Había una pareja de mediana edad que tenían dos hermosas hijas adolescentes. La pareja decide intentar una última vez por el hijo varón que siempre quisieron. Después de intentarlo por meses la esposa finalmente quedó embarazada y dio a luz un saludable varoncito 9 meses más tarde. El jubiloso padre corrió a la clínica a conocer a su nuevo hijo. Al mirarlo se horrorizó ya que el niño era el bebé más feo que había visto en su vida. Fue a ver a su esposa y le dijo que no había manera de que él fuera el padre de ese niño. -Mira las 2 hermosas hijas que hice anteriormente, luego la miró desconfiado y le preguntó ¿me has engañado? La esposa sonrió dulcemente y le dijo: -Esta vez no mi amor.
Una muchacha tirolesa se casa con un montañero poco educado. Y ésta decide que sus modales deben mejorar. Durante toda la fiesta que sigue a la ceremonia nupcial, está pisando los pies a su esposa continuamente, con el fin de que le repita cómo debe comportarse. Cuando todo termina, se van a la cama. El palurdo se mete debajo de las sábanas, y se queda un momento en silencio, dudando sobre lo que debe hacer. Al final, se dirige a su mujercita diciendo: -Por favor, ¿me prestarías un rato tu cosito?
La mañana siguiente de la noche de bodas el esposo se acerca a la ventana y exclama: -¡Qué día más bueno! Y la esposa suspira: -Sí, en efecto: ¡pero yo preferiría que siguieras buscando las bondades aquí dentro!
Una pareja que lleva casada desde hace muchos años ha estado sin hijos hasta que, inesperadamente, ella se queda embarazada, y en su fecha debida da a luz un niño con los cabellos tan rojos como el fuego. PEro lo singular es que, tanto el marido como la mujer, es que sus padres son morenos. Así que el marido, mosqueado, se va a consultar a un médico. Este le formula una serie de preguntas, hasta que llega a la frecuencia de las relaciones sexuales: -¿Lo hacen semanalmente? -No. -Entonces será mensualmente, ¿no es cierto? -No -¿Acaso dentro de un plazo de tres meses? -No -¿Quizá cada año? -Sí, más o menos. -Ya lo tengo -admitió el doctor, sonriendo. -No hay duda: ¡Esos cabellos de su hijo se deben al óxido!
Marido y mujer deciden regalarse con una semana de vacaciones, pero cada uno por su lado. El hombre va al mar, y la mujer a la montaña. Cuando vuelven a encontrarse, se confían sus experiencias. El marido admite haber asistido a una fiesta, en la que la dueña era bellísima y el esposo un borracho. Por lo que, dado que la ocasión hace ladró al más honrado, se encontraron en la cama. Después sigue: -Estaba desnuda, sus ojos eran lánguidos, y yo la miraba. Todo era maravilloso. De repente me acordé de ti. ¡Cogí mi ropa y me marché! Su mujer la mira irónicamente, suspira y confiesa: -¡Qué afortunado has sido tú, querido! A mí no me ha sucedido lo mismo, ¡pobre de mí!, porque cuando quise coger la ropa, para escapar, ¡aquel pedazo de hombre que se encontraba encima de mí no me lo permitió...!
El tío Hector hace unos comentarios bastante humillantes sobre su pobre mujer, la tía Ofelia, y una señora comenta: -Si mi marido dijese de mí esas cosas en público, ¡le aseguro que se la cortaría! Tía Ofelia responde: -¡Pues yo no: me sirve a mí más que a él!
-Amor, amor. -¿Qué quieres ahora cielito? -Me parece que voy a tener un hijo? ¿Qué quieres que sea? -Un chiste.
La joven esposa está indignada con el maduro marido durante la noche de bodas. -¡Yo a ti empiezo a no comprenderte! -explota muy encolerizada-. Durante las pruebas realizadas durante esta semana, especialmente antes de ayer, ayer y esta misma mañana, has funcionado de maravilla; entonces, ¿por qué te has quedado sin gas en este preciso momento?
El viajante de comercio está a punto de marcharse una vez más. -¡Qué vida esta, querida: siempre de aquí para allá, y cada noche en una cama diferente! Y la mujer se le une pesarosa: -¡A quién se los vas a decir, cariño, a quién se lo vas a decir... !
Marido: -Era un idiota cuando me casé contigo. Esposa: -Es verdad, pero yo era demasiado vanidosa para darme cuenta.
María y Esteban llevan casados desde hace veinte años. Después de una velada en la ciudad, regresan a casa. Ella se viste con un nuevo y transparente camisón, y él se pone un pijama de seda. Los dos se van a la cama. Después de una hora de permanecer echados, en silencio, uno junto al otro, María pregunta: -Esteban, ¿ni siquiera consigues recordar cómo se hacía ... ?
Un viejo se casa con una espléndida muchacha, y su hermano le envía una escopeta como regalo de bodas. Creyendo que es un error, ya que no le gusta la caza, el viejo esposo va a cambiarla por un reloj de plata. Después cuenta el hecho a su hermano, recalcando: -El reloj me será muy útil: sabré cuando he de abrir el negocio por la mañana, y cuando debo cerrarlo para correr a casa, juntoa mi bellísima mujercita. Su hermano concluye: -Y cuando llegues a casa y te encuentres a tu mujer con otro, podrás sacar el reloj y decirles: "se acabó vuestro tiempo de diversión"
El señor Rossi recibe una carta anónima: 'Estimado señor Rossi, mañana a las nueve de la noche en punto, su mujer le pondrá los cuernos. Firmado: un amigo.' Y el señor Rossi, muy tranquilo y nada enojado, murmura en voz baja: -¡Pobrecito, otro que se hace ilusiones con la puntualidad de mi mujer!
La mujer de un viajante solicita el divorcio. Su motivo: sospecha de infidelidad. Cuando el juez le pide que se explique mejor, ella contesta: -Cada vez que mi marido regresa a casa, después de sus largos viajes, me pellizca en un mejilla y me pregunta: "¡Hola, belleza! ¿No nos hemos encontrado tú y yo en alguna otra parte?"
Un tipo que tenía continuas peleas con su mujer. Cuando vuelve a casa por la noche, decide hacer las paces. La encuentra inclinada en la bañera, lavándose. Y la toma con dulzura por los senos, la besa en el cuello... ¡Y ella comienza a llorar! -¿Qué te pasa? -pregunta él-. ¿Te disgusta aún lo que nos hemos dicho esta mañana? -No es eso -responde ella-. Es que la cuerda de tender se ha roto y he tenido que lavar otra vez toda la colada; el niño tiene el sarampión; y ahora tú llegas a casa borracho...
En el abrazo, antes de separarse, el viajante pregunta a su esposa: -¿Me prometes que o me traicionarás mientras yo esté lejos? -Claro que sí, Pierre... Digo, Jean Paul... Digo, Charles...
Miguel se muestra orgulloso de su pequeño utilitario, en el que ha llevado a su novia. Los dos llegan al campo. Después de un largo viaje, ella sale lánguidamente hacia un bosquecillo. Notando que él no la sigue, se vuelve y le anima: -Date prisa en salir antes de que se me pasen las ganas. Miguel se esfuerza inútilmente y , luego, reconoce: -¡Hasta que se me pasen las ganas, no voy a poder salir de aquí dentro ...!
Un hombre es condenado a prisión por haber mantenido relaciones sexuales con el cadáver de su propia mujer a las poca horas de la muerte. Cuando el juez le pregunta qué puede alegar en su defensa, el hombre declara muy seguro: -Honradamente, su señoría, no sabía que Ethel estuviese muerta. ¡Si siempre ha estado así durante nuestros doce años de matrimonio!
Una tarde, un comerciante va a Londres por primera vez, y le gusta tanto que decide quedarse a pasar unas vacaciones. Telegrafía a su socio: "Reúnete conmigo para un alegre fin de semana. Trae a mi mujer y a tu amante." El socio le telegrafía como respuesta: "Vamos en seguida... Pero ¿desde cuándo sabes tú lo nuestro?"
Un viajante de comercio regresa un día ante de lo anunciado a su casa. Su esposa ya se encuentra en cama. La ve muy nerviosa. Rápido se desnuda, y pretende colocar su traje en el armario ropero. Pero, cuando abre la puerta, se tropieza con un muchacho desnudo que está escondido en el fondo,. Furioso, grita a su esposa: -¿Cuántas veces te he de decir que coloques a tus amantes en tu armario, y no en el mío?