carta a casa. "Querido padre, no puedo decirte dónde me encuentro; pero ayer he matado un oso polar..." Un par de meses después llega otra carta: "Querido padre, continúo sin poderte decir dónde estoy, pero ayer he bailado el "hula-hula" con una indígena ... " Tres semanas más tarde, llega la tercera carta: "Querido padre, ya tengo permiso para decirte dónde me encuentro; pero ayer el doctor me dijo que debía bailar el "hula-hula" con el oso polar y disparar a la indígena ... "
Una mujer hermosa, vistiendo unos pantalones muy ceñidos, pasa por delante de dos amigos que esperan el autobús. La mujer camina más bien deprisa, y su trasero divierte a uno de los dos. Guiñandole el otro, comenta: -¡Mira qué espectáculo! ¿No parecen dos niños que se están peleando debajo de unas sábanas?
Dos gallitos de pueblo llegan a la ciudad por primera vez. -¿Qué haremos esta noche? ¿Vamos al cine? -Yo quiero ir a uno de esos bares que tienen asadores al aire libre. El otro casi se desmaya. -Pero ¿qué chiste macabro acabas de contarme? -¡Nada de chistes! Si he venido por primera vez a la ciudad, ¡no voy a privarme de ver a unas chicas desnudas!
Un hombre corre detrás de un autobús, resbala y cae en un charco de agua sucia. Una chica que le ve, se burla con recochineo: -¿Qué pretende usted darle alcance nadando?
Un mariquita muy fino, después de encontrarse solo en una isla, pierde contacto con la civilización. Al cabo de los años, una mañana caminando por la playa, encuentra un reloj; lo mira, lo toca, se lo acerca al oído y escucha: Tic, tic, tic, tic. Horrorizado, lo arroja a la arena, y grita: -¡¡Ay, ay, si está vivo... !!
Un niño regresa de vacaciones y comenta con sus amigos: -Y en Alaska me divertí muchísimo con la nieve. -Oye, ¿y es verdad que en Alaska también hay pobres? -Sí, pro hace tanto frío, que las limosnas las piden por correo.
-¿Sabes que la cantante Gloria tuvo un accidente? -¿Qué le pasó? -Estaba cantando tan emocionada, que se salió del disco y se estrelló contra la pared.
Carta de un niño rico a Santa Claus: "Esta vez no voy a pedirte mucho, únicamente un poco de dinero para mis golosinas, otro para dulces, algo más para mis juguetes preferidos, suficiente para otro capricho, un millón para gastarlo en lo que me dé la gana y un poco para todo lo demás."
Un piloto fanfarrón le decía a otro piloto novato. -Soy experto y no necesito reflectores para aterrizar, puedo hacer un aterrizaje perfecto sólo con que me ponga una en la en la pista. El novato hizo un gesto de asombro y preguntó: -La vela, ¿encendida o apagada?
Escribía tanto, que hubiera ahorrado un litro de tinta diaria si no pusiera los puntos en las íes.