Un rebaño de ovejas está pastando en un prado. De pronto empieza a llover. El pastor llama a su hijo y le ordena: -Vamos, espabila y ponlas enseguida a cubierto, ¡no sea que con el agua se encoja la lana!
Un gato le dice a su amigo: -Te he mandado un montón de mensajes y no me has respondido nunca. -¿Ah, sí? Pues no me ha llegado nada. -Es realmente extraño. ¿Seguro que no has recibido los mensajes que te mandé con las palomas mensajeras?
-¿Quién sabría decirme qué son los buitres? -pregunta la profesora en clase. Una niña levanta la mano y dice: -Pues yo creo que los buitres son... ¡los lindos canaritos de las brujas!
Un chico le pregunta a su amigo: -¿Tú sabes cuál es la diferencia entre un perro inglés y un perro español? -¡No tengo ni idea! -Pues es muy fácil: ¡el perro español hace guau-guau, y el perro inglés hace bye-bye!
En clase de lengua, la profesora le dice a Marcos: -Marcos, construye una frase simple... -El perro ladra junto a la casa. -¿Podrías simplificarla un poco más? -¡Guau! ¡Guau!
Una madre al límite de su paciencia llama a su hijo: -¡Baaaasta! ¡Como no deje de oír de una vez el tic-tic-tic del teclado, voy a volverme completamente chalada! -¡Pero mamá -protesta el niño-, si hace una hora que he dejado de teclear...!
-¿Qué pasa cuando cruzas un elefante y un disco duro? -¡Que tienes un disco duro con una memoria... de elefante!
¿Sabes por qué las jirafas tienen el cuello tan largo? Porque tienen la cabeza en las nubes. ¿Sabes qué animal es gris y es capaz de saltar dieciocho veces por minuto? ¡Un elefante con hipo!
Max va a una tienda de muebles a comprar una cama. -Quiero una cama que sea robusta, pero muy muy muy robusta. El dependiente le muestra una cama muy recia. -¡Nooo, ni pensarlo, necesito que sea mucho muuucho más robusta! El dependiente, intrigado, le pregunta: -¿Y por qué ha de ser tan robusta, si puede saberse? -Verá, es que tengo el sueño muuuy pesado...
Un señor muestra su perro a unos amigos. -Es un animal inteligentísimo -dice con orgullo. Veréis, si alguien le da dinero, ¡corre al quiosco más cercano, compra el periódico, y se lo trae! uno de los amigos, que no se lo acaba de creer, decide hacer la prueba. Le pone un billete entre los dientes al animal, y este se incorpora de golpe, sale de casa y se aleja a toda velocidad. Pasa media hora, y el amigo empieza a soltar indirectas sobre el considerable retraso del perro. -¿Pero cuánto dinero le has dado? -pregunta intrigado el dueño del animal. -Diez euros -responde el otro, que no se esperaba aquella pregunta. -¡Ah, pues entonces ya está todo claro! -concluye el amo con una sonrisa de satisfacción-. ¡Cuando le das más dinero de la cuenta, después de pasar por el quiosco se va al cine!
Max le dice al Moritz: -Oye, Moritz, ya hace un año que me debes cien euros. He decidido hacer un esfuerzo y echarle una mano, así que olvidaré la mitad de la cifra. Moritz, agradecido, le responde: -¡Estupendo, Max, yo también haré un esfuerzo y olvidaré la otra mitad!
Un piloto va conduciendo mientras su copiloto le da instrucciones. En un momento dado, le dice: -Escucha, para ir más deprisa, en lugar de decirte: gira a la derecha, te diré GALDA, ¿de acuerdo? -Vale -le responde el piloto alzando el pulgar. -Y cuando tengas que girar a la izquierda te diré GALI, ¿entendido? -Muy bien -asiente el piloto. Al cabo de un rato, el copiloto grita: -¡GALDA, GALDA... FAI! Y se dan un batacazo histórico, de esos que hacen época. El coche se estrella contra una pared. Los dos despiertan en un hospital, enyesados de la cabeza a los pies. El piloto abre los ojos y le dice a su compañero: -Una pregunta... ¿¿¿qué narices quiere decir FAI??? Y el copiloto masculla: -Muy fácil... significa: ¡FRENA, ACCIDENTE INMINENTE!
La profesora le pregunta al alumno: -¿Sabrías decirme el nombre de un animal que viva en América Latina? -¡La llama! -responde el niño sin pensárselo. -¡Muy bien! ¿Y otro animal que viva en la misma zona? -¡Otra llama!
En un restaurante, un cliente grita enfurecido: -¡Camarero, camarero! ¡Tráigame otro bistec, que este está histérico! El camarero le pregunta con extrañeza: -¿Histérico, ha dicho? -Pues claro, ¿no ve la cantidad de nervios que tiene?
Un cliente se queja al camarero: -¡Camarero, camarerooo! ¡Hay una mosca en mi sopa! ¡Exijo que me la cambie inmediatamente! El camarero se vuelve hacia la cocina y grita: -¡Oído cocina, otra mosca para el señor!
Un cliente, en un restaurante, pregunta: -Camarero, ¿qué es lo más fresco del día? Y el camarero le responde: -Hum, ¡la pintura de la silla sobre la que está sentado, señor!
Tras una larga y accidentada persecución, la policía atrapa a un malhechor y lo interroga. -¿Por qué le has robado el reloj a esa señora? -Yo no le he robado nada -se justifica el ladrón-. Ella me lo dio. -¿Cuándo te lo dio? -¡Cuando le enseñé la pistola!
En el despacho del director del colegio suena el teléfono. -¿Sí, dígame? -Llamaba para decirle que hoy Miguelín no podrá venir a clase porque está indispuesto. -Disculpe, ¿con quién hablo? -Con mi padre...
¿Sabes como se llama el perro de Julio César? Con un silbido. Adivina ahora el colmo de sus amigos felinos. Tener una vida de perros.
Un señor que está e viaje de negocios pasa la noche en un hotel. Al día siguiente nota una molesta picazón por todo el cuerpo. Y cuando llega a casa rascándose sin parar, descubre que está lleno de pulgas. Coge el teléfono hecho una furia, y llama al hotel donde había pernoctado. -¡Después de pasar la noche en su hotel -le reprocha al conserje- he llegado a casa con un montón de pulgas encima! -Ah, ¿ha sido usted? -le responde el conserje más bien molesto -¡Pues si hace el favor de devolvérnoslas!