Un curandero encuentra a un viejo amigo y le pregunta acerca de la salud de su familia. -Mi hermano se encuentra muy enfermo -contesta el amigo. -¡Tu hermano no está enfermo -le contradice el curandero-. ¡Él cree estar enfermo! ¡Recuérdalo, lo cree solamente! Un mes más tarde, los dos amigos se encuentran de nuevo, y el curandero pregunta sobre el hermano del amigo. -Está mucho peor. ¡Ahora cree estar muerto!
Un niño le pregunta al doctor: -Doctor, ¿las niñas de cuatro años pueden quedar embarazadas? El doctor contesta que no. El niño se queda pensativo y, al final, dice: -¡Ay! La mala bruja me ha hecho vender el triciclo para pagar el aborto.
Mientras la enfermera se inclina para apagar la lamparita, el paciente susurra: -Se ha olvidado del beso de las buenas noches. Y ella responde también en un susurro: -Si es eso lo que quiere, le mandaré a la enfermera de noche... ¡Es la que a estas horas se ocupa de los trabajos desagradables!
Se rumoréa que Bruce Lee tenía un doble muy bueno, que sin embargo no comía carne. Adivina como se llamaba: Broco Lee
El viejo médico de provincia, cuyo hijo se ha doctorado en medicina, le confía toda su clientela y parte para unas largas vacaciones. Cuando regresa, pregunta al hijo si ha pasado algo insólito mientras ha estado fuera. -Sí, papá -dice orgullosamente el hijo-. ¡He curado por fin, a la señora Pachote de aquella pesada indigestión que la molestaba desde hacía treinta años! -¡Imbécil! -le grita su padre-. ¿No sabes que ha sido precisamente esa indigestión la que te ha pagado los gastos de la universidad?
Son las tres de la mañana. El hospital está silencioso. De pronto, los enfermeros meten dentro a una pareja tiernamente enlazados. Evidentemente, el hombre no tiene intención de separarse. El médico de guardia le pregunta a los enfermeros: -¿Dónde los encontrásteis? -¡Sobre la acera, frente a su casa! -¡Podrían ir a hacer esto a otra parte! -exclama el médico. Entonces el hombre, sin desprenderse de la mujer, pero rojo de ira, grita: -Es muy fácil de decir, pero ¿cómo subiría usted las escaleras en esta posición?
-¿Cómo se llama el espacio que hay entre los 2 agujeros de una mujer? Borde de sartén, porque ahí se rompen los huevos
Un campesino en el consultorio de un médico se siente sorprendido al oír que debe entrar en la sala contigua y desnudarse. -Pero a mí sólo me duele la garganta -protesta. Y la enfermera: -Es una norma del doctor. Cortadísimo, el hombre entra en la habitación, donde ya hay otro completamente desnudo. -¿No es ridículo -le pregunta- pensar que he venido aquí sólo para que me miren la garganta? -¿Y de qué diablos se lamenta? -exclamó el otro-. Yo únicamente he venido a leer el contador del gas...
En un sanatorio de descanso un internado ve llegar a un viejo más que octogenario. -¡Eh, Alejandro!, pero ¿dónde has estado estos últimos ocho años desde que te eclipsaste? ¡Te creía muerto! -No, no. Estuve en la cárcel. -¿En la cárcel? ¿Y por qué? -Un día que salí a comprar tabaco, una muchacha bellísima llegó con un policía. Y señalándome con el dedo, exclamó: -Lo conozco perfectamente, agente, ¡fue él quien me agredió ayer en la calle para violarme. Y yo lo encontré tan lisonjero que no me atreví a desmentirla...
En la maternidad: -Felicidades, señor, han sido trillizos. -Sí, ¡es que tengo una chimenea...! -Pues a ver si la limpia porque han salido negros.
El señor Pirlon va al médico para someterse a una minuciosa inspección. Y aquél, después de examinarla, dice: -Querido amigo, lo siento, pero debe usted dejar de acostarse con su mujer durante dos meses. -¡Muy bien! -responde el señor Pirlon-. ¡Así tendré más tiempo de ir con las demás!
Un señor que ya había cumplido los 70 años, y no quería morirse. Fue al médico para que la mandara algún fármaco que le quitara años de encima. Entonces el médico le mandó un jarabe, del que cada cucharadita que tomase le quitaba 10 años. Efectivamente, se tomó una cucharadita y se quedó con 60 años. Como no quería morirse, se dijo: -Me voy a tomar otra cucharadita, pero un poco más grande. Se la tomó y se quedó con 40. Insitió: -Todavía son muchos, me voya tomar otra cucharadita. Y se quedó con 20. -Bueno, pero ahora tengo que hacer la mili, así que voy a tomar otra cucharadita. La tomó y se quedó con 6 meses, le dio el sarampión y se murió.
Llega una señora al médico y le dice: -Doctor, doctor, este niño no abre los ojos. -Señora, la que tiene que abrir los ojos es usted, este niño es chino - responde el médico.
Un hombre casi impotente se hace aplicar hormonas de mono de una forma intensiva. Obtiene éxito, y su señora da a luz un bebé. -¿Es niño o niña? -pregunta muy excitado el orgulloso padre. Y la enfermera le contesta: -Lamentamos no poder aún satisfacer su curiosidad. Ya lo haremos cuando la criatura se baje de la lámpara.
Pepito y su abuelo, que es un poco sordo, caminan por el zoológico. Se detienen delante de la jaula de la hiena. El vigilante está explicando a los visitantes que la hiena come cincuenta kilos de carne por semana. El abuelo se agacha hacia Pepito, para que éste le repita lo que ha dicho el vigilante. -La hiena ridens -sigue el vigilante-, tiene una característica particular: después de comer todo ese alimento, sólo evacúa una vez al mes. Nuevamente el abuelo quiere saber lo que está diciendo el vigilante, y Papito se lo explica. Entonces, el abuelo se queda un poco perplejo y, luego, salta: -Si esa maldita bestia come cincuenta kilos de carne a la semana y caga una sola vez, ¿me quiere explicar ese maldito vigilante qué hace a la hiena reir tanto?
Escúcheme bien, amigo mío: su salud es muy escasa. De hoy en adelante, va a tomar muy poco alcohol y como máximo cinco cigarrillos al día. ¿Y cómo anda sexualmente? -Tres veces por semana: lunes, miércoles y viernes. El miércoles tendrá que borrarlo de la lista. -¡Imposible! ¡Es el único día que estoy en casa... Mi esposa me mataría!
Una hermosa chica, a la que el dentista intenta convencer para que se deje sacar una muela, contesta nerviosa: -Doctor, prefiero mil veces tener un niño... -De acuerdo, como usted prefiera; pero permítame que antes cambie la posición de la silla.
En el jardín de infancia la maestra a Pepito: -Pepito, ¿llegan antes los difuntos o Navidad? -Señora maestra, quizá Navidad no venga con mucha prisa, ¡pero creo que los muertos no vendrán nunca!
Clase mixta. El maestro pregunta a sus alumnos qué quieren hacer de mayores: -Dime tú, Roberto. -Ingeniero, señor profesor. -¿Y tú, Carlos? -Fontanero, señor profesor. -¿Y tú, Claro? -Yo quiero ser mamá. -Muy bien, Clara. ¿Y tú, Pepito? -Yo... ¡Yo quiero ayudar a Clara a que sea mamá!
La pequeña Clara estaba jugando con el incorregible Pepito, cuando, de golpe, corre a donde está su madre con la cara toda roja: -Mamá, mamá, dime, ¿yo puede tener niños? -No, Clarita, ¿qué dices? ¡Eres demasiado pequeña! -Bueno, Pepito, ¡entonces podemos seguir...!