Estaban María y Estela tomando café cuando de repente María pregunta: -Por cierto Estela, ¿cómo va lo tuyo con Juan, ya os entendeis mejor en la cama? -No me hables de eso porque la cosa va prosperando como la Coca Cola. -¿Coca cola? jaja, ¿pero cómo es eso? -Sí... al principio era normal pero luego cambió a light. Yo me quejaba pero es que ahora es peor porque cambió a zero.
Este es uno que compra una ordeñadora, para ordeñar las vacas, y mientras ordeña, piensa que con el movimiento que hace en las tetillas le puede servir para masturbarse. Se pone el cacharro en en sitio y efectivamente, lo hace hasta 6 veces y entonces decide ya parar, aunque no lo da quitado. Entonces coge el teléfono y llama al servicio técnico para preguntar cómo se detiene la ordeñadora. El operario le responde: -A los 25 litros para sola.
Los grande monarcas chinos -El perezoso: Kan Sado. -El condimentado: Kan Ela. -El artista: Kan Tante. -El alto: El Gran Kan. -El cobarde: Kan Gado. -El mentiroso: Kan Tama Ñanas. -El borracho: Kan Tina. -El vicioso: Kan Uto. -El último emperador: Kan Celado.
-Maestro, ¿cómo debo vestirme para enseñar cuando llegue a ser maestro? -Con minifalda, mi pequeño saltamontes. -¿Por qué? -Porque será la única manera que enseñes algo.
En un manicomio, una loca, le dice a un loco: -Pedro, ¿por qué no nos casamos? -Y el loco le responde: -Venta, mujer, ¿tú estás loca? Y la loca dice: -¿Y tú? ¿Te crees que estás aquí de vacaciones?
La pequeña Clara estaba jugando con el incorregible Pepito, cuando, de golpe, corre a donde está su madre con la cara toda roja: -Mamá, mamá, dime, ¿yo puede tener niños? -No, Clarita, ¿qué dices? ¡Eres demasiado pequeña! -Bueno, Pepito, ¡entonces podemos seguir...!
Pepito acude un día a casa de su futuro suegro y le formula la ritual pregunta de que quería casarse con su hija. El hombre, no muy convencido, le contesta con el clásico interrogante: -¿Y tú crees que podrás hacerla feliz? -Eso seguro, ¡la tenía que haber visto usted ayer en el cine: cómo gemía!
Un viejo libertino ve a una graciosa enfermera en la parada del autobús. Se acerca y le pregunta: -¿No nos conocemos? Ella contesta: -Quizá. A lo mejor ha sido usted un paciente mío. Frotándose mentalmente las manos, él prosigue: -Debe ser eso. ¿En qué hospital trabaja? Y ella responde: -¡En la clínica veterinaria!
Un lechero está repartiendo las botellas por la ciudad. Al llegar a una casa, se siente atraído por el alboroto de una disputa familiar. Se detiene a escuchar. De pronto, sale un niño corriendo. -¿Qué sucede, pequeño? -Pregunta el lechero-. ¿Son tus padres los que pelean? -Sí, señor -responde el niño-. Siempre están peleando. -¿Quién es tu padre? -pregunta el lechero. -No lo sé. Por eso es por lo que siempre están peleándose.
En la consulta médica. -Mire, doctor, es que me ha salido un grano en el pene y no sé qué hacer. -No se preocupe usted, hombre. Para que el grano le baje, meta el pena cada noche en un vaso de leche durante media hora. Al cabo de unos días el experimento funcionaba. Pero una noche fue descubierto por su esposa. -Anda, Mariano, no sabía que tuvieras que recargarla como las estilográficas.
Una joven entra en la iglesia con pantalones y la teta izquierda descubierta. Le cierra el paso el cura párroco, diciéndola: -¡Hija mía, así no puedes entrar en el templo de Dios! -Pero, Padre, yo tengo el derecho divino... -Sí hija -dice el cura, mientras no le quita ojo-, especialmente lo tienes en el seno izquierdo. ¡Pero así no puedes entrar.
Un cura en misa: -...Y Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. En ese momento se levanta un jorobado y le dice: -Y conmigo, ¿qué? ¿Es que hizo un experimento?
En la escuela un sacerdote pregunta a un chico: -¿Sabes cuánto tiempo estuvieron Adán y Eva en el Paraíso? -Sí, señor cura: hasta el 15 de septiembre. ¡Porque antes las manzanas no están maduras!
Va un gitano por la calle, medio desnudo, cuando de pronto le pregunta el churumbelito que va a su lado: -Oye, papá, ¿qué es eso que tienes ahí? -Los cojones, hijo. Un señor, tras haber oído el comentario del padre, exclama: -¿Usted cree que esa es forma de hablarle a un chiquillo? -¿Y qué quiere? Si le digo que son los huevos me pega un bocao, con el hambre que lleva encima.
Juanito: -Mi tío es cura, y cuando todo el mundo le ve le llama Padre. Luisito: -Mi tío es cardenal, y todo el mundo le llama Eminencia. Jorgito: -Mi tío pesa ciento ochenta kilos, y todo el mundo que le ve le dice: -¡Dios mío!
Un hombre entra en una farmacia, pero tiene dificultades a la hora de explicar a la dependienta lo que necesita. Es muy nerviosa y tiene verguenza. La chica comprende, y le pone un paquetito delante de él. -No se preocupe, señor, he entendido enseguida lo que usted deseaba... A la mañana siguiente, aparece otra vez el hombre y le devuelve el paquetito. -Pero, señorita, ¿cómo quiere que con esa goma inflable mejore mi diarrea?
Hoy mi hija cumple 18 años... y estoy muy contento porque es el último pago de pensión alimenticia desde que me divorcié de su madre, así que llamé a mi hijita para que viniera a mi casa y cuando llegó le dije: -Hijita, quiero que lleves este cheque a casa de tu mamá y le digas que éste es el último maldito cheque que va recibir de mí y le pido por favor que me digas la expresión que pone en su rostro. Así que mi hija fue a entregar el cheque. Yo estaba ansioso por saber lo que la bruja tenía que decir y qué cara pondría. Cuando mi hijita entró le pregunté inmediatamente: -¿Qué fue lo que te dijo tu madre? -Bueno... se rió mucho... y le dijo que estaba esperando este día para decirte que no eres mi papá.
-Papá, papá, ¿qué es un colega? -Es un señor que hace las mismas cosas que otro. -Oye, pues entonces el repartidor de butano es un colega tuyo, porque hace con mamá las mismas cosas que tú.
Una galleguita morena y muy bonita sin dinero sube a un tren. Llega el vigilante. -No tengo billete. Pero si quiere se lo puedo pagar de otra forma. El vigilante acepta, y se lo cuenta a sus compañeros de tren, y a las tres estaciones otro vigilante repite la misma historia, con idéntico resultado, y así cuatro veces. Al llegar a una estación sube el inspector: -Billete, por favor. -Yo no llevo billete. -¿Y desde dónde viaja sin billete? -Desde La Coruña. -¿Y hasta dónde va? -Si la rajita aguanta, hasta Oviedo...
Estaba María en un juzgado y el juez le pregunta: -María, me ha dicho que usted mató a su esposo. Y María le responde: Yo o lo maté, le voy a contar lo que pasó. -Yo estaba lavando cuando él va y me empieza a tirar agua, y me dice: -¡Cómo que te llueve!, yo no dije nada. Luego me tira piedras y me dice: ¡Cómo que te graniza!, yo tampoco respondí nada. Después el cogió un látigo y me empezó a dar y me dice: ¡Cómo que te relampaguea!. Entonces ya me dio rabia, cogí un machete y le di un solo golpe diciéndole: Cómo que te parte un rayo.