El secreto de familia sobre la rata

Cuando mi padre estaba trabajando en el jardín, mató a un enorme rata y él deseando que la noticia no llegara hasta los vecinos, nos dijo a nosotros, sus hijos, que eso era un secreto de familia, ya que las ratas eran cosas horribles y sucias. El padre no tardó en enterarse que su hijo de cinco añitos le había dicho a su profesora en clase: -Tenemos un secreto de familia, pero no lo puedo contar, porque es algo horrible y sucio.

El campesino en el consultorio

Un campesino en el consultorio de un médico se siente sorprendido al oír que debe entrar en la sala contigua y desnudarse. -Pero a mí sólo me duele la garganta -protesta. Y la enfermera: -Es una norma del doctor. Cortadísimo, el hombre entra en la habitación, donde ya hay otro completamente desnudo. -¿No es ridículo -le pregunta- pensar que he venido aquí sólo para que me miren la garganta? -¿Y de qué diablos se lamenta? -exclamó el otro-. Yo únicamente he venido a leer el contador del gas...

Los premios de la lotería sinagoga

En la sinagoga local se ha organizado una lotería para recoger dinero para la construcción de un nuevo templo. Se anuncia el número correspondiente al tercer premio, y al ganador le toca un estupendo televisor de color. Luego, anuncian el segundo ganador. Es el señor Leví, que se acerca a la mesa de los premios. Y podéis imaginaros su sorpresa cuando se entera de que le ha tocado una tarta hecha en casa. -¡Una tarta! ¿Y quien quiere una tarta? Me he gatado quinientos dólares en boletos. El tercer premio es un televisor... ¡Y me dan una tarta! ¡No la quiero! -¡Sssschhh! -le aconseja el hombre que está cerca de él- La tarta ha sido preparada por la mujer del rabino. -¡Y un culo a la mujer del rabino! -protesta el señor Leví, -¡Sssschhh! -continúa el otro-. ¡Ese es el primer premio!

El médico pregunta por el vino

-Doctor, dígame, ¿por qué usted siempre quiere saber qué tipo de vino beben sus pacientes? -pregunta la enfermera sorprendida. -Muy simple, señorita. Según el precio de la marca del vino así hago la factura de mi trabajo.

La pareja casada desde hace treinta años

Una pareja casada desde hace treinta años, no ha perdido nunca una noche de pasión conyugal. Pero, no encontrándose bien, la mujer consulta a su médico de cabecera, el cual le recomienda que se tome un completo descanso durante seis meses o se quedará muerta. Marido y mujer deciden permanecer separados durante ese largo período de tiempo. Ella se traslada a una habitación del piso superior, y él se queda a dormir en la planta baja. Después de tres meses de total abstinencia y soledad nocturna, la fuerza de ánimo del marido se derrumba de golpe. Esa noche, sale de su habitación decidido a alcanzar a su mujer. Justo cuando está a punto de subir por la escalera, se encuentra de frente a su esposa, que iba a buscarle. Sus ojos se encuentran, y es ella la que confiesa: -Querido, había decidido bajar a suicidarme. A lo que él responde, sonriendo: -Me alegro, tesoro, porque yo estaba subiendo dispuesto a matarte.

El colmo de un hombre bueno

El colmo de un hombre bueno es ahogarse. -¿Por qué? -Porque si se ahoga, todos descubrirán que en el fondo no era tan bueno.

Pedro y Ana discuten sobre machismo

Pedro y Ana a chistes: -¿Qué puede ser para una mujer algo largo y duro? -El segundo curso de la E.S.O. -Eres un machista Pedro. -¿Machista yo? Machista será Dios que las hizo inferiores

Medicamento para el cansancio en la farmacia

Entra en la farmacia. -Hola, por favor, ¿tiene algún medicamento para el cansancio? -Bueno, mire, tal vez estas pastillas. -Emm vale, ¿me puede poner una en la boca?

Pasajero libre en el taxi

-¿Señor, a donde le gustaría ir? -Me incorporo y voy a donde los pies me lleven. Soy libre, y me dejo llevar por el viento. Sigo los designios de mi corazón... -A ver señor, o me dice a donde o bájese del taxi.

Montse y su tía ante los gorilas

Montse va al zoo con su tía y se detienen delante de los gorilas. -¡Mira, tía, ese gorila se parece mucho a ti! -¡Quieres hacer el favor de callar! ¡Esas cosas no se dicen! -No te pongas así, tía, seguro que el gorila no se enfadará... ¡No puede entenderme!

El pececito y el cambio de agua

Le pregunta la mamá a su hijo: -A ver, ¿le has cambiado ya el agua a tu pececito? Y responde el hijo: -No hace falta, mamá, todavía no ha terminado de bebérsela...

El niño consulta la dentadura de la abuela

El niño no sabía que hacer ni en quién confiar hasta que finalmente fue a hablar con la abuela: -Abuela, ¿tienes buena dentadura? -No, hijo mío, por desgracia no. -¡Perfecto, entonces puedes guardarme los caramelos!

La señora miope en el crucero

Una señora muy miope reserva un pasaje en un crucero. Se instala en su camarote y empieza a colocar toda la ropa que llevaba en la maleta... Un miembro de la tripulación le pregunta: -¿Qué tal, señora? ¿Le resulta cómodo el camarote? -¡Ya lo creo! -exclama la señora, entusiasmada. Señala el ojo de buey y añade-: Además, estos armarios de pared son fantásticos, ¡parece mentira la cantidad de ropa que llega a caber

El explorador llega al oasis

Un explorador en ruta por el desierto del Sahara está muerto de sed. Tras un gran esfuerzo llega a un oasis, logra arrastrarse con la lengua fuera hasta el pozo y hunde la cabeza en el agua. Cuando ya ha saciado su sed, exclama la mar de feliz: -¡Viva, el agua tiene sabor a cloro! ¡Por fin he llegado a la civilización!

El carnicero y la mano de su hija

Un carnicero está despachando en la carnicería, cuando entra es novio de su hija y le dice: -¡Buenos días, vengo a pedirle la mano de su hija! El carnicero, que tiene la cabeza en otra parte, le responde: -Muy bien... ¿la quiere con hueso o sin hueso?

La modista y el plazo del vestido

Una señora va a la modista para probarse un vestido y pregunta: -¿Cuándo lo tendrá listo? -Dentro de un mes -le responde la modista. -¿Un mes? -exclama la señora-. Y pensar que el mundo se hizo en seis días... -Sí, claro -dice la modista-, ¡pero no se hizo a medida!

Dos gatos comentan el apagón de anoche

Dos gatos callejeros se encuentran en un cruce: -¡Hola! ¿Viste qué apagón más espectacular hubo ayer por la noche? -La verdad es que no -responde el otro-. ¡En mi zona estábamos todos a oscuras!

La viejecita que va al hospital

Una viejecita va al hospital. La enfermera le da una hoja de papel y le dice: -¡Señora, escriba aquí cuántos años tiene! -¿Quiere que escriba mi edad? -Eso mismo. Viendo que la anciana vacila, la enfermera suspira y le dice: -¡Escriba, señora, escriba, que cuanto más tiempo pase, más empeorará la situación!

El perro lleno de pulgas al veterinario

Un señor lleva su perro al veterinario porque está lleno de pulgas, y el doctor le receta un reconstituyente. Extrañado, el señor le dice: -Doctor, ¿Está usted seguro de que no se ha equivocado? -No, señor: ¡con todo lo que tendrá que rascarse, su perro necesitará mucha energía!

La mano hinchada por una picadura

-¿Has visto qué mano más hinchada tengo? Me ha picado una avispa. -¿La has desinfectado? -No me ha dado tiempo: ¡Se ha ido volando a toda prisa!