¿Sabes por qué las hienas se ríen con más ganas en las noches de tormenta? ¡Porque se creen que las están fotografiando con flash!
Les dice mamá pulga a sus pulguitas: -Preparad las mochilas, y no os olvidéis las botas, las cuerdas y las cantimploras... Y le pregunta una de las pulguitas: -Pero ¿para qué necesitamos todo eso, mamá? -¡Porque hoy nos vamos a escalar el San Bernando!
Dos roedores se encuentran por la calle y uno le cuenta al otro: -¿Sabes? Tengo un perro tan sumamente perezoso que cuando quiere ir a dar un paseo, en lugar de traerme la correa... ¡me trae las llaves del coche!
Dos ratas muy simplonas se encuentran en en bar. Una de ellas acaba de adoptar un cachorro de perro. -¿Qué tal, cómo va todo? -le pregunta una a la otra. -¡Muy bien, gracias! -Por cierto, ¿encontraste un nombre para tu cachorro? -Sí, ya lo creo, seguí tu consejo y consulté las Páginas Amarillas. -¿Ah sí? Creo que te dije que mirases el listín alfabético... -¡Acabáramos! ¡Ya decía yo que Ferretería no era un nombre muy apropiado!
Un cliente llama al camarero para quejarse de la comida: -¡Camarero, este bistec está tan duro que parece un tronco! El camarero se vuelve hacia la cocina sin perder la compostura y grita: -¡Una sierra para el señor!
-¡Camarero -protesta un cliente en un restaurante-, me ha traído un bogavante con una sola pinza! -Verá, señor, a veces los crustáceos combaten entre ellos y el que pierde suele quedarse sin pinza... -Comprendo. ¡Entonces tráigame el bogavante que ganó!
En la cocina de un restaurante entra a trabajar un nuevo friegaplatos. El jefe e cocina le pregunta: -¿Cómo te llamas? -Me llamo Enrique Peláez. -¡Cuanto hables con el jefe de cocina siempre has de usar la palabra señor! -Ah, muy bien... ¡me llamo señor Enrique Peláez!
Una araña pide sopa de primero, se la traen, la inspecciona y le dice emocionada al camarero: -¡¡¡Camarero, hay una mosca en mi sopa, felicite encarecidamente al chef!!!
Un camarero muy, muy, pero que muuuuy tiquismiquis, le pregunta al cliente: -¿Qué le apetece al señor? -Pollo. -¿De gallinero o de explotación industrial? -De gallinero. -¿Cocido o asado? -Asado. -¿Solo o con guarnición? -Con guarnición. -¿Patatas o guisantes? -Guisantes. -¿Salteados con aceite o con mantequilla? -Con mantequilla. -¿Muy hechos o poco hechos? -Poco hechos. -El pollo, ¿muslo o pechuga? -Muslo. -¿El derecho o el izquierdo?
Un cliente se queja al camarero: -¡Camarero, camarerooo! ¡Hay una mosca en mi sopa! ¡Exijo que me la cambie inmediatamente! El camarero se vuelve hacia la cocina y grita: -¡Oído cocina, otra mosca para el señor!
Un cliente se queja al camarero: -Si no me traen algo enseguida, se me irá el apetito... Y el camarero le responde: -Ah, si es por eso, no se preocupe: ¡en nuestro restaurante seguirá teniendo hambre incluso después de haber comido!
En un restaurante, un cliente llama al camarero y se queja: -¡Camarero, venga a ver esto! ¡Hay una mosca en la sopa! Y el camarero, impasible, le responde: -¡No se preocupe, señor! ya se la comerá la araña... ¡que hay en la ensalada!
En un bar muy sucio, un cliente le pregunta a otro: -Oye, ¿las aceitunas negras tienen patas? -¡Claro que no! -Ah -dice el otro con cara de resignación-, ¡pues entonces me acabo de comer una cucaracha!
Un señor se acomoda en la mesa de un restaurante. El camarero le pregunta qué quiere comer. -Tráigame lo que está comiendo aquel señor... el de la mesa de al lado. Y el camarero le responde: -Veré qué puedo hacer... ¡¡¡pero no sé si se dejará robar el plato!!!
Un cliente, en un restaurante, pregunta: -Camarero, ¿qué es lo más fresco del día? Y el camarero le responde: -Hum, ¡la pintura de la silla sobre la que está sentado, señor!
Un cliente muy tiquismiquis y exigente va al restaurante. Tras estudiarse la carta durante media hora, le dice al camarero: -Camarero, tome nota, por favor: para empezar, sírvame unos pimientos fritos, pero no demasiado; de segundo, un plato de pasta, no demasiado cocida; después un bistec a la plancha, ni demasiado hecho ni demasiado crudo; una ensalada con dos gotas de vinagre; una rodaja de piña con tres medias cucharaditas de azúcar; un café que no esté ni muy caliente ni muy frío; y para beber, agua... agua... El camarero lo interrumpe, sarcástico: -Señor, ¿con qué grado de humedad desea el agua?
Un señor va a un restaurante, se acomoda, dispuesto a almorzar, cuando de pronto ve una cucaracha paseándose por debajo de la mesa. -¡Camarero, camarero! ¡Hay una cucaracha debajo de la mesa! -¡Tranquilo! -le dice el camarero-. ¡Lo que ha pasado es que nos hemos dejado abierta la puerta de la cocina!
Un cliente se está quejando al camarero: -¡Camarero, este bistec sabe asqueroso... como a agua y jabón! El camarero le responde: ¡Mire, señor, primero se ha quejado de que el bistec estaba demasiado aceitoso, y ahora, que se lo he lavado con agua y jabón, tampoco está contento!
En un restaurante, un cliente escoge del menú un plato llamado langosta fresca. Cuando se lo sirven, protesta indignado. -¡Camarero, esto es una vergüenza! ¡He pedido plato de langosta fresca y había un pelo en el plato. Exijo hablar con el cocinero! El camarero niega con la cabeza y le responde: -Señor, puedo garantizarle que el pelo no es de nuestro actual cocinero, que es calvo y tiene la cabeza como una bola de billar. ¡El pelo debe ser del cocinero que trabajó aquí el mes pasado.
En un modesto restaurante, un cliente insatisfecho llama al propietario para quejarse: ¡He pedido una sopa de espárragos y no he encontrado ninguno. El propietario le replica con malos modos: -Entonces ¿me está diciendo que cuando usted pide una tarta de la abuela, espera encontrarse una abuela dentro?